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¡Impulsemos la votación a través de Internet!

Algunos proyectos de voto electrónico han tenido resultados muy positivos en España. El desarrollo de votaciones mediante Internet es un desafío técnico, pero se trata más de una cuestión cultural y social. Una de las principales cuestiones a dilucidar es si los habitantes de las diferentes zonas de la geografía nacional, especialmente en las zonas rurales, tienen los suficientes conocimientos técnicos (utilización de la computadora) y cívicos (sistemas familiares de patriarcado) para ejercer su derecho de votar a través de Internet.

Dentro del amplio marco de acción desarrollado en la Red, uno de los aspectos que mayores expectativas despierta es la democracia a través de Internet. No estamos hablando únicamente del desarrollo del voto electrónico, sino también de aquellas prácticas en las que individuos o grupos comunitarios promueven actividades de intervención en política local y en gestiones de gobierno dentro de aquellas áreas dónde se sientan afectados (democracia directa).

Requisitos técnico-jurídicos

Uno de los puntos más importantes para el buen desarrollo de la participación política es que la Red garantice los requisitos técnico-jurídicos imprescindibles para ser utilizada como medio fiable. Estos son la certificación de votos, es decir, la no transferibilidad del derecho a votar a otra persona ajena a la identidad del propio votante, y la reserva total de anonimato del ejecutor del voto.

Internet es global, pero el acceso es local. Para supervisar el acceso basta con controlar los servidores de acceso. Hace tres años, las tecnologías de la identificación estaban poco desarrolladas, pero las empresas las han necesitado para el comercio en la Red y los gobiernos lo han aprovechado para aumentar el control. Los servidores pueden ser forzados o convencidos a dar información sobre sus clientes. En este terreno sufre más el individuo que las empresas, que siempre pueden buscar un servidor en otro territorio. Los ciudadanos son más vulnerables al control de los servidores y con ello su uso como vía política se resiente.

Por otra parte, controlar la certificación de voto resulta bastante difícil, dado que no se puede saber con total exactitud quién esta votando desde detrás de la pantalla del ordenador, ya sea desde el propio domicilio como desde cualquier otro punto con acceso a la Red.

¿Democracia electrónica en España?

España no quiere quedar atrás en estas cuestiones, por lo que esta desarrollando propuestas que potencien el uso de Internet. De esta manera, no solamente podremos realizar la declaración de la renta o el censo por la Red, sino aportar ideas y comentarios a anteproyectos de ley, acciones llevadas a cabo por el gobierno o incluso sumarnos a la página abierta del PSOE para la realización de una oposición más activa.

El proyecto de democracia participativa que más expectación esta teniendo en España es el del voto por correo electrónico. Algunos resultados han sido muy positivos. Hay que destacar el éxito obtenido en proyectos de voto electrónico impulsados por el Senado en las regiones del País Vasco, Galicia, Cataluña y la Comunidad Valenciana. La iniciativa, de llevarse a cabo, tendría que estudiar y modificar la reforma de la Ley Orgánica del Poder General, la Ley Orgánica Reguladora de las diferentes modalidades de recuento y aquellas que sean necesarias para que el voto electrónico esté al alcance de todos los ciudadanos españoles.

El primer paso ya está dado. Aunque el proceso legal es lento y tarde en implementarse, muchos españoles están dispuestos a lograr que España sea el primer país en tener un sistema importante de votación por correo electrónico.

El proyecto contempla tres fases, la primera de las cuales consiste en la realización del voto electrónico. En una primera instancia, la realización del voto electrónico se podría resolver mediante códigos o tarjetas con bandas magnéticas que registraran la elección de los votantes. La figura del interventor desaparecería físicamente, ya que sería desempeñada por interventores electrónicos. Asimismo, la velocidad del recuento aumentaría mucho, ya que se efectuaría en tiempo real. Este proyecto se complementa con otro proyecto importante, el del DNI electrónico, que se pretende desarrollar en la presente legislatura. El DNI electrónico será similar en su apariencia al DNI actual, aunque incluirá un chip que permitirá identificarse en la Red, en donde quiera que se necesite para una operación online.

Falta de realismo

Sin embargo, también han surgido críticas al proyecto por no contemplar la realidad social en la que se mueve España. No solamente por la falta de conocimiento del manejo de Internet por una amplia parte de la población, cuestiones que el gobierno esta tratando con planes de desarrollo como el hasta ahora ineficaz INFO XXI, que h apuesto en marcha una flota de autobuses equipados con ordenadores para recorrier las diferentes comunidades autónomas enseñando el funcionamiento de las nuevas tecnologías a amplios sectores de la población.

Otro aspecto criticado ha sido la implementación del proyecto en zonas rurales, donde el voto de la población no llega a ser del todo anónimo. Algunos observadores temen que el voto por Internet sea fácilmente manipulable. Esto podría conllevar un aumento de la crispación política en zonas como el País Vasco, dónde ya de por si resulta difícil saber hasta qué punto no se votan en zonas rurales a determinados grupos políticos por miedo.

Otra cuestión delicada que podría afrontar el voto por Internet en España es la situación social y familiar, debido a que es difícil saber quién está votando dentro del domicilio en un país con tanta violencia doméstica y machismo latente.

Decisión más pólítica que técnica

El voto mediante Internet podría ser una buena opción para enfermos o emigrantes, pero para el conjunto de la población el sistema tradicional de voto resulta en principio, más fiable. Nuestro sistema de escrutinio tradicional esta muy contrastado y da tranquilidad y confianza a los ciudadanos. Otro motivo, de carácter cultural, contrario a la votación por Internet es que el acto de votar siempre ha sido un acto de salir a la calle. Razones todas que hacen que el cambio del actual sistema electoral en España dependa más de una decisión política que de una modificación legislativa.

El espacio electrónico puede ser modelado de muchas maneras. Como la democracia es una cultura, una práctica… pues probemos. Impulsemos experiencias democráticas, especialmente las de democracia directa. Cuantas más, mejor. Porque estamos en un nuevo espacio y tenemos que repensar sus valores.


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