Hemos probado: Cover Story de iRiver

Empecemos por el exterior. El Cover Story viene, como su nombre indica, con su propia tapa, que se quita con facilidad y se pega a la parte de atrás con imanes. El segundo toque característico de su diseño es el largo botón-palanca del lateral, para pasar de página sin tocar la pantalla (útil, por ejemplo, si sólo tenemos una mano libre para sujetar el lector). Además, es el único botón físico del frontal del aparato.

La pantalla tiene 6 pulgadas, con resolución de 800 x 600 píxeles. Es muy sensible al tacto, y basta con un roce en el lado derecho para pasar a la siguiente página, o un toque en el centro para ver el menú. La tinta electrónica se ve ligeramente peor que en un modelo sin función táctil, pero sigue siendo como leer en papel, y desde luego mucho más cómodo que una pantalla iluminada.

El mayor inconveniente de la pantalla sigue siendo el habitual en estos dispositivos: el tiempo de respuesta, que al menos se mantiene en línea con sus competidores. Otro inconveniente es la duración de la batería, sólo 5 horas, muy alejada de los e-readers que no son táctiles, que pueden aguatar cientos de horas con una sola carga..

La pantalla táctil permite también introducir las notas manuscritas (“a dedo” o con el lápiz que viene integrado) o incluso dibujos. Puede configurarse para girar el texto cuando se gira la pantalla, para no tener que elegir entre sujetarlo siempre con la misma mano o leer bocabajo.

Hablando de dibujos, uno de los puntos más llamativos del Cover Story es la categoría de cómics. Es el primer lector electrónico que hemos visto que coloca los cómics a la altura de los libros, y funciona francamente bien.

Hemos probado a leer cómics en distintos formatos sin problemas. Es más, podemos utilizar archivos a color, que el sistema traslada a escala de grises. La conversión funciona bien con la ilustración, no tanto con los colores de fotografía. Los amantes del manga pueden escoger si empezar a reproducir de izquierda a derecha o de derecha a izquierda. La lectura más cómoda es con álbumes de formato pequeño. Si las páginas son grandes, podemos ampliar la página por partes y desplazarnos tocando la pantalla, aunque esto resulta más engorroso.

Las opciones que nos ofrece el menú cuando estamos leyendo un libro convencional son subrayar, seleccionar, hacer anotaciones al margen, buscar en un diccionario en inglés o señalar páginas. Echamos en falta la opción de buscar por página o capítulo dentro de un texto.

El mayor problema que nos dio el dispositivo fue la conexión con el PC. Aunque en teoría siempre nos da la opción entre recarga de batería o conexión como periférico, para poder cargarle archivos con frecuencia o se carga directamente o el ordenador no lo reconoce.

En cualquier caso, el lector tiene 2 GBs de memoria y espacio para una tarjeta SD, con la habitual colección de libros ya incorporados.

También reproduce archivos de música, y con el clásico jack de 3,5 milímetros ofrece una calidad de sonido fantástica. Lo que no se entiende muy bien es el altavoz trasero, aunque solo sea porque apenas tiene volumen, o la necesidad de que un lector tenga, como es el caso, grabadora de sonido.

Para terminar, una anécdota. Si uno consulta la página oficial del cacharro, encontrará un apartado sobre la opción de conexión WiFi para mandar emails o descargar libros. El nuestro no tenía.

El lector se vende por 249 euros, con IVA y transporte incluido, por lo que puede considerarse en un margen competitivo de precios.


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