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El via crucis de Palm

Si alguien no sabe a estas alturas lo que hace esta empresa estadounidense, es que anda muy despistado en el mundo tecnológico. Palm es el principal fabricante y distribuidor de handhelds, esos pequeños híbridos de computadora y agenda electrónica que cada vez están más de moda y, por tanto, presentes en más bolsillos. Para mucha gente, el nombre de esta compañía se ha convertido en sinónimo de estos cacharros, cuando quieren referirse a una de estas máquinas. Aunque sea una Handspring o una Compaq, dicen Palm. Podría resumirse en que Palm es a las PDAs lo que la Coca Cola a las bebidas refrescantes, al menos de momento.

Este predominio no es ficticio. Palm controla un importante 63% de la cuota de mercado de las handhelds. Y su sistema operativo Palm OS, su otra línea de negocio mucho menos conocida por el vulgo, también es el predominante. Asimismo cuenta con una división dedicada al capital riesgo llamada Palm Ventures, mucho menos importante, y cuya misión es invertir en compañías relacionadas con su campo de acción.

Algo de historia

La trayectoria de esta empresa nacida en 1992 se asemeja a la de esas muñecas rusas que esconden otras más pequeñas en su interior: Palm fue comprada en 1995 por el clásico fabricante de modems U.S. Robotics (muchos de los primeros internautas en lanzarse a la Red lo hicieron con cacharros de esta marca), que a su vez fue adquirido por 3Com en 1997. En una peculiar vuelta a los orígenes, 3Com volvió a otorgar la independencia a Palm en 2000.

Independientemente de las veces que la han fagocitado o escupido, la leyenda de Palm podría iniciarse en 1996, cuando revolucionó el mercado de los asistentes electrónicos con la presentación de los organizadores Pilot 1000 y Pilot 5000. Apenas un año después, apareció la segunda generación de PalmPilots, las ediciones Professional y Personal y comenzó a licenciar su sistema operativo para PDAs Palm OS. Con esta segunda generación de organizadores consiguió que 2.000 empresas comenzarán a desarrollar aplicaciones de software y hardware basadas en Palm OS.

En 1998 cobró vida la tienda online y la Palm III, la primera representante de la tercera generación de estos cacharros, que fue pronto secundada por la Palm V, la Palm VII y toda una serie de variantes. En 2000 llegó la Palm M100, avanzadilla de la cuarta generación que en 2001 sumó la Palm M105, y las más aristocráticas M500 y M505.

Para hacerse una idea del alcance de estos chismes conviene saber que la primera PalmPilot tardó apenas año y medio en vender su primer millón de ejemplares, sobrepasando la velocidad a la que se vendieron el primer millón de computadoras personales de IBM, de walkmans Sony, de televisores en color o de teléfonos móviles. Datos de mayo aseguraban que ya había 13 millones felices poseedores de una PDA marca Palm en todo el mundo.

¿Entrando en barrena?

Hace doce meses todo iba viento en popa para Palm: sus productos se distribuían en 35 países, era considerada una de las empresas con mejor futuro por delante y sus accionistas daban palmas al ver su cotización bursátil y su cuota de mercado.

Hoy en día es difícil sentir el mismo entusiasmo, y no sólo porque seamos algo más viejos y más cínicos después de haber visto varias catástrofes. Es que Palm no para de encontrarse escollos en su camino, esa misma senda que antes parecía cubierta con una alfombra roja y respaldada por guardaespaldas.

Este ha sido el particular via crucis de Palm desde que comenzó el nuevo milenio:

