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Garantizado sin desgaste: el software usado

Contrariamente a muchos otros productos, el software no se desgasta. Una licencia usada tiene para el comprador el mismo valor que una nueva – con la diferencia de que la adquiere en el mercado de segunda mano a un precio mucho más económico. El ahorro oscila entre el 20 y el 50%, dependiendo de la actualidad del software.

España, mercado en crecimiento

La idea de comercializar licencias de software que ya no se necesitan es originaria de Alemania. usedSoft fue uno de los primeros proveedores en establecer en este país, en 2003, el mercado de segunda mano. También las empresas españolas se mostraron interesadas desde un principio. La resonancia fue tal que usedSoft ha abierto este verano en España una oficina de ventas.

Las licencias incluyen no sólo versiones que actualmente están en el mercado, sino además versiones antiguas que el fabricante ya no distribuye. Como muestra el ejemplo actual de Windows Vista, un producto nuevo no tiene necesariamente que ser mejor. La versión más actual de un software requiere un tiempo de adaptación e implica un aumento de los requisitos del hardware.

En algunos casos el software utilizado no es compatible con el nuevo producto. En esos casos adquirir una versión conocida y que ya ha demostrado su funcionalidad es una verdadera alternativa. Pero como éstas a menudo ya no son distribuidas por el fabricante, las licencias usadas son la única posibilidad.

Las fuentes por las cuales se obtienen las licencias son variadas: tras insolvencias, ceses de negocio, reestructuraciones, cambios de sistema: se produce un exceso de licencias, entre las que se encuentran también licencias actuales. De esta forma se ofrece una gran cantidad de nuevas versiones de software.

Seguridad mediante un atestado notarial

A nivel jurídico, el comercio con licencias usadas se basa en el principio de agotamiento vigente en toda la Unión Europea. En virtud del mismo, el derecho de difusión del fabricante de software se agota desde el momento en que éste pone en venta el producto por primera vez y que el primer adquisidor lo compra. Este principio fue extendido en la Unión Europea expresamente al software ya en 1993 sobre la base de una normativa de la UE, y es válido en todos los Estados miembros.

“Con la primera venta de la copia de un programa en la UE se agota el derecho a la difusión de dicha copia”, explica el catedrático Dr. Friedrich Rüffler de la Universidad de Salzburgo, experto en Derecho de la Competencia. En otras palabras, eso significa que el software usado puede ser revendido dentro de la UE sin que el fabricante del software pueda impedirlo y sin necesidad de su autorización previa.

El Dr. Rüffler explica que para ello no tiene por qué ser entregado un soporte informático. La normativa de la UE “no presupone que un soporte tenga necesariamente que ser entregado. El hecho de que el software esté integrado o no en un soporte informático es indiferente“. Esto también ha sido confirmado por los tribunales alemanes.

“Después de realizar las comprobaciones oportunas no tenemos ninguna duda en cuanto a su legalidad. Estamos plenamente convencidos de que el comercio con software de segunda mano es absolutamente legal. Incluso tenemos una confirmación escrita de Microsoft según la cual todo es correcto en cuanto a derecho de licencia“, explica el alcalde de Munich, Christian Ude.

Además, es facilitada a sus clientes la firma de un notario que garantiza la seguridad jurídica de la transmisión de las licencias. El vendedor remite previamente una declaración que garantiza que es el propietario legal de las licencias, que ha borrado todas las copias de las licencias vendidas y que no las utilizará más en el futuro. De esta forma, la cadena de las transferencias de las licencias a partir del fabricante o del comerciante autorizado es siempre transparente. Además, ello demuestra que el comprador es el único usuario de las licencias, factor irrenunciable en lo que respecta a los derechos de autor.

Sacar provecho de licencias no utilizadas: convertir gastos en valores

No sólo los compradores, también los vendedores de software usado pueden beneficiarse de esta industria. Muchas empresas se están dando cuenta de que en sus ordenadores duermen verdaderas joyas. Tras cambios estructurales, el software comprado por mucho dinero se vuelve superfluo y se deja de utilizar.

Vendiendo sus licencias sobrantes las empresas pueden transformar capital fijo en recursos líquidos. Al fin y al cabo, a nadie se le ocurriría llevar un coche antiguo directamente al desguace tras comprar un coche nuevo. ¿Por qué iba a ser distinto tratándose de licencias de software, cuyo valor a menudo sobrepasa con creces el de un coche.


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