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Gator.com saca las uñas

Las empresas que utilizan Internet como canal para insertar su publicidad no salen de su asombro. O, mejor dicho, se están replanteando muy seriamente seguir gastando su dinero en contratar espacios publicitarios en la Red. El culpable de que se encuentren en esa tesitura no es otro que Gator.com, un software que la semana lanzó un nuevo servicio que permite tapar los banners, pop-ups y demás formatos publicitarios con otros banners, pop-ups y formatos publicitarios, generalmente de la competencia. Vamos, como si una firma contrata una página en un periódico y a la mañana siguiente comprueba cómo en su espacio aparece una publicidad que no es la suya pero que le ha sido cobrada de igual forma.

Ante esta situación., la Interactive Advertising Bureau (IAB), compuesta entre otros por AOL Time Warner, Yahoo, CNET, The New York Times y The Wall Street Journal, ha salido escopetada con el cuchillo entre los dientes dispuesta a plantarle cara a Gator.com con todas las armas a su alcance, fundamentalmente las legales. Por eso está pensando en recurrir a la Federal Trade Commission alegando que el nuevo servicio que ofrece la empresa desde hace una semana pasada \”engaña a los consumidores\” y atenta contra la competitividad. Robin Webster, presidente y CEO del IAB, ha apuntado que las prácticas de Gator.com \”de alterar el contenido de los anuncios y ensombrecer la publicidad insertada por crédulos anunciantes sin que lo sepan, interfiere en la relación contractual entre los editores y anunciantes\”.

Pero, siguiendo a rajatabla el dicho de que la mejor defensa es un buen ataque, Gartor.com ha salido al paso de las críticas denunciado en la corte federal de California a la IAB, a quien acusa de \”afirmar falsamente que algunos aspectos de su servicio son ilegales, poco éticos y engañosos\”. Además, asegura que los comentarios de IAB están afectando a la venta de su servicio de venta de publicidad, lo que repercutirá en la cuenta de resultados.

Jeff McFadden, CEO de la empresa con sede en California, ha argüido que los banners y pop-ups que se superponen están claramente identificados con el nombre de Gator, lo que evita el engaño al navegante. Asimismo, asegura que su modelo fomenta la competitividad, ya que los usuarios pueden ver al mismo tiempo los anuncios de una empresa y los de la competencia. Y concluye su defensa con una pregunta: \”Uno de los fines de la Interactive Advertising Bureau consiste en defender a los usuarios de contenidos no autorizados. Pero, ¿quién decide qué se puede autorizar y qué no?\”. La segunda parte del culebrón, próximamente en su ordenador.