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Innovatio non petita, accusatio manifesta, o la dificultad de innovar y algún consejo para lograrlo (y IV)

Innovar, emprender nuevos caminos, ampliar nuevos horizontes… Me gusta mucho la introducción de Wikipedia: \”Innovación es la aplicación de nuevas ideas, conceptos, productos, servicios y prácticas con la intención de ser útiles para el incremento de la productividad. Un elemento esencial de la innovación es su aplicación exitosa de forma comercial. No sólo hay que inventar algo, sino, por ejemplo, introducirlo en el mercado para que la gente pueda disfrutar de ello. La innovación exige la conciencia y el equilibrio para transportar las ideas, del campo imaginario o ficticio, al campo de las realizaciones e implementaciones. Innovar proviene del latín innovare que significa, acto o efecto de innovar, tornarse nuevo o renovar, introducir una novedad.\” Sin duda, el camino de la innovación está lleno de incertidumbres. Pero es el primer paso a la genialidad, o quizá a la supervivencia, ya veremos.

Hace unos meses leí en Cincodias.com la siguiente noticia: \”Starbucks ficha a Paul McCartney para su nueva aventura discográfica\”. Y no pude más que decir, ¡perfecto! Lo comenté con algunos amigos y todos me miraron con la misma cara de incredulidad, como preguntando: ¿qué tiene que ver una cafetería con la música? Yo redefiniría la pregunta: ¿qué tiene que ver una cafetería con los contenidos? La respuesta sigue en el mismo artículo: \”Decir que hay un establecimiento Starbucks en una de cada 10 esquinas en una ciudad en EE UU no es excesivamente exagerado. La empresa cafetera dirigida por Howard Schultz ha utilizado en lo últimos años sus casi 10.500 establecimientos en este país no solo para vender lattes y capuchinos, sino también como plataforma para su entrada en el mundo del entretenimiento en el que ha ido dando pasos en los últimos años. Ahora da el mayor de ellos con el ex Beatle, como anunció el miércoles Schultz en la junta de accionistas.\”

Tomar café es entretenimiento en estado puro, es leer el periódico, escuchar música de fondo mientras leemos un libro o charlamos con los amigos; esa es la forma diferente de entender el negocio, y esa es la genialidad. Además de un punto de acceso increíble y un fondo de comercio impresionante. ¿Por cuantos sitios (no sites) pasamos cada día, repito, cada día? Yo sólo por la cafetería, de hecho sólo compró el periódico físico los fines de semana, cuando voy con mi esposa a una terraza y desayunamos leyendo tranquilamente la prensa; el resto de los días leo la prensa por internet y los periódicos de la cafetería de cada día.

Ahora con el anuncio de Google Phone me pasa lo mismo: creo que es el camino natural, es otra forma de entender las telecomunicaciones, desde los contenidos. También el contrario es válido, pero el batacazo de la burbuja Internet metió el miedo en el cuerpo a las Telcos y no por que la idea de Terra u otras fueran malas, (aún no entiendo el maremagnum de dominios que tienen las webs de Telefónica), es que el precio que se pagó no fue razonable y el mercado inmaduro, pero el futuro de las operadoras como meros carriers me temo que no es muy halagüeño, aunque el B2B –back to business– les devolviese temporalmente a la rentabilidad y a la credibilidad. El futuro del máximo valor está en el valor real de los contenidos y el precio del transporte deberá ir a la baja. Al menos es mi modesta y quizá equivocada opinión.

Pero, para lograr este tipo de innovación se han de superar muchas etapas y muchos prejuicios. Se puede innovar de muchas maneras y desde cualquier sector, y siempre con humildad y precaución. Desde como un simple comercial puede usar su PDA/Teléfono móvil para tomar un pedido, para que no sea sólo un gasto, por muy humilde que sea la empresa, hasta su firma digital aceptando el pedido, sugiriendo tras el análisis de su histórico nuevas propuestas, a formas de encauzar las reclamaciones, el control de pagos-cobros y posibilidades de reestructurar la deuda con un recargo si un mes las cosas no han ido bien… En fin, millones de posibilidades que facilitan y mejoran la cuenta de resultados de todos, del cliente y del proveedor, mejoran la comunicación y son enormemente rentables… y sobre todo, permiten medir y mostrar esa rentabilidad. Si el cliente cree que el proveedor es el único que gana o gana mucho comparado con tu negocio, seguro que esa relación acaba mal, es decir, cambiando de proveedor.

El otro día me reunía con un amigo-cliente-socio y discutíamos sobre la impresión digital remota y la aceptación del mercado balear de métodos como enviar el fichero y pasar a recogerlo o te envíen la impresión, o si directamente dejar que el cliente debidamente autenticado remitiese el fichero a la impresora de la imprenta… Soluciones \”haberlas haylas\”, pero el mercado sigue prefiriendo ir con sus documentos, hacer cola, perder dos horas y recoger sus copias y original… Bueno, es una opción, pero la solución de imprimir remotamente, como ya podemos hacer con nuestras fotos, es más eficaz, más eficiente, más rentable e igualmente segura o más, pues nadie se preocupa de qué pasa con los ficheros que almacenan las empresas en el disco de la fotocopiadora o en los spoolers de dichas imprentas, ¿no?

Un viejo amigo me dijo que el mercado era una roca que había que erosionar muy lentamente. Y qué razón tenía. Innovar, no sólo tecnológicamente, no sólo es la creación de una idea, eso hasta es fácil; lo difícil es que el mercado la acepte y la haga suya. Y si no que le pregunten a Steve Jobs y su iPod o su iPhone.

Un viejo lema mío dice: \”Hay millones de ideas que mueren sin personas, hay millones de ideas con personas que mueren sin dinero, hay millones de ideas con personas y dinero que mueren sin trabajo… Muy pocas ideas, con personas, dinero, trabajo, mucho esfuerzo y mucha suerte salen adelante\”. Pero no por eso se ha de dejar de intentar. Creo que ya he dicho que otro viejo amigo me dijo: \”La suerte te ha de pillar trabajando\”, yo diría que la suerte te ha de pillar innovando. El mundo gira a pesar nuestro, no se detiene, o eso esperamos, y la globalización, y hasta el cambio climático nos afecta a todos. Creer que nuestro negocio va a sobrevivir simplemente porque nuestros clientes confían en nosotros ya no basta, es condición necesaria pero no suficiente. Debemos de darles, además, el mejor servicio, el mejor precio, yo diría más aún, debemos de ayudarle a mejorar su cuenta de resultados… Es así de cruel y de complejo, pero la competencia es feroz, cada vez hay \”más virus para menos nutrientes\”, e innovar será una proteína más que incorporar a nuestra dieta, estoy convencido.


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