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¿Frenazo al capital riesgo?

La caída de la inversión del capital riesgo en el último trimestre de 2000 ha venido a confirmar oficialmente lo que desde hace meses es un secreto a voces: los inversores han comenzado a mirar con cierto excepticismo a las empresas tecnológicas y de Internet.

Según el último informe de MoneyTree, la encuesta de PricewaterhouseCooper y VentureOne que se ha convertido en la biblia sobre la tendencia del capital aventurero en el mundo, en los últimos tres meses del pasado año la inversión cayó un 18% con respecto al período inmediatamente anterior.

Con este son ya tres los trimestres consecutivos en los que el capital riesgo invertido en las empresas ha descendido. En el penúltimo, la caía fue del 6% y en el segundo del 8%, con lo que la bajada acumulada en el pasado ejercicio es del 26%.

Esta clara tendencia a la baja viene asimismo rubricada por las recientes cifras aparecidas sobre la financiación de los fondos de alto riesgo en Estados Unidos, que son lo que materializarán las inversiones. Un informe de Venture Economic afirma que durante el último trimestre de 2000 se recaudaron 18.400 millones de dólares, un 33% menos que en el anterior. Los más abandonados han sido los que apuestan por servicios de salud, comercio electrónico.

Las cifras son aún más dramáticas si se hace la comparación interanual. En el último periodo de 1999 el montante de dinero que entró en los fondos de capital riesgo estadounidenses fue de 29.600 millones de dólares, una cantidad notablemente superior a los 18.400 de este año.

La inversión aún no es negativa

Aunque los resultados puedan parecer en un primer momento preocupantes, la inversión neta de capital aventurero aún no ha comenzado decrecer en términos absolutos. Se ha visto un claro frenazo, pero aún así en todo el año 2000 la inversión ascendió a nada menos que 68.800 millones de dólares, lo que supone un aumento del 80% con respecto al año anterior. El crecimiento sin precedentes experimentado en el primer trimestre (cuando los mercados mimaban al sector y las revalorizaciones eran astronómicas), es el motivo por el que no se ha invertido la curva una vez que las bolsas han comenzado a fallar.

Y es que la enorme volatilidad que hay en los mercados es, para Enrique Grasset, director ejecutivo de la firma de inversión Axcel Group, la causa fundamental del desánimo de los inversores. \”La caída del Nasdaq y en general de los mercados de alto riesgo es un detonante muy importante\”, afirma, Grasset. \”Con ello se cierra la última vía para que el capital riesgo salga de las empresas y obtenga la rentabilidad que busca\”, añade.

Recesión en Europa

Sin embargo, no se puede decir que la situación estadounidense se pueda trasladar tal cual al continente europeo, y mucho menos a España. Si en Estados Unidos está habiendo una contracción del capital aventurero, en Europa, algunos analistas hablan de que está entrando en coma.

Para Grasset la situación es sencilla. \”En Norteamérica hay mucha más experiencia en este tema y lo que ha pasado es que el dinero se está desplazando de las actividades con más volatilidad hacia otras\”, comenta. \”Ya no se invierte tanto en Internet puro y duro pero sí en biotecnología y otros negocios que se ven más seguros. En Europa todo se ha paralizado porque hemos hecho en un año el recorrido que a ellos les ha llevado cuatro o cinco\”, termina Grasset.

Así, en los últimos meses la biotecnología ha sido punto de atención de muchos inversores, aunque también ha comenzado a decaer en las últimas semanas. Las niñas bonitas en este momento son, según un analista de PricewaterhouseCoopers, las TMTs, la fibra óptica y las compañías de infraestructura en Internet. ¿Cuáles lo serán en el futuro? De seguir así las cosas, y sobre todo los mercados, nadie lo sabe.

¿Por qué se ha llegado a esto?

La falta de experiencia en inversiones del sector de las tecnologías e Internet es el motivo de la actual contracción generalizada del capital riesgo. Durante unos meses se ha estado apostando en exceso en lo que se pensaba iba a ser una panacea sin mirar siquiera si los negocios tenían o no viabilidad. Ahora, cuando han aparecido problemas en el mercado y también en muchas empresas que han visto que no pueden ser rentables, los inversores europeos y españoles se han asustado.

\”En este momento, nadie sabe qué está pasando y como se ve que los mercados están muy mal mucha gente no ve motivos para invertir\”, afirma Enrique Grasset. \”Esta tendencia se va a romper durante este año en muy contadas ocasiones. Van a ser excepcionales las empresas que consigan financiación en nuestro ámbito geográfico\”, añade.

Las reglas han cambiado

Desde la Asociación Española de Capital Riesgo (ASCRI) se afirma que durante 2001 habrá unos 40.000 millones de pesetas destinados a la inversión en nuevas tecnologías, una cantidad que se elevaría a 75.000 millones de dólares según EuroHold. Eso sí, las reglas han cambiado: se acabaron los criterios de inversión anteriores al desplome del Nasdaq.

Unos de los principales cambios que tendrá que afrontar el capital riesgo es que no va a ser fácil salirse de las inversiones. A partir de ahora, se tendrán que prever apuestas a más largo plazo ante la imposibilidad de sacar este tipo de compañías a bolsa. Las empresas de inversión tendrán que planificar participaciones a tres o cuatro años y, por supuesto, con retornos menores que los de principios de año. La única manera de poder deshacer posiciones será la venta a socios industriales o la integración con otras empresas.


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