  • El primer susto se produjo a mediados de enero, cuando Bill Maggs, CTO (Chief Technology Officer o presidente tecnológico), anunció su dimisión sin contar con un sucesor. Maggs aseguró que se fue para ampliar horizontes y divertirse en otros proyectos tecnológicos. Un contratiempo pequeño, pero que dejó mal sabor de boca.
  • A finales de marzo surgió un problema mucho mayor. Palm inició la primavera anunciando el despido del 15% de su plantilla, unos 300 trabajadores. También revisó sus expectativas de resultados del trimestre a la baja: 300 o 315 millones de dólares en ventas, en lugar de los 570 millones de dólares que esperaban los analistas de Wall Street. Inmediatamente, la acción se desplomó un 48%.
  • Al empezar mayo, se supo que las ventas de PDAs de la compañía habían descendido un 20% durante el mes de abril. Malos augurios, sobre todo teniendo en cuenta que en marzo las ventas igualaron las del mes de enero, tradicionalmente uno de los más flojos. El responsable de finanzas se negó a facilitar ningún dato. También en mayo se supo que en abril la cuota de mercado de Palm fue del 63%, un año antes era del 76%. Las ventas de sus competidores Handspring, Compaq y HP se dispararon un 58,7%, un 426,2% y un 195,5% respectivamente durante ese mes.
  • Nueva sorpresa. Con la acción a la altura del rodapié del Nasdaq, y después de un mes durante el que proliferaron los rumores de que Palm era un saldo estupendo e iba a ser adquirida por alguna empresa oportunista en cualquier momento, su CEO comentó que estaban valorando la posibilidad de escindir sus dos líneas de negocio (hardware y software). Pocos creyeron este anuncio, la opinión generalizada era que este anuncio consistía en un escudo contra una posible adquisición no deseada. Yankowski también aseguró que su empresa tenía dinero en efectivo de sobra. Pocos días antes, diferentes analistas habían calculado que de los 700 millones de dólares que disponía Palm en caja al comenzar el año, en noviembre quedarían menos de 100.
  • Más madera. Apenas cinco días después de estas declaraciones, apareció un estudio de Gartner Dataquest que aseguraba que Compaq había desbancado a Palm en cuantía de ventas. Según este análisis, Palm comercializaría 700.000 handhelds en el último trimestre fiscal que acabó el 1 de junio, lo que supondría unos 130 o 135 millones de dólares (hace dos trimestres fueron 507 millones). Compaq, en cambio, tiene previsto vender 500.000 de sus mucho más caras PDAs e ingresar por ellas 200 millones. El día siguiente la acción de Palm vivió su mínimo histórico.
  • Con junio a punto de expirar, Palm presentó sus últimos resultados trimestrales. Cumpliendo, y en algunos casos mejorado, las expectativas que la propia compañía rebajó tiempo atrás. Sus ingresos han caído un 53% respecto al mismo periodo del año anterior, pero han alcanzado los 165,3 millones de dólares (Palm había predicho que oscilarían entre los 140 y los 160). Las pérdidas totales ascienden a 392,1 millones de dólares, siendo las pérdidas operativas de 89,2 millones, o 16 centavos por acción, cuando diferentes analistas estimaban 19 centavos de pérdida.

Todo ha sucedido en apenas 6 meses. Los dos jinetes del Apocalipsis son fáciles de localizar: la creciente competencia en el sector y la debilidad general de la economía.

De todas maneras, para ser justos, y pese a sus obvios quebraderos de cabeza, Palm continúa siendo el líder (algo menos indiscutible) de su sector, bien situado para afrontar lo que pueda venir. Que los márgenes de beneficio caigan del 39% al 32% en un año es malo, que Palm reconozca que durante este verano pueden descender a un 25% puede ser aún peor, pero no conviene olvidar que las empresas dedicadas tradicionalmente a las computadoras personales tienen unos márgenes de en torno a un 10 o un 12% y nadie se lleva las manos a la cabeza. Al fin y al cabo… ¿qué es Palm sino un fabricante de pequeñas computadoras personales?.

Cuando un niño es muy prometedor, cuando toda su familia pondría la mano en el fuego por su futuro, resulta aún más duro que no cumpla con las expectativas depositadas en él, pero habrá que tener fe: El mismo día que presentó sus últimos resultados fiscales, Palm aseguró que en dos trimestres espera volver a presentar beneficios.

La bolsa o la vida

Este camino de rosas y espinas tiene, evidentemente, un recorrido paralelo en bolsa.

Palm se estrenó como empresa independiente en el Nasdaq el 6 de noviembre de 2000 bajo el símbolo PALM. Durante su primer día de cotización, la acción, que salió a 38 dólares, llegó a rondar los 165 dólares para acabar el día valiendo 95. Una cifra que valoraba la compañía en unos 53.400 millones de dólares.

Desde entonces su cotización no ha parado de sufrir. Aunque ha habido alguna que otra temporada de bonanza, nunca ha llegado a alcanzar su precio inicial. En la actualidad, la acción de Palm vale unos 6 dólares (el 20 de junio tocó su suelo de 3,91 dólares) y su capitalización bursátil es de unos 3.500 millones de dólares.

Principales competidores

Handspring, Compaq, HP, Sony, Microsoft, Dell…. Cada vez hay más rivales, cada día que pasa nuevas empresas se suman a la moda de fabricar PDAs. No obstante, las tres primeras empresas son las que más daño le están haciendo: Handspring y Compaq le roban cada vez más cuota de mercado, la primera en los organizadores más baratos, la segunda en los de más alta gama.

Con lo que más daño le hace la empresa de Gates a Palm es con el sistema operativo para handhelds Pocket PC (heredero de Windows CE, cuyos defectos contribuyeron directamente al auge del pequeño sistema operativo de Palm). La medalla de plata tras Palm OS que aspira a alcanzar el oro.

Al frente de Palm

Se encuentra Carl Yankowski desde diciembre de 1999. Antes de liderar Palm ocupó puestos en la directiva de Sony Electronics (donde fue presidente y COO durante 5 años), Reebok y Polaroid.

Sede:
Tlf: 408 326 9000
Fax: 408 326 5009
5470 Great America Pkwy
Santa Clara CA 95052

En la Red:
http://www.palm.com
http://www.palm.es

 


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