BAQUIA

Giro de 180 grados en el juicio contra Napster

Por una vez, y sin que sirva de precedente, Napster ha conseguido una victoria en el juicio que le enfrenta a las cinco mayores discográficas del mundo. La juez encargada del caso, Marilyn Hall, ha dictaminado que los defensores del programa creado por el joven Shawn Fanning pueden acceder a los documentos que, en teoría, demuestran que las discográficas se han “confabulado” para arrasar todo tipo de programas musicales que puedan hacerles sombra en Internet.

Los abogados de Napster se escudan en que la Industria del disco se ha negado de forma reiterada a vender a otras compañías las licencias que les permitirían comercializae en la Red las canciones cuyos derechos de autor se encuentran en manos de las discográficas. Con ello, persiguirían reducir la oferta de plataformas musicales disponibles en Internet a MusicNet (en la que participan Warner, EMI y BMG) y PressPlay (auspiciada por Universal y Sony), los dos programas que las cinco discográficas lanzaron el pasado mes de diciembre.

Según ha subrayado la juez, “estas plataformas tiene mala pinta, huelen mal y suenan mal”. Hall también apunta que si lo que arguye Napster es cierto, se demostraría que las discográficas están “intentando monopolizar el mercado de distribución digital”.

En caso de demostrarse que las discográficas se han unido con fines ilegales, el juicio podría tocar a su fin representando una rotunda victoria para Napster. No obstante, la Industria discográfica tiene todas las papeletas para llevarse el gato al agua, ya que tan sólo debería modificar su actividad anticompetitiva para reiniciar el juicio.

Una vez conocida la decisión, los representantes de Napster se mostraron felices con el cambio de 180 grados que se ha producido en el juicio, mientras que la Industria musical aseguró estar tranquila porque, a su juicio, se demostrará tarde o temprano que ni comete prácticas monopolísticas ni se ha confabulado para derribar a sus más directos competidores al no permitirles distribuir sus archivos musicales.

El caso, abierto ya desde hace tres años, pretende dilucidar la forma en la que se puede distribuir material protegido con copyright en Internet, quién se puede beneficiar de esta venta y cuánto deberán pagar los consumidores por acceder a canciones protegidas con los derechos de autor.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios