IPTV: la televisión del siglo XXI

Hay quien asegura que hace más de 100 años Julio Verne describió en sus libros algunos de los que serían los inventos más importes de la humanidad décadas más tarde, entre ellos Internet y la televisión. Es complicado predecir lo que este visionario literato pensó entonces, o cómo imaginó ambos dispositivos, pero seguro que nunca llegó a plantearse la trascendencia que tendrían ambos desarrollos en el devenir de la historia contemporánea.

La televisión ha supuesto una verdadera revolución en el ocio mundial; millones de personas se apiñan día tras día frente a una pantalla que hace tiempo dejó de ser un mero sistema informativo para convertirse en la plataforma de diversión más extendida por el mundo.

Por otro lado, Internet ha cambiado radicalmente nuestros hábitos en prácticamente todos los sectores. Ahora es complicado imaginarse cómo funcionaban gran parte de los trabajos sin contar con ordenadores con conexión a la Red, o cómo hacían antes los escolares sus deberes sin tener posibilidad de buscar en el ciberespacio la información que necesitaban.

Por eso, no es de extrañar que dos de las tecnologías más importantes de los últimos siglos hayan decidido darse la mano para crear un híbrido que ofrezca las ventajas de cada sistema, sin comprometer su integridad ni sus funciones esenciales. La llegada de la Televisión IP está suponiendo toda una revolución, y todos los expertos parecen estar de acuerdo en ver en esta unión al verdadero futuro del entretenimiento.

IPTV frente a Internet TV
Como suele ocurrir en toda fase de adaptación a una nueva tecnología, los usuarios observan perplejos como se produce una confusión en los términos que la designan, sin saber muy bien cuál de ellos es el adecuado. Así, no es extraño encontrar artículos que hablan sobre IPTV mientras otros utilizan Internet TV. Hay quien asegura que ambos son lo mismo, mientras que otros difieren ante esta afirmación. Lo que está claro es que los dos hacen referencia a una misma idea (la televisión a través de la Red), aunque con ciertos matices diferenciadores.

El término IPTV hace referencia a un modo de emisión más cercano a las televisiones por cable y por satélite. La señal es controlada por el operador de Internet, que es el máximo responsable en hacerla llegar hasta el receptor, que en este caso es el usuario. Por lo tanto, el ISP debe controlar la calidad de la señal emitida, la oferta de los contenidos y cómo se accede a los mismos. Es una infraestructura de red cerrada, que permite una mayor interacción gracias a diferentes servicios añadidos, como el PPV (acceso a servicios audiovisuales previo pago) o el VoD (vídeo bajo demanda, o acceso a un catálogo de contenidos). Esta IPTV formaría parte de los llamados Quad-Play, paquetes que ofrecen las operadoras y que incluyen televisión, telefonía, móvil y datos.

Por otro lado se encuentra la Internet TV que, si bien está basada en la misma tecnología que la IPTV y tiene el mismo objetivo, se diferencia en un aspecto de gran importancia: el papel del proveedor. En este caso, los contenidos son generados por el emisor y llegan al usuario a través de Internet sin ningún control por parte del ISP, que simplemente actúa como medio de transmisión.

Pese a esta diferencia, IPTV e Internet TV son términos utilizados indistintamente para hablar del mismo concepto, una nueva forma de acceder a la televisión a través de Internet que incorpora una serie de ventajas frente a las emisiones tradicionales.

La alargada sombra del P2P
Los ejecutivos de las principales cadenas de televisión están temblando. Aún no saben muy bien a qué enemigo se enfrentan, y temen que su negocio, en el peor de los casos, se quede obsoleto. Internet ya ha conseguido cambiar radicalmente el mercado de la música y el cine, y parece que ahora amenaza a un medio, la televisión, contra el que hasta ahora no ha podido competir.

El éxito del vídeo en la Red ha pillado a más de uno por sorpresa, y muchas emisoras aún no han salido de su asombro. En un primer momento, la llegada de YouTube y otros servicios similares fue recibida con entusiasmo y curiosidad, siendo fuente de alimentación incluso para gran parte de los famosos programas de zapping de medio mundo. Más que un enemigo, esa nueva forma de ver archivos audiovisuales era un complemento más del ocio, sin llegar a suponer ninguna amenaza para los grandes conglomerados mediáticos.

Sin embargo, diversas televisiones debieron ver las orejas al lobo, y ante el temor de la que Red se llevara parte de su público (que, además, se ahorra todos los contenidos publicitarios de la televisión tradicional), empezaron a tomar medidas. Las demandas no tardaron en llegar a las ofi cinas de Google, decenas de páginas cerraron y los grandes empresarios de los medios de comunicación se dieron cuenta de que el siguiente mercado en sufrir una crisis podría ser el suyo.

Pese a sus precauciones, la IPTV está empezando a causar estragos. Este nuevo sistema abarata los costes de producción (por lo que crear competencia es mucho más sencillo), la oferta de canales es casi infi nita (las barreras geográficas ya no existen), los contenidos están muy centrados en públicos concretos (los usuarios ya no quieren programas generalistas que nada tienen que ver con ellos) y el acceso es sencillo. De hecho, cualquiera que tenga un ordenador puede ver la televisión sin tener que instalarse ningún hardware añadido, y gratis.

Este tema monetario es quizá el que más está dando quebraderos de cabeza a los responsables de las cadenas de medio mundo, que ven como algunas webs y diversas aplicaciones ofrecen acceso a su señal sin ningún control. La IPTV ofrecida por los operadores (como Jazztelia TV o Imagenio en España) es una oferta interesante para aquellos que deseen adquirir un paquete de servicios, pero poco atractivo para los usuarios que hayan descubierto en la Red una forma de ver gratuitamente canales de televisión de todo el mundo.

Y es que la base de los sistemas P2P también ha servido como soporte para esta nueva tendencia: sistemas que ofrecen acceso a vídeos y emisiones en directo sin tener que pagar ni un euro. Eso sí, la legalidad de estas nuevas iniciativas ya se ha puesto en entredicho, y los bufetes de abogados de multitud de cadenas están frotándose las manos ante el festín que les espera en los próximos meses.

Aún así, mientras deciden cómo actuar, cada día surgen más webs que ofrecen acceso a las emisiones de diferentes canales; incluso surgen proyectos completamente legales que se aprovechan de esta situación más que propicia para su desarrollo. Algunos de los más interesantes son:

• Zattoo: una propuesta desarrollada entre visionarios estadounidenses y europeos; a través de un software gratuito, es posible acceder a las emisiones de algunos canales. Se trata de un proyecto completamente legal, que ha llegado a acuerdos con diferentes emisoras para ofrecer su señal (en Suiza ya cuenta con más de 50 canales). En España su éxito ha sido arrollador; en apenas dos semanas se registraron más de 100.000 usuarios. Las licencias sí que suponen un freno para su desarrollo, porque de momento ofrece muchos menos canales que sus competidores.

• Veoh.com: mitad YouTube mitad Joost, esta web ofrece acceso tanto a vídeos como a emisiones de diferentes cadenas de televisión, como CBS, FOX o PBS. Este material con copyright aún no les ha costado ninguna demanda, aunque podría ser su principal problema de cara a una futura expansión.

• LiveStation: se trata de la respuesta directa de Microsoft ante Joost, aunque con una mayor oferta. Al contrario que ésta, LiveStation permite el acceso (vía P2P) a programas en directo, al captar las señales que emiten las cadenas en un determinado momento. En principio ha causado bastante buena impresión entre los usuarios, y podría convertirse en un sólido referente dentro de la Internet TV.

• Joost: se ha convertido en una de las propuestas más interesantes. No ofrece emisiones de TV al uso, ya que no capta la señal en directo de las cadenas, sino que almacena los contenidos emitidos para poder verlos en cada momento. Si su desarrollo sigue al ritmo actual, ya podemos ir olvidando programar vídeos y grabadores DVD, porque Joost se convertirá en una gran base de datos universal de la televisión.

• FreeTube: otra de las iniciativas más populares y que, en este caso, responde en su totalidad a lo que se entiende como Internet TV. Ofrece acceso en directo a cientos de canales ordenados en categorías. Su legalidad ya se ha puesto en entredicho, aunque de momento no parece tener sus días contados.

• Global InternetTV: al igual que FreeTube, ofrece acceso en directo a multitud de canales. No parece contar con la aprobación de las emisoras, aunque tampoco ha generado aún demasiada polémica. La posibilidad de ver cadenas de sitios tan dispares como Australia, Nepal, Zimbabwe o Groenlandia no tiene precio.


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