La historia de Noé, el diluvio y su arca le sirven al autor de este artículo como metáfora sobre la innovación y el trabajo en equipo. “¿Qué hubiera sucedido si, ante la llegada del diluvio, en lugar de encargarle la construcción de la famosa arca, Dios hubiera decidido que fuera el propio Noé quien se ocupara de salvar su pellejo y el de todos los animales?” Tras ciertas reticencias, Noé convence a los animales de la necesidad de ponerse manos a la obra ante la dura lluvia que va a caer. Pero como en las situaciones de crisis es donde más necesario es el liderazgo, las bestias piden al patriarca la formación de “equipos interfuncionales de alto rendimiento” con sus coordinadores.
El grupo de los más peculiares y radicales (dragones, sirenas, unicornios…) no supo aceptar ni críticas ni disciplina, y decidió salvarse por su cuenta “con los resultados que ya conocemos”. Puesta la esperanza en un grupo más prudente, formado por animales “interdisciplinares” que se movían bien en más de un medio (patos, ranas, focas…), resultó que este grupo generó un buen número de ideas, pero fueron tachadas rápidamente de inconsistentes e impracticables por los especialistas, porque “la ignorancia es atrevida, pero saber sólo un poquito lo es todavía más”. Quedaban pues los especialistas (el topo, el guepardo, el castor y algún pájaro carpintero) para sacar las castañas del fuego y salvar el reino animal. Sus propuestas, muy costosas y difíciles, requerían una inversión y un tiempo de los que Noé no disponía.
Sin que nadie contara con ellos, pues no había constancia de ninguna iniciativa por su parte, a los animales domésticos les dio por reflexionar. Y habló el burro: “Los compañeros habíamos pensado en hacer una cuadra como en la que estamos pero en la que quepamos todos, y taparla bien para que no entre el agua”. La idea era tan sosa como pragmática y viable. Implicaba trabajo duro, pero riesgo moderado. Así, Noé aprendió, y nosotros con él, que en el proceso de generar innovación había que mantener el equilibrio entre riesgo y recompensa, entre número de ideas y calidad, entre originalidad y aplicabilidad. Y que era mejor algo de colaboración entre los equipos que pura competencia. Y que en el ambiente adecuado surgirán buenas ideas incluso de quien parecía incapaz de tenerlas. >>Leer (y II)
2.- El día de la marmota, en Huesca |
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El 2 de febrero, en una pequeña localidad (Punxsutawney) de Pennsylvania, la marmota sale de su madriguera y, ante la expectante mirada de locales y turistas, anuncia el inicio de la primavera o seis semanas más de crudo invierno (según vea o no su propia sombra). Allí, en el Día de la Marmota, quedó atrapado en el tiempo Phil Connors (Bill Murray). Día tras día se levantaba condenado a vivir la mismas 24 horas. Más o menos por esas fechas, se celebra en Huesca el Congreso Nacional de Periodismo Digital, que ya va por su sexta edición. Cada año, los asistentes se ven condenados a escuchar lo mismo. Año tras año. Ajeno a la velocidad del ‘tiempo Internet’, que marchita proyectos recién nacidos, el sector de la prensa online en España se ha quedado estancado en el presente descorazonador y el futuro incierto. Cada año escuchamos las malas condiciones del periodista digital, el injusto trato y hasta desprecio por parte de los medios tradicionales y el “todo está por hacer, pongámonos manos a la obra”. El también periodista Connors no consigue avanzar al día siguiente hasta que no se convierte en mejor persona. Quizá avanzar en el periodismo digital pase solamente por hacer buen periodismo, al margen de que se publique en la Red, se cuelgue en un blog, se presente en Flash, se escupa en titulares RSS o se haga con la webcam sobre la cabeza. Rodolfo Carpintier
cuenta como vio el pasado Congreso. >>Leer
3.- En la Red |
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Que busquen los robots
La clasificación clásica de los buscadores de Internet no ha variado gran cosa: hay
