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¿Internet móvil?

Según Forrester Research, un tercio de los europeos utilizarán móvil en el 2004; según Erkki Liikanen, comisario europeo de industria, serán dos tercios.

Con independencia de la disparidad de las cifras, los fabricantes de móviles y las operadoras de telefonía no paran de formar alianzas e invertir dinero para universalizar la utilización de los dispositivos móviles.

Para incrementar el número de usuarios, nada mejor que aumentar el número de aplicaciones. El teléfono ya no servirá únicamente para hablar con la novia o el novio, ni la agenda electrónica para guardar los teléfonos de los amigos. Pronto permitirán a los usuarios acceder desde el móvil a servicios de mensajería electrónica, reserva de billetes, consultas bancarias, etc.

Esto será posible con alianzas como las de Nokia con America Online o Microsoft con Airtouch Cellular y Nextel.

Los planes son ambiciosos. Como proclamó el pasado martes Jeff Bezos, presidente de Amazon, en la conferencia de la Asociación de la Industria de la telefonía móvil, “en 10 años el 90% de las ventas de la compañía se harán a través de dispositivos móviles”.

Sin embargo, la transición no es sencilla. La multiplicidad de plataformas, sistemas operativos y restricciones tecnológicas confunden a los usuarios y crean una red de intereses cruzados que ralentizan el desarrollo y oscurecen un futuro que debería ser mucho más claro.

El omnipresente WAP

Un paso fundamental para permitir el acceso a la Red desde el teléfono móvil u otros dispositivos inalámbricos es el desarrollo de la tecnología WAP (Wireless Access Protocol, protocolo de acceso sin cables). En esto, y sin que sirva de precedente, todas las compañías parecen estar de acuerdo: un protocolo único y global donde desarrollar contenidos o servicios.

En principio, WAP proporciona interoperabilidad entre la diversas redes de telefonía móvil (GSM, CDMA) y familias de dispositivos portátiles, además de funcionar con cualquiera de sus sistemas operativos (PalmOS, Windows CE, EPOC, etc).

Fabricantes como Ericsson, Nokia, Motorola y Qualcomm ya han presentado modelos de teléfonos WAP que incorporan un micronavegador que permite representar páginas en formato WML (wireless markup language), un lenguaje parecido al HTML.

Los versátiles PDAs

El tamaño de la pantalla de los teléfonos celulares supone una limitación evidente. Pese a que ya existen modelos avanzados que incorporan pantallas más grandes y pequeños teclados, los usuarios no quieren dejarse los ojos tratando de acceder a un buscador de Internet.

Eso hace que también se interesen por otros dispositivos, denominados PDAs (Personal Digital Assistant), como las agendas electrónicas, los beepers interactivos o incluso híbridos que integren las ventajas de todos los aparatos inalámbricos.

Los PDAs ofrecían inicialmente aplicaciones como hojas de cálculo, procesadores de texto o bases de datos, y normalmente disponían de un sistema operativo. Posteriormente, los PDAs comenzaron a incorporar herramientas de intercambio de información y acceso básico a Internet.

Sin embargo, la introducción de datos en los PDAs sigue siendo lenta y frustrante. Los teclados son diminutos, y los programas que permiten escribir a mano directamente en la pantalla (como Graffiti, el sistema de escritura de Palm, o Newton, el experimento fallido de Apple) distan de ser perfectos.

Actualmente, no existe un dispositivo capaz de aunar las ventajas del teléfono móvil y el PDA. Los que más cerca han estado de lograrlo son Palm Computing, con su modelo Palm VII, que añade el acceso a Internet al resto de aplicaciones tradicionales, y Handspring, cuyo prototipo Visor permite acoplar dispositivos como un reproductor de MP3, un módem, un módulo de videojuegos, etc.

En el futuro, los usuarios se dividirán en dos grupos bien definidos: por un lado, los que quieran utilizar el móvil sólo para llamar y efectuar sencillas tareas de navegación; por otro, los que exijan a los dispositivos móviles unas prestaciones similares a las de los ordenadores portátiles, que se inclinarán por modelos cada vez más avanzados de PDAs.

En lo que se refiere a los sistemas operativos, la lucha entre las diversas plataformas es mucho más abierta que en las computadoras portátiles o de sobremesa, donde Windows y MacOS se imponen con claridad.

Windows CE

Microsoft lanzó al mercado Windows CE en 1996. Al principio lo apoyaban la mayoría de las grandes compañías, que se comprometían a desarrollar programas y dispositivos compatibles con el sistema Después ha ido perdiendo aliados -NEC, Motorola o Philips- en favor de otros sistemas como PalmOS.

La escasa compatibilidad y la complejidad son los principales problemas del sistema. Archivos creados en otra versión de Windows pueden no funcionar en Windows CE. Por otro lado, Microsoft se obceca en replicar, a menor escala, la interfaz gráfica de Windows. De esta forma, el sistema se vuelve demasiado complejo.

Microsoft espera resolver sus deficiencias con Rapier, la versión simplificada de la interfaz gráfica que planea lanzar este año, y su nuevo software, Pocket PC, que integrará Windows CE con el navegador Explorer.

Psion y Symbian

El sistema operativo de Psion se llama EPOC, nombre del núcleo del antiguo sistema operativo de la Psion serie 3. Hasta 1997 Psion no comenzó a licenciar el EPOC32, la versión de 32 bytes para la serie 5. El recibimiento fue frío y sólo Philips mostró algo de interés.

Pero Psion reaccionó y a mediados de 1998 creó la alianza Symbian -junto con Ericsson, Nokia, Motorola y Matsushita- con el propósito de hacer de EPOC un sistema operativo único. El premio de esta apuesta es elevado: los 600 millones de usuarios de dispositivos móviles en año 2002.

Además del sistema operativo, Symbian trabaja en nuevos diseños que simplifican la utilización de los dispositivos móviles como herramientas de información. Su último producto, Quartz, se presentó en el CeBit, la feria de informática celebrada en Hannover. Este dispositivo, que viene equipado con pantalla de color y es fácilmente modificable, combina las funciones de agenda electrónica con otras aplicaciones de transmisión de voz y datos.

PalmOS

Aunque los avances de Symbian son notables, PalmOS sigue siendo el referente del mercado. A finales de 1999 Palm Computing representaba el 70% de las ventas de PDAs y disponía de 5 millones de usuarios. Actualmente, más de 20.000 programadores de diversas empresas desarrollan programas para esta plataforma. Compañías como IBM, Nokia, Sony o Handspring utilizan su sistema operativo.

Palm sacrifica la complejidad en el diseño en favor de la comodidad y portabilidad de sus productos. Justo lo que piden los usuarios. Otra de sus grandes ventajas es su bajo consumo. Las baterías de los productos Palm duran mucho más que los de sus competidores.

Si bien a finales de 1999 en Europa los tres sistemas poseían una cuota de mercado similar, el futuro parece decantarse a favor de los dos últimos, a no ser que Microsoft despierte rápidamente de su letargo.

La complejidad de los sistemas de telecomunicaciones

La pluralidad de sistemas de comunicaciones es el gran dolor de cabeza de los fabricantes de móviles y PDAs.

El sistema GSM (Global System for Mobile Communications), de gran aceptación en Europa, tiene una capacidad limitada de transmisión de datos (9,6 Kbps para la segunda generación de sistemas, frente a los 56 Kbps de un módem normal). De esta forma, aunque sea suficiente para leer el correo electrónico, no lo es para descargar archivos o realizar tareas más complejas.

Por ello, las compañías trabajan en sistemas alternativos como el GPRS (General Packet Radio Services), un modelo avanzado de redes GSM, que permite multiplicar por 10 la capacidad de transmisión de datos. Este sistema permitirá a los operadores cobrar por el volumen de datos transmitidos y no por el tiempo de conexión, de forma que los usuarios estarán permanentemente conectados.

Todavía más avanzada será la tercera generación de servicios europea, llamada UMTS (Universal Mobile Telephone System), que en principio estará disponible en el año 2002 en los grandes centros urbanos, y que permitirá aumentar el número de aplicaciones y la capacidad de transmisión de datos.

El estándar único es la gran asignatura pendiente. En Estados Unidos existen actualmente tres modelos distintos de telefonía digital de segunda generación (FDD, TDD, MC), y Japón desarrolla su propia versión de tercera generación. Distintas asociaciones presionan para agrupar todos en un estándar único, basado en el UMTS.

Todas estas cuestiones retrasan el sueño de la navegación desde el móvil o los PDAs. En principio, habrá que esperar cuatro o cinco años hasta que se resuelvan problemas como la cobertura total de telefonía móvil, el desarrollo de redes capaces de soportar el
tráfico intenso de voz y datos, la fabricación de dispositivos más baratos, ligeros y con mayores pantallas y autonomía, y el desarrollo de interfaces gráficas de usuarios más sencillas.

Mientras llega este día, y mal que les pese a compañías como Palm o Nokia, nos será más cómodo y barato utilizar el móvil para llamar por teléfono y la línea de teléfono fija para conectarse a Internet.


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