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Hacker, ergo malo, muy malo

La Administración Bush sigue identificando puntos de riesgo para la seguridad del país, y a la vez que revisa los perfiles de los autorizados a transportar materiales peligrosos, medita sobre qué hacer con la seguridad informática, y pone a crackers y hasta spammers en su punto de mira. Estos temores son avivados por informes federales y expertos en seguridad e inteligencia, que afirman que 24 agencias federales carecen de medidas efectivas para proteger sus redes y sistemas informáticos. Tal es la psicosis que el gobierno estadounidense autorizará la creación de una oficina de ciberseguridad dentro del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca. Y claro, todas las agencias ven ahora una oportunidad inmejorable de impulsar todos aquellos proyectos que marchaban a paso de tortuga.

  • En Newsbytes

Aunque la inseguridad es evidente (los virus no cesan una y otra vez de infectar los ordenadores de particulares, empresas y organismos institucionales) e inevitable (ningún sistema de seguridad es del todo perfecto), nuevamente existe el riesgo de proponer medidas desproporcionadas. Hace sólo dos días, el fiscal general del Estado, John Ashcroft, se presentó ante el Comité Judicial del Congreso estadounidense para presentar el paquete de medidas antiterroristas que el presidente Bush quiere aprobar por la vía rápida. Entre ellas, la consideración de determinados delitos informáticos como actos de naturaleza terrorista. Menos mal que a los congresistas y senadores no parecen afectarles las prisas del presidente Bush y se lo quieren pensar antes un par de veces.

  • En EcommerceTimes
  • En The Register


Y claro, palabras como las de Jacques Chirac (\”hay que respetar la libertad de pensamiento, pero no dejemos que la Internet se convierta en la herramienta de los enemigos de la libertad y la dignidad humana\”) presentando la vigésimo tercera conferencia internacional de Comisionados de Protección de Datos, que tiene lugar en París, además de ser retóricas ayudan poco a templar los ánimos. Menos mal que otro de sus compatriotas, Michel Gentot, presidente de la Comisión Nacional Francesa de Libertades y Procesamiento de Datos lo tiene un poco más claro: hay que tener cuidado con las \”medidas precipitadas y sin sentido\”. A ver si todos toman nota, los políticos primero.

  • En Wired

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