BAQUIA

Fiasco en Ecuality

Ecuality parece no haber cerrado aún su crisis. El cambio producido en el mes de septiembre en la cúpula directiva, que se saldó con el abandono del equipo fundador de las funciones ejecutivas y su sustitución por Isabela Muro, no ha sido suficiente.

En ese momento se dijo que la constructora Acciona y el BBVA tomaban la mayoría del capital y que los nuevos gestores darían un giro en la estrategia de la compañía. Sin embargo, esa ronda de financiación (la segunda) no se llegó a cerrar nunca, quedó en suspenso y hasta la próxima semana, cuando hay convocada una junta de accionistas, no se decide el futuro financiero de la compañía y si Acciona y el BBVA finalmente se hacen con la mayoría y si dan entrada a nuevos socios.

Esta situación hace pensar que las arcas de Ecuality estarán en este momento prácticamente vacías. Fernando Fernández de Córdova, consejero de la compañía, ha comentado a Baquía.com que hasta que no se celebre dicha junta no se podrá saber qué cosas van a cambiar exactamente en la empresa, qué actividades van a continuar y si los despidos van a ser reales. No obstante, aunque es difícil adelantar nada, Fernández de Córdova cree que no se podrán hacer muchas cosas sin financiación adicional.

Reducción de costes

El pasado siete de noviembre, el consejo de administración del grupo aprobó una importante batería de medidas enfocadas a reducir los costes de gestión. Como el propio Fernández de Córdoba confirmó entonces a Baquía.com, con ello sólo se pretendía racionalizar la estructura de la empresa.

De este modo, se está procediendo a terminar con las duplicidades internas que se habían generado con la existencia de dos tiendas muy similares. Hoy, se están intentando unificar los departamentos que estaban desdoblados en ambas empresas y se han tomado medidas de ahorro como la liquidación del contrato con la agencia de comunicación que prestaba servicios de prensa e imagen al grupo. Con respecto a los rumores sobre una posible unificación de las dos tiendas (Diversia y Alcosto), Fernández de Córdoba lo ve como una posibilidad remota, ya que cree que no hay interés en que desaparezcan estas marcas.

Unas semanas antes de la celebración de este consejo de administración, la compañía ya había procedido al cierre y al despido del personal de la oficina radicada en Barcelona y se ha vendido la tienda de México. También se han abandonado los proyectos de incubación e incluso se habla de la posibilidad de despidos. De confirmarse este punto, Ecuality se convertiría tristemente en la primera empresa hispana de comercio electrónico que se ve obligada a deshacerse de una parte importante de su personal, algo muy común en Estados Unidos pero que en España aún no ha comenzado a ocurrir.

El héroe caído

La llegada de Isabela Muro al máximo órgano ejecutivo de la compañía ya anunciaba una importante reorganización en la estructura interna. Su aterrizaje, impuesto por Acciona y el BBVA, obligó a un cambio total en la estructura directiva. Los fundadores abandonaron las labores ejecutivas, pasaron al consejo y se introdujo una estrategia más realista.

Así, de momento, la que iba a ser la Amazon en castellano trunca muchos de sus proyectos pero no se puede negar que ha cometido errores imperdonables de gestión que la han llevado a esta situación, como la creación de dos tiendas que vendían lo mismo.

El marketing ha sido otro de sus puntos débiles. En su lanzamiento, y con el fin de crear pronto una marca, hicieron enormes campañas de publicidad en las que gastaron cientos de millones.

A cada usuario que se registraba se le regalaban 3.000 pesetas (16,15 dólares). Si tenemos en cuenta que los precios estaban ya de por sí muy ajustados y que en el negocio de libros y música el margen es del 20%, hay que pensar que por cada pedido de 5.000 pesetas el beneficio era de 500. Si a ello sumamos el regalo de 3.000 pesetas, las pérdidas por cada venta se elevaban a 2.500 pesetas (13,45 dólares). Eso sin contar que había usuarios que se registraban con distintos nombres varias veces. El resultado era demoledor: cuanto más vendían, más perdían.

Además, no contaron con que para poder sostener algo así había que tener un enorme número de clientes, cosa que hoy por hoy no existe en España. La escasa penetración de Internet en el país y la poca tradición de comprar en la Red hacen imposible este punto. Resultado: una cantidad indefinida en pérdidas, una reestructuración integral en la que se incluyen numerosos despidos y eso sí, según la empresa, 60.000 clientes registrados.

En el tema tecnológico también se han cometido importantes errores. El hecho de que Diversia estuviera montada sobre una plataforma de Broadvision y Alcoste en otra tecnología no facilitaba precisamente las cosas. Esto provocaba la incompatibilidad de los sistemas de compra, pago y publicación con lo que el equipo tanto humano como técnico se multiplicaba por dos.

Sin embargo, cabe preguntarse si la situación que en este momento atraviesas Ecuality es buena o mala para el comercio electrónico en España. En principio parece un jarro de agua fría para el sector pero, a la vista de cómo se ha llevado hasta ahora la gestión, es más bien un baño de realismo que puede evitar nuevos fracasos. No se pueden regalar las cosas. Va contra todos los criterios del beneficio y las empresas que lo han hecho hoy lo están pagando. No obstante, si esto sirve para que Ecuality finalmente recupere la senda de la rentabilidad, todos nos veremos beneficiados.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios