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El regreso del Napster viviente

Han transcurrido seis meses desde que Napster, el programa que permitía intercambiar ficheros musicales en formato MP3 de forma gratuita, se viera obligado a cerrar sus puertas por mandato judicial. Medio año y varios retrasos después regresa con un nuevo cambio de imagen y una modificación fundamental: sólo se podrá utilizar previo pago de una cuota mensual aún sin determinar, pero que rondará entre los cinco y los diez dólares por descargarse un máximo de 50 temas al mes.

El programa sigue utilizando la tecnología P2P para el intercambio de ficheros musicales que hayan recibido, previamente, el visto bueno de las discográficas. El mayor cambio se produce en el formato de los ficheros que se intercambian: pasará a ser \”.nap\” en vez de \”mp3\”. Se trata de un archivo de seguridad que no puede reproducirse en dispositivos mp3, lo que obligará a que las canciones por las que se paga sólo puedan escucharse en el ordenador. No obstante, siempre que la Industria lo permita, se podrán manejar temas en mp3.

Asimismo, el programa será incapaz de reproducir temas de baja calidad. Este aspecto tiene, a primera vista, un claro inconveniente: muchos usuarios buscan en este tipo de programas rarezas como canciones piratas o en directo. Con el nuevo Napster no será posible.