España es un paraíso para los timadores electrónicos

España es un país tradicionalmente asociado con la picaresca. Desde el clásico literario Lazarillo de Tormes hasta el cine de la década de 1950, muchos han sido los que han retratado la habilidad para dar gato por liebre en nuestro país.

Seguramente ningún viajero que pase por la estación de Atocha picará ya con el timo de la estampita, pero parece que los e-mails de los nigerianos o los supuestos premios de lotería notificados por correo electrónico todavía engatusan a unos cuantos. Y es que, paradójicamente, España es uno de los países donde más timos electrónicos se producen.

Eso es lo que afirma un estudio de Ultrascan Advanced Global Investigations, una asociación internacional con sede en Holanda especializada en denunciar y combatir los fraudes online.

Según sus datos, España es el tercer país del mundo donde más dinero consiguieron estafar los timadores electrónicos en 2008. En total, los incautos o demasiado ávidos perdieron 228 millones de euros. Sólo Estados Unidos (607 millones) y Gran Bretaña (424) superaron a España.

El timo más habitual es el denominado 419, o el de las cartas nigerianas, que solicitan adelantos de dinero a cambio de la promesa de futuros negocios. Uno que ha hecho estragos, especialmente entre constructores e inmobiliarias, es una carta que asegura inversiones para la reconstrucción de la región de Gaza. La desesperación por la crisis y la promesa de dinero fácil ha llevado al desastre a más de uno.

La asociación tiene censados en España a más de 2.000 timadores que utilizan este método. Normalmente, los estafadores no actúan en los países donde residen. Las redes que operan en España actúan desde Grecia, Holanda, Gran Bretaña, Emiratos Árabes Unidos y Ghana.

Curiosamente, las víctimas no siempre son recién llegados a Internet (un perfil que los timadores buscan en países como China o India), sino que también hay muchos profesionales experimentados, como médicos, profesores o ingenieros, que suelen caer en la trampa convencidos de su propia suficiencia para detectar un timo.

Así que lo recordaremos por enésima vez, ya que parece que sigue siendo necesario: nadie regala duros a cuatro pesetas… y en Internet tampoco.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios