BAQUIA

Herramientas de comercio electrónico: elegir la solución más adecuada (y II)

(Viene de la primera parte

Elija el sistema que elija, piense que cualquier plataforma Open Source requiere un conocimiento de programación razonable, necesita ciertas habilidades en el equipo interno o subcontratar, y para algunos temas, un conocimiento realmente avanzado. Mantener una tienda modificada puede ser una pesadilla, Puede no prestarle atención, si no le importa entrar un día a su tienda y ver que han cambiado los Levis en oferta por una foto de Pamela Anderson o Brad Pitt, con suerte, dedicada.

Por lo tanto si no puede ocuparse del mantenimiento deberá buscar algún profesional que se encargue de ello. Elíjalo bien: si no tiene experiencia o su presupuesto es muy limitado, puede que se lo juegue todo a una carta. En el ejemplo que mencioné buscamos al mejor programador especializado en OSC, necesitábamos una implementación muy especial, y contratamos una estrella del Este de Europa que se suponía era lo más, recomendado en varios foros especializados. Después de 3 o 4 meses de espera, discusiones y reclamaciones, al menos tuvo la honradez de decir que no era capaz de hacerlo. Pasamos por otro con el mismo resultado, y al final acabamos haciéndolo nosotros mismos.

Ahora el autobombo. He pasado por este tipo de situaciones demasiadas veces: he visto a los clientes sufrir, tirar el dinero, perder el tiempo y al final opté por recomendar a mis clientes productos que funcionaban, con muchos años de desarrollo detrás y empresas con ojos y cara, que si bien puede que no ofrezcan la solución perfecta y ajustada al 100% a sus necesidades, al menos pueden ofrecer una solución real, viable y operativa en unas pocas semanas. He trabajado con estas empresas desde hace tiempo y creo que para muchos proyectos son la mejor opción.

Si esta opción no es adecuada y necesita más o funcionalidades muy específicas, tiene varias opciones: un desarrollo desde cero (no lo recomiendo en la mayoría de los casos), o un desarrollo basado en alguna solución existente, que será o no factible en función de lo que necesite. La opción adecuada sólo puede recomendarla alguien que conozca todos los entresijos del comercio electrónico, en todos sus aspectos.

Si lo que tiene entre manos es un negocio serio, la herramienta que elija es fundamental. Estudie a fondo la oferta disponible. Si es un experimento, no tiene dinero y mucho tiempo libre, cualquiera de los que he mencionado puede servir; sólo recuerde que nadie regala nada, de lo que otro no haga (adaptación, mantenimiento, etc.) tendrá que encargarse su equipo y ponerse al día en los temas que giran alrededor de los procelosos mares del e-commerce implica invertir innumerables horas investigando, leyendo, preguntando, para equivocarse.

En el proceso de poner una tienda online estos son los temas que me hubiera gustado que alguien me recomendase:

    1. Seleccionar una solución conocida, con buen soporte y asesoramiento. No entro en si la herramienta es de pago o no, pero a alguien tendrá que pagar. El asesoramiento para poner una tienda es difícil de valorar adecuadamente. Si no se ha equivocado antes, ¿cuánto cuesta no cometer los errores que otros ya han cometido? ¿Cuánto vale acertar?
    2. Una tienda debe estar preparada para promocionarse e indexarse en buscadores. Sin Google no existe, pero además, si cuenta con un sistema que garantice la indexación a corto plazo, podrá experimentar con ofertas, promociones. ¿Cuánto vale tener su web en los buscadores principales en un par de días? ¿Cuánto vale aumentar su presencia en Google a un ritmo de 3.000 enlaces nuevos a la semana? Los buscadores son imprescindibles, he visto clientes que han cambiado de solución sin planificarlo adecuadamente, con miles de páginas indexadas laboriosamente en Google a lo largo de los años, con magníficas posiciones, y lo pierden todo en un minuto, porque a sus nuevos proveedores “se les ha olvidado\” comentarles lo que ocurriría, o simplemente no lo sabían.
    3. Si puede, escoja un sistema que permita ir creciendo cuando aumenten las necesidades de su negocio. Las migraciones dentro de un mismo sistema pueden ser muy complicadas, y entre diferentes sistemas pueden ser traumáticas. ¿Le ha tocado cambiar su programa de gestión, su contabilidad, un CRM? Entonces sabe de qué hablo. Pero esto no es fácil de valorar, depende de la importancia que cada cliente le dé a la escalabilidad de su solución. He visto clientes que han invertido miles de euros en OSC para luego pasarse a otros sistemas que les han costado mucho más. En algunos casos pasando por varios productos distintos. Han perdido dinero, mucho a veces, pero ¿y el tiempo? ¿Pueden perderse varios años haciendo experimentos?

 

En lo relativo a la tecnología padezco un ateísmo manifiesto: no creo en las vacas sagradas tecnológicas; la herramienta importa poco, si está en buenas manos, porque lo único relevante es el proyecto, los procesos que deben ser automatizados, cómo se hará en beneficio del negocio y la capacidad de los encargados del mismo. En definitiva, el resultado. Recomiendo una sana postura escéptica ante planteamientos dogmáticos, del tipo “XYZ es la mejor solución para la venta online”. Escepticismo que debería empezar con el presente escrito, además de ser muy recomendable en los tiempos que corren.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios