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¿Imperialismo de contenidos anglosajones en Internet?

La cantidad y calidad de los contenidos en español y portugués en la Red debería de reflejar la diversidad, la riqueza cultural y el peso de las economías de Latinoamérica y la Península Ibérica. Lamentablemente, debido a lo reciente de la incursión de la Red en estas regiones, la importancia de los contenidos hispano-portugueses aún es relativamente baja. El predominio de contenidos anglosajones, por buenos que estos sean, no es un fenómeno positivo para la evolución de Internet en la Península Ibérica y Latinoamérica. Esta manifestación de \”imperialismo cultural\” no es nueva. En las últimas décadas las salas cinematográficas y los espacios televisivos de España, Portugal y Latinoamérica se han visto inundados con programas y formatos comercialmente exitosos en los mercados anglosajones. Esta evolución no tiene porqué repetirse en el caso de los mares de contenido que se vierten diariamente a la Red.

Defender una mayor presencia de contenidos propios en español y portugués no tiene porque ser un reclamo de tipo nacionalista. El filósofo alemán Johann Gottfried Herder impulsó en el siglo XVIII el concepto de \”unión en la diversidad\”. Herder favorecía el desarrollo de las expresiones y tradiciones culturales europeas como un factor importante para el entendimiento y el desarrollo de buenas relaciones entre las diversas naciones y culturas. Aplicado a los contenidos de los nuevos medios a principios del siglo XXI, esta corriente favorece el reflejo de la riqueza de las diversas culturas y maneras de expresarse (idiomas) en la Red. Para ello es indispensable una mayor producción y consumo de contenido local y regional en los países ibéricos y latinoamericanos.

¿Porqué este retraso en el desarrollo de contenidos propios en el mundo iberoamericano? Varios factores, en su mayoría de tipo económico, pueden ayudar a analizar esta situación.

La publicidad en línea, un incentivo insuficiente…

Tiene que haber un incentivo económico para elaborar contenidos en la Red. Al fin y al cabo, hay que pagar a los que dedican sus horas de trabajo a fabricarlo. Pues bien, el gasto publicitario en línea por usuario en la Península Ibérica y Latinoamérica es muy bajo. Una manera de medirlo es analizar la proporción entre gasto publicitario total en línea y número de usuarios. En el año 2000 fue de 7 dólares por internauta latinoamericano, frente a los 44 dólares de EEUU, los 11 de Europa y los 6 de Asia, según datos obtenidos por CSFB. El descuento del 84% entre Latinoamérica y EE UU no está del todo justificado. Recordemos que los internautas latinoamericanos suelen tener un poder de compra alto. El bajo registro publicitario latinoamericano se debe a lo novedoso que tanto para usuarios como anunciantes resulta el nuevo medio de Internet en la región. De hecho, diversos analistas esperan que la proporción gasto publicitario por usuario de Internet aumente hasta 25 dólares en el año 2003, un descuento del 71% frente a los 87 dólares que para entonces se esperan en EEUU.

…tanto que la escasa oferta de contenido se refleja en los altos CPMs que cobran las publicaciones en línea líderes

A pesar del incipiente y bajo gasto en publicidad en línea todo indica que la elección de nodos en español y portugués para los internautas latinoamericanos no es una tarea precisamente fácil. Simplemente, aún no disponen de mucha oferta de contenidos de dónde elegir. Por ello, los grandes portales tienen mucho poder a la hora de poner los precios. Así AOL cobra CPMs (tarifa por mil usuarios) de 23 dólares en Brasil y Terra de 26 dólares en el mismo país. En Argentina, tanto UOL como Ciudad Internet cobran 30 dólares. Por su parte, El Sitio tiene una tarifa de 30-35 dólares en México, frente a los 50 dólares de AOL para el mismo mercado. En comparación, un portal de primera línea en EEUU cobra 15 dólares y los de segunda línea unos 3 dólares por mil usuarios, según datos de Jupiter.

