BAQUIA

[email protected] morirá con los bolsillos llenos

[email protected] disfrutará de una dulce agonía. El tribunal que debía supervisar el acuerdo que había rubricado el proveedor de acceso estadounidense con seis compañías de cable ha dado luz verde a la operación, valorada en 355 millones de dólares. De esta forma, 2,1 millones de internautas no deberán preocuparse de su conexión hasta el 28 de febrero, fecha en la que [email protected] pasará a mejor vida y cancelará la totalidad de sus servicios.

Ambas partes consideraron que el acuerdo era \”justo y razonable\”, aunque una representante de la compañía en bancarrota matizó que hubiera sido más sencillo y rentable que AT&T hubiera comprado los bienes de At Home por 307 millones. A pesar de que AT&T realizó una propuesta firme, los accionistas de la compañía en quiebra se negaron en redondo al entender que el precio negociado era inferior al valor real de la firma, que ellos valoraban en 1.000 millones de dólares. Según un representante de At Home, la operación ahora aprobada generará \”gran valor para los bines de la compañía\”, al tiempo que recalcó que si habían aceptado era porque \”no había une oferta mejor encima de la mesa\”.

Los cableros también expresaron su satisfacción tras el visto bueno concedido por el juez Thomas Carlson, ya que \”supone una victoria para nuestros usuarios, que podrán seguir accediendo al correo de @Home y disfrutar de conexión a la Red\”. No obstante, el tiempo se les echa encima. Antes de que la compañía en bancarrota meta su cuerpo en el ataúd el próximo mes de febrero, deberán tener operativa su propia red de cable para cumplir el servicio que prestan a sus abonados. Las seis compañías que han firmado el acuerdo con [email protected] son Cox Communications, Comcast, Rogers Cable Inc., Insight Communications, MediaCom Broadband y Mid Continent Communications.

La decisión del juez Carlson no incluye a los 850.000 internautas que se conectan a Internet con At Home a través AT&T. Por eso, deberán conformarse con las líneas que ha dispuesto el gigante de las telecomunicaciones como alternativa para no encrespar, aún más, a sus airados suscriptores.