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Hemos probado: P71 de Blusens

La multinacional gallega Blusens ha presentado recientemente el reproductor multimedia P71, que supone un salto de calidad considerable respecto a su predecesor, el P70, tanto por el diseño como por la interacción. Y es que lo primero que hay que decir tras probar el aparato es que si alguien tiene prejuicios contra la electrónica fabricada en España, ya puede ir deshaciéndose de ellos, porque el P71 es un dispositivo a la altura de cualquier marca estadounidense o asiática. El P71 es pequeño (90 x 51 x 12 mm) y ligero (68 gramos). La única tecla física que incluye es la del bloqueo, que puede utilizarse también para pausar la reproducción sin necesidad de sacarlo del bolsillo. Por dentro lleva acelerómetro, para poder sacarlo del bolsillo en cualquier posición y encontrarnos siempre el menú del derecho. Lo primero que llama la atención al sujetarlo es el tacto de la carcasa, suave y que no se raya (cmo suele suceder en otros reproductores) ni –sobre todo- se resbala. Lo segundo es la calidad de la pantalla táctil LCD de 3 pulgadas: sensible, con un buen tamaño y con imagen nítida. Por defecto, el dispositivo vibra al accionar los botones de la pantalla, aunque puede desactivarse. El P71 está disponible en versión de 4 y 8 GBs (hemos probado la de 4), con ranura para tarjeta Micro SD si se nos queda pequeño. La calidad del sonido es impecable, gracias también a los cascos que, eso sí, sobresalen un poco al llevarlos puestos. En este caso, merece la pena sacrificar algo la estética por la calidad. En el aspecto de reproducción, Incluye las funciones habituales, como ecualizador ajustable, modos de repetición, reproducción normal o aleatoria, y el añadido de poder hacer que se repita un fragmento del archivo. Admite una amplia variedad de formatos de audio, y la opción de incluir las letras de las canciones, aunque no siempre las reconoce. Ver vídeos en este cacharro es todo lo cómodo que puede ser en una pantalla de este tamaño. La imagen es nítida, detallada, y no se traba. Lee vídeos en AVI, WMV, MP4, MPEG4, VCD, SVCD o FLV. En principio los convierte automáticamente, pero por si acaso, el dispositivo incluye un software instalable en le ordenador para convertirlos. Arrastrar los contenidos al dispositivo es tan fácil como copiar y pegar. El altavoz trasero se oye mejor de lo que suele esperarse en estos aparatos, aunque tampoco hace milagros. El P71 también admite imágenes y texto, e incluye un par de juegos, grabadora y calendario con cronómetro. Quizá el mayor defecto del P71 sea la batería, porque las 13 horas que se supone que dura con música se acortan si nos pasamos el tiempo jugando con la pantalla táctil. En definitiva, teniendo en cuenta los 79 € que cuesta el modelo de 4 GBs y los 99 € del de 8 GBs, el P71 se puede considerar más que recomendable.


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