La letra impresa no puede con la televisión

Los contenidos de Internet son aquellos que se adaptan bien a la banda estrecha. Son esenciales para todo nodo que se precie. Al menos, hasta que la utilización de la banda ancha se masifique. En particular, estamos hablando de textos. Las culturas y mercados en los que la letra impresa (periódicos y revistas) ocupan un lugar importante deberían de tener una mayor propensión a la elaboración de contenidos para Internet (en muchos casos éstos simplemente se vuelcan de las publicaciones físicas) y al consumo de estos contenidos en la Red. ¿Qué importancia tiene la letra impresa en los países de habla hispana y portuguesa? En 1999, según Zenith Media el gasto publicitario español se repartió así:

  • Televisión: 41,7%
  • Periódicos: 30,4%
  • Radio: 9,3%
  • Revistas:13,4%
  • Publicidad exterior (vallas publicitarias): 4,3%

En claro contraste, el total del gasto publicitario europeo para el mismo año sería el siguiente:

  • Periódicos: 35,2%
  • Televisión: 31,9%
  • Radio: 5,2%
  • Revistas: 20,5%
  • Publicidad exterior: 5,9%

Por tanto, el pedazo de la tarta publicitaria que se llevan la prensa y las revistas es claramente más pequeño en España comparado con Europa. Por si faltaba información para confirmar este dato valga decir que en España se venden 100 periódicos por cada 1000 habitantes frente a los 318 del Reino Unido, 306 en Alemania y 146 en Francia.

La supremacía de la televisión, y la relativamente alta proporción de la radio, entre los medios publicitarios, también se da en Latinoamérica. Cada país tiene sus peculiaridades, pero la televisión es, de lejos, el medio publicitario más importante en la región. Supone más de un 70% del volumen total en México y un 57% en Brasil. En Argentina, aunque la televisión domina, los periódicos y revistas juegan un papel de mayor relevancia. Pongamos como ejemplo las revistas categorizadas como orientadas específicamente para mujeres en el estudio World Magazine Trends 2000/2001 publicado recientemente por Fipp, Zenitmedia y Royal Mail. La lista de 50 revistas de mayor circulación en el mundo en 1999 es liderada por Better Homes & Gardens (7,6 millones de ejemplares). Sólo dos publicaciones iberoamericanas aparecen en la clasificación: la mexicana El Libro Sentimental en el puesto 26 (0,8 millones) y la española Hola en el puesto 39 (0,6 millones).

Otro dato que sugiere una importancia relativamente baja de la letra impresa en Latinoamérica es el número de revistas de consumo y negocios publicadas en 1999:

  • Argentina: 1.090
  • Brasil: 1.535
  • México: 1.500
  • Portugal: 488
  • España: 2,697

y en contraste, las revistas vendidas en los países siguientes:

  • EEUU: 14.707
  • Austria: 2861
  • Holanda: 4731
  • Francia: 2917

Publicaciones verticales, un largo camino por delante

Si están bien enfocadas sobre un nicho específico, las publicaciones verticales (mayoritariamente de carácter profesional y B2B), tienen buenas perspectivas de éxito en la Red. Por tanto, las publicaciones verticales iberoamericanas pueden aportar su granito de arena a la difusión de contenidos sobre esta región y en los idiomas español y portugués. ¿Qué papel han jugado las publicaciones profesionales verticales físicas iberoamericanas? Indudablemente, a escala mundial su importancia ha sido secundaria. Entre las cincuenta revistas de mayor circulación (liderada por la italiana Quattroruote y la estadounidense Ziff Davis) no aparece ni una sola iberoamericana. Esto tiene algo que ver con que las grandes empresas de este sector (Ziff Davis, CMP Media, McGraw Hill, Penton Media, VNU, Dennis) suelen ser multinacionales que también están presentes en los países iberoamericanos.

¿Un panorama poco prometedor para el futuro de los contenidos en español y portugués? Quizás, pero la responsabilidad de la difusión de contenidos en estos idiomas no debe de pesar sólo sobre las espaldas de los productores de contenido. También están los consumidores. En última instancia somos los propios consumidores/internautas quienes tenemos la oportunidad (¿responsabilidad?) de acudir (¡están a sólo un clic de distancia!) a los nodos que mejor estimemos que reflejan, en nuestros idiomas nativos, el acontecer cultural, político-económico y profesional de la Península Ibérica y Latinoamérica.


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