BAQUIA

La caída mundial de Skype siembra la confusión

Muchos de los que intentaron conectarse a Skype chocaron con un problema de base: no había forma de conseguirlo. Algunos pensaron que era un problema de su conexión, otros creyeron haber olvidado sus contraseñas, y en la era de los ataques hacktivistas, hubo quien se preguntó a quién había ofendido la empresa. Pero la realidad era mucho más sencilla: un fallo técnico.

Skype se disculpó con los usuarios en Twitter y en su blog, y explicaba que el problema procedía de los "super nodos", ordenadores que comparan con un directorio telefónico: "Si quieres hablas con alguien y tu aplicación de Skype no puede encontrarle inmediatamente (por ejemplo, porque se conectan desde un lugar diferente o desde un dispositivo diferente), tu teléfono u ordenador intentará primer encontrar un super nodo para averiguar como dar con él".

Y el miércoles, muchos de esos supernodos se quedaron sin línea por un problema con algunas versiones de Skype. La explicación oficial indicaba que estaban creando nuevos "mega super nodos", que deberían devolver la situación a la normalidad de forma gradual. El proceso podría llevar horas, y algunos servicios como las llamadas de grupo podrían tardar más en regresar, indicó el texto.

Nunca antes se había producido una caída tan generalizada -en todo el mundo- de un sistema de comunicaciones tan utilizado. Y se notó, empezando por las quejas y preguntas de los usuarios en Twitter, donde muchos comentaban que hasta ayer, no se habían dado cuenta de lo mucho que dependían de Skype. A estas horas, sólo unos pocos han recuperado el servicio.

Y es que Skype, con 124 millones de usuarios en todo el mundo, se ha convertido en todo un símbolo de la VoIP, y se merece todo el mérito de haberle descubierto al consumidor medio la posibilidad de hacer llamadas a través de Internet, gratis o por muy poco dinero. Además, como empresa marcha saludablemente y aunque ahora es en parte propiedad de eBay, prepara su salida a bolsa y sigue añadiendo características, cerrando acuerdos o abriéndose a desarrolladores externos.

Gracias a un modelo mixto (con servicios gratis y de pago), ha logrado convertirse en imprescindible para muchos, con un prestigio que puede aguantar un fallo como éste (y puede que hasta le venga bien, para que lo valoremos como merece) pero quizá no muchos más, o al menos no de este calibre.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios