Hemos probado: HTC 7 Trophy

El paso de Windows Mobile 6.5 a Windows Phone 7 es algo más que una mejora o una evolución del sistema operativo: hablamos de un cambio radical de conceptos en la forma de interactuar con los móviles.

Si a eso le añadimos un hardware de la calidad que aporta el HTC 7 Trophy, el resultado es un dispositivo que aspira (con sólidos argumentos) a entrar en la primera división de los últimos smartphones en el mercado.

Empecemos por la pantalla: 3,8 pulgadas y resolución de 480 x 800 WVGA, suficiente para apreciar con calidad y detalle vídeos, fotos y páginas web. La sensibilidad de la respuesta es muy alta, tanta que más de una vez veremos la pagina de inicio de Bing porque sin querer hemos rozado la tecla Buscar.

Visto por delante, el diseño es minimalista al máximo: tan sólo tres botones integrados en la base, con funciones de Atrás, Búsqueda y acceso al menú de Windows. Eso deja todo el espacio a la pantalla, sin perjuicio de que el teléfono sea perfectamente manejable con sólo esos tres controles.

El Trophy cumple con los requisitos mínimos de hardware que Microsoft exige a los fabricantes que incorporan WP7, de modo que la experiencia sea similar en cualquier dispositivo. Es ligero (140 gramos) y manejable con una mano (118.5 x 11.9 x 61.5 mms). Incluye un procesador Snapdragon de 1 Ghz, y se nota su potencia en los juegos, la navegación o las aplicaciones. Otro punto a favor del hardware son sus 8 GBs de memoria interna.

La pantalla de inicio viene configurada por defecto con las principales funciones y aplicaciones de Windows Phone 7, aunque podemos modificarla a nuestro gusto anclando otras o con accesos directos a contactos. Una de las grandes apuestas de WP7 es la interacción personal, por ejemplo, a través del avatar personalizable (muy lograda la aplicación Xbox LIVE Extra) que da acceso los juegos de Xbox Live, o las novedades de Facebook y Windows LIve que se asocian a cada contacto.Htc 7 trophy

Volviendo al software, también tiene un hueco HTC Hub, el paquete de aplicaciones y recursos propios de HTC. El software que aporta el fabricante tiene una presencia más discreta que el interfaz HTC Sense integrado en los modelos con Android (algo que tal vez alguno echará de menos). Además, algunas aplicaciones destacas en Hub se repiten en el Marketplace de Microsoft, generando confusión.

El Market es (o debería ser) el gran complemento a las funciones que trae el teléfono de fábrica. Ya hay disponibles unas 4.500 aplicaciones, según los últimos datos facilitados por Microsoft. Aunque es sencillo desplazarse por las diferentes categorías, abrir una aplicación, descargarla e instalarla, se echa en falta un buscador.

Otro aspecto destacable del teléfono es el editor de mensajes: el teclado es muy cómodo de usar, y el sistema de predicción de textos (a diferencia de tantos otros que desesperan al usuario) funciona impecablemente. Muy útil para la productividad es el paquete de Office, que incluye OneNote, Word, Excel y PowerPoint.

La cámara no es de gran capacidad en comparación con otros modelos de smartphone (5 MP), aunque incluye un editor de fotos muy potente, con gran cantidad de opciones para retocar las imágenes.

En el apartado multimedia, el protagonismo es para Zune. La función Dúo musical permite sincronizar el catálogo de música del PC con el teléfono de forma automática y sin cables. Nada que reprochar al reproductor musical ni los efectos de sonido, aunque sí al interfaz de la radio digital, que de tan minimalista casi se queda en pobretona.

En resumen, un teléfono de lo más completo, que cualquier amante de los smartphones puede probar sin temor (ya superado) a la etiqueta Windows.


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