BAQUIA

Hemos probado: lector booq Classic

El booq Classic, distribuido por la editorial digital Luarna, es uno de esos lectores electrónicos sin pretensiones, que con su pantalla de tinta electrónica y su diseño minimalista ofrece sencillamente lectura en formato digital, sin estridencias y sin lujos: olvídese de las superficies táctiles y el acceso a Internet, opciones que sí están disponibles en el otro modelo fabricado por Star TIC, el Avant. Lo más destacado de la máquina es quizá el software. En su versión 2.1, el sistema logra paliar uno de los principales incordios de los primeros lectores electrónicos, la dificultad de navegación. En cuanto acumulábamos una cierta cantidad de títulos, buscarlos página a página del índice se convertía en un engorro. Booq facilita mucho la búsqueda de archivos incorporando funciones que tienen otros dispositivos de la gama más alta, como son el historial, la lista de favoritos y el motor de búsqueda (por nombre si buscamos libros, por palabra si buscamos dentro del texto). También la velocidad de respuesta se ha agilizado al desplazarnos por el menú, si bien se mantienen los segundos de espera habituales al abrir un libro. Se incluyen otras funciones conocidas como el marcador o la posibilidad de incluir archivos multimedia de música o imágenes en diferentes formatos. En cuanto al hardware, el principal problema es el tamaño de los botones laterales, casi diminutos. Si se muerde usted las uñas, seguramente tendrá problemas para encender y apagar el lector o para pulsar los comandos laterales. Si bien el controlador frontal para pasar páginas y desplazarnos por el menú tiene un tamaño adecuado, las teclas laterales que nos permiten abrir el menú o volver a la pantalla anterior son pequeñas hasta lo incómodo. Además, los dibujos de algunos de ellos no aclaran del todo cuáles son sus funciones. Por lo demás, el dispositivo es bastante ligero (180 gramos) y está disponible en varios colores (el nuestro, un veraniego azul turquesa). La pantalla de tinta electrónica es de seis pulgadas con 8 niveles de grises, y mantiene la nitidez y comodidad de lectura que es su principal ventaja ante pantallas iluminadas. La página web de la compañía promete que el dispositivo se vende con funda. No es un detalle sin importancia para un aparato de colores llamativos que sufre continuos roces y manoseos. En definitiva, un lector electrónico sencillo pero digno, que permite leer sin complicaciones y encontrar los libros con facilidad. Además, incluye una generosa biblioteca de libros preinstalados (tanto en inglés como en español), diccionarios y hasta sudokus. Sin embargo, falla en un detalle crucial: el precio (entre 229 y 259 euros) sigue siendo demasiado alto, ahora que el sector ha entrado en una guerra de precios a la baja, por ejemplo, con Amazon vendiendo su Kindle de seis pulgadas por 189 dólares. Especificaciones:

  • Dimensiones: 188 x 118 x 9,5cm
  • Peso: 180 gr
  • Pantalla: 6 pulgadas
  • PPP: 170 píxeles por pulgada
  • Niveles de grises: 8
  • Tecnología de pantalla: E-Ink® Vizplex
  • Pantalla táctil: No
  • Sistema operativo: Linux embebido
  • Memoria: 1 GB
  • Procesador: Samsung® S3C2440 ARM 400 Mhz
  • Bateria: Li-Polymer (1000 mAh)
  • Expasión de memoria Tarjetas SD de hasta 4 GB
  • Compatibilidad: PC, Mac
  • Formatos admitidos: PDF, ePub, FB2, TXT, HTML, PRC, JPG, BMP, PNG, MP3
  • Idiomas: Inglés, Francés, Alemán, Español, Portugués, Ruso y Chino
  • Colores disponibles: Negro, azul turquesa, rosa, gris, rojo y violeta.

A destacar: sistema operativo, capacidad de almacenamiento, biblioteca incorporada, velocidad de respuesta. A mejorar: precio, botones de control.


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