La historia de Frame no deja de tener su lado cómico: Google no conseguía popularizar su navegador Chrome, con apenas un 2,8% de cuota en su primer año de vida (Firefox, en comparación, alcanzó 100 millones de descargas en su primer año, cerca de un 10% del mercado). Decidió entonces sacar un plug-in que “disfraza” Internet Explorer de Chrome, en apariencia y prestaciones. Es cierto que con Frame instalado, IE mejora su rendimiento, aunque Microsoft dice que lo vuelve más vulnerable… Precisamente un software crónicamente inseguro.
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