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¿Eres jugador? Estás contratado

Pues sí, ahora resulta que los juegos no sólo no son perjudiciales ni incitan a la violencia o al autismo, sino que potencian en sus practicantes habilidades como la capacidad de concentración, la de decisión, el trabajo en equipo, el desarrollo de estrategias o la capacidad de competir. Al más puro estilo del método Grönholm, cada vez más empresas introducen en sus procesos selectivos algún tipo de juego. Llegará el día en que se valore en un currículo ser un experto en Los Sims o World of Warcraft. Más


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