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El sector dice que el canon sobre los aparatos electrónicos traerá fuertes subidas de precios

La introducción de un canon sobre los aparatos electrónicos que pueden reproducir copias, posibilidad recogida en una reforma del texto refundido de la ley de Propiedad Intelectual que preparan los ministerios de Industria y Cultura, sigue generando polémica.

Y es que, según se desprende de la norma que se pretende aprobar, no se salva ningún cacharro: DVD, ordenadores, impresoras, grabadores de CD e incluso el ADSL (necesita registro), aunque en este último caso el Gobierno lo niega. Las compañías del sector han sido de las primeras en poner el grito en el cielo, afirmando que se producirán subidas en los precios de los productos que pueden alcanzar hasta un 40%.

La organización de consumidores FACUA tampoco ha tardado en saltar a la palestra y ha lanzado una campaña de recogida de firmas contra el canon y los sistemas anticopia de los CD. Todo un récord: en menos de 48 horas ya tenía más de 10.000 adhesiones a sus solicitudes. FACUA quiere que la nueva ley de propiedad intelectual siga garantizando el derecho a hacer copias para uso privado.

Según esta organización, \”los sistemas anticopia son fácilmente sorteados por las mafias de la piratería y no hacen más que limitar al usuario la posibilidad de realizar copias de sus discos digitales para, por ejemplo, disfrutarlos en los reproductores de MP3\”. Asimismo, pide además que se exima del canon a los PC y las conexiones a Internet, después de que en las últimas semanas responsables de algunas entidades de gestión, como la SGAE y la SDAE, hayan manifestado la necesidad de estos dispositivos y servicios.

FACUA insiste: \”Actualmente, al comprar CD y DVD vírgenes, los usuarios ya pagan un elevado canon establecido de forma injusta y arbitraria, ya que se abona independientemente de que el destino de estos soportes sea la reproducción de música y películas o la de otros archivos no protegidos por derechos de autor, como por ejemplo sus propias fotografías\”.

Es cierto: las discográficas saben perfectamente que cualquier sistema anticopia que se utilice en un soporte digital puede ser sorteado sin demasiados problemas por los piratas, por lo que los principales perjudicados son los consumidores que pagan los elevados precios de los discos originales para recibir a cambio un producto cargado de deficiencias.


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