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Exoemprendedores

El exoemprendedorismo es un proceso de emprendedorismo corporativo que utiliza fuentes externas para innovar dentro de las organizaciones, a través de alianzas estratégicas y/o subcontratando talentos y recursos externos.

Aún cuando existen notorias ventajas en la I+D endógena con la perspectiva de crear “nuevas unidades de negocio” dentro del negocio mediante asociaciones internas con los empleados, y pese a que cuando se favorece el surgimiento de emprendedores corporativos se logra mayor frecuencia de innovaciones, no todas las ideas generadas por los departamentos internos de I+D resultan ser emprendimientos exitosos.

La innovación en las empresas no tiene que depender sólo de su propio desarrollo interno, ya que las estrategias decolaboración externas también pueden impulsar a la innovación dentro del negocio.

¿Sólo emprendedores o intraemprendedores?

Las innovaciones producidas a partir de la I+D intraorganizacional pueden insumir un tiempo prolongado tanto para experimentarlas en los laboratorios de investigación, como para aplicarlas comercialmente en el negocio. Además, pueden estar implicando un alto riesgo de fracaso.

Análisis de este tipo inspiraron otro proceso de emprendedorismo corporativo, creando un nuevo borde competitivo que combina a la «creatividad interna» con «capacidades de innovación externa».

Dos estudios independientes que analizaron la vinculación entre incubadoras con empresas privadas que patrocinan actividades de I+D y las relaciones universidad-empresa revelaron importantes factores que apoyan este concepto de convergencia del origen endógeno y exógeno de las innovaciones:

  • El exoemprendedor permite acelerar la diversificación tecnológica en las grandes corporaciones y, consecuentemente, una mayor participación en el mercado.
  • La proporción de éxito de nuevos desarrollos basados en la vinculación con una universidad (como proveedora de servicios de I+D) acrecienta su tasa de superviciencia en un 80%

Gran parte del éxito de las más prestigiosas empresas asiáticas obedece a desarrollos tecnológicos generados por alianzas estratégicas establecidas con exo­emprendedores, que les han permitido abreviar significativamente los tiem­pos para generar y aplicar innovaciones; a su vez, se debe considerar el ahorro logrado al evitar asignar recursos para experimentar nuevos procesos y/o materiales con alto potencial de fracaso comercial.

Factores que impulsan al exoemprendedor

Los puntos sobre los que tradicionalmente se considera que se apoya el eje de la innovación empresarial son:

  • Los factores dinámicos del contexto científico y tecnológico de los mercados (efecto push);
  • El creciente impacto de “los mercados” en las políticas de I+D (efecto pull).

Ahora, como parte de los nuevos escenarios socioculturales y científico-tecnológicos, mutuamente modelados, surge una nueva dimensión:

  • Como resultado de ambos aspectos convergentes, surge la percepción más clara, por parte de científicos y empresarios, de que se necesitan mutuamente. Podremos denominarlo el efecto linking o enlace.

En términos generales se considera que mientras que el intraemprendedorismo prevalece en los ambientes benignos con variables comerciales razonablemente previsibles, el exoemprendedorismo prevalece en ambientes hostiles de características altamente inestables.

De igual manera, también se observa que mientras que en las empresas experimentadas y maduras prevalece la figura del intraemprendedor, es en las empresas poco expertas donde más claramente se observa cómo comienzan a aprovechar a los exoemprendedores.

Estrategias Competitivas

En general, la externalización de algunas tácticas empresariales obedece a la necesidad de reducir los costos de la producción y aumentar su competitividad; las decisiones que se toman con esta orientación (máxima competitividad basada en la innovación) son tácticas propias del exoemprendedorismo, como la subcontratación y/o las alianzas estratégicas con Centros de I+D y/o investigadores independientes.

Otro factor competitivo que orienta a que las organizaciones más dinámicas recurran a fuentes externas para generar sus innovaciones es la reducción del riesgo, en la medida que se transfieren demandas de capital y gran parte del riesgo comercial al exoemprendedor.

Muchas organizaciones —de todo tamaño, sector y actividad— reducen sus factores de riesgo subcontratando la realización de sus proyectos muy especializados o el mantenimiento de procesos muy arriesgados que no estén com­prendidos por las capacidades o las destrezas de los sus miembros internos. Pre­cisamente, esta estrategia abre una veta de exploración y explotación muy rica para los profesionales tecnólogos con iniciativa y vocación emprendedora pero con deficiente o poco interés en los aspectos más “mercantiles” de los procesos de gestión y produc­ción empresarial.


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