España está aún lejos de los países líderes en conectividad

Se entiende por conectividad el conjunto de cables de cobre, cables de fibra óptica y ordenadores de la red y, más recientemente, los teléfonos móviles y estaciones base que permitan el rápido flujo de información, independientemente de la distancia. La conectividad es la clave para dotar a la información de la capacidad de circulación que define a las economías modernas, y es el factor condicionante en la transformación económica de muchos países de Asia y África. Según el informe Connectivity Scorecard 2009, España dista bastante de los países con mejores resultados, por lo que se presupone un margen de mejora bastante amplio. España muestra una buena infraestructura de distribución de líneas de negocio de telefonía, pero la proporción de puestos de trabajo en el país que exige las competencias en TIC está por debajo de la media. El ranking que elabora Nokia-Siemens de los 50 países con mejor conectividad, en el que se valora la penetración de tecnologías como el FTTH (Fiber To The Home) o el 3G y el uso que se hace de ellas, España aparece en la 21ª posición con una puntuación de 3,49 sobre 10. Es posible que los resultados obtenidos en este ranking estén relacionados con el envejecimiento de la población, que carece de la educación y tecnologías de la información para competir con otras naciones, lo que indica que las mejoras tendrán que comenzar en un nivel más básico. Esto podría incluir una mayor inversión en el sector de las TIC y un enfoque en la inversión en conocimiento I + D. Algunas de las soluciones que deberíamos abordar para solucionar los problemas de conectividad serían ofrecen mejoras significativas en la manera en que los ciudadanos acceden a los servicios públicos. La prestación de servicios públicos de comunicaciones móviles a través de la tecnología puede ayudar a la gente a encontrar trabajo, mejorar su salud y mejorar su educación. Hay que tener en cuenta que las estrategias de e-governement dependen en gran medida de los niveles de cualificación de las TIC de toda la población. Por tanto hay que mejorar el nivel de usuario final que impulsa el uso de los servicios públicos. Ayudar a operadores a desplegar redes de banda ancha de gran alcance y servicios que permiten que el sector empresarial para aprovechar plenamente el potencial de las aplicaciones como el comercio electrónico, correo electrónico móvil y la telefonía IP. Lograr la conectividad de clase mundial supone algo más que simplemente la construcción de grandes redes; también el equipamiento de los consumidores con los conocimientos necesarios para ampliar el uso, con el fin de explotar todo el potencial de un mundo conectado.


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