directorios en los que los humanos aportan algo de inteligencia y hay arañas, robots de búsqueda que indexan la web a lo bestia. Y las ventajas y desventajas de unos y otros siguen siendo las mismas: los motores de búsqueda vapulean a los directorios en número de páginas pero los segundos son el camino más corto cuando se sabe más o menos lo que se busca, además de que filtran un montón de basura. Pero cuando llegó Google arrasó con todo. Daba igual robots, arañas, directorios, metabúsquedas… todos los caminos llevaban a Google y Google era el camino más corto a cualquier parte. El tema del directorio, Google lo resolvió tirando del Open Directory Project, clasificación realizada por una vasta comunidad de voluntarios. El directorio por antonomasia, por veteranía y popularidad, no era otro que Yahoo, ahora principal rival de Google. Y Yahoo fue relegando su famoso directorio a medida que se hizo más portal y su buscador más robot; un robot que utilizaba, por cierto, la tecnología de Google. Tras sus compras —Inktomi
y Overture (y con éste Altavista y Alltheweb-Fast)—, Yahoo emplea su propio motor de búsqueda… y su directorio sigue perdiendo protagonismo. Así lo demuestra la arqueología-web realizada por Tintachina: en las capturas de pantalla se ve que el directorio ha pasado de representar el 90% de la home de Yahoo a quedarse con un 10%. Y menguando. Más
- Copyleft, cultura sin riesgos
Después de participar en los 100 días de Creative Commons (CC) en España, José Cervera (periodista, fundador de Baquía.com) vuelve a abordar el copyleft en su Retiario para echarle más flores, si cabe. Además de recalcar que una licencia CC no supone una renuncia a ningún derecho, y que puede beneficiar al autor, incluso económicamente, destaca que lo interesante es que exista “un espacio de cultura donde las relaciones legales entre autores y consumidores estén claramente definidas; donde quien desee escuchar música, contemplar imágenes o leer textos sepa con certeza que no va a tener problemas legales”. Bien cierto, porque con esto de la Internet el panorama cultural recuerda a la viñeta de Quino: “¿A que no saben prohibido qué?”. Mejor dejar a los autores que nos digan el grosor del candado que ponen a su obra (o si lo dejan abierto o nos prestan la llave), que esperar a que alguna entidad gestora de derechos o ley
apresurada e inconsciente nos empapele. De entre los muchos comentarios sobre las jornadas CC, especialmente completo es el del Navegante, y edificante la ‘puntualización’ de Marta Peirano en elástico.net a un artículo aparecido en Cinco Días, que dice nada menos que el copyleft
“traza un camino intermedio entre la piratería y el copyright”. No hijo, no; el camino intermedio está entre el dominio público y el copyright. Repetid conmigo: “copyleft no es lo contrario a copyright”. No hay que asustarse tanto…
Nutrida recopilación de textos sobre copyleft, en sinDominio.net
- Empleado y blogger, binomio conflictivo
Ya hemos contado al menos un par de despidos causados por hablar de más en un weblog. Los empledos-bloggers que no quieren ser anónimos se arriesgan a que sus empleadores les cierren la boca. O les quiten la nómina, que casi es peor. Para evitar males mayores, un trabajador de Google, ex Microsoft
nada menos, ha escrito en su blog ‘digo’ donde antes decía ‘Diego’, aunque asegura que los posts desaparecidos y reaparecidos con algo de maquillaje no son fruto de las presiones de Google, pero que ha aprendido que su empresa “es muy cuidadosa a la hora de desvelar información sensible”. Mientras los empleados teclean con canguelo, los ejecutivos abrazan los blogs como poderosa arma de comunicación, a la vez que tienen presente la blogosfera como fuente de información para la toma de decisiones. La práctica del blogging corporativo está en pañales, tan repleta de buenas intenciones como de problemas de funcionamiento. Si tiene previsto “bloguear tras el firewall”, merece la pena echar un vistazo a las notas de Michael Coté, nacidas de la experiencia de montar blogs en las empresas. Más
- Coalición contra los piratas
Allá en la China, Gobierno, grandes operadores de Internet, empresas y funcionarios estatales han creado una organización para luchar contra la piratería a través de la Red. Casualmente, la constitución en Pekín de ‘La unión de derechos de la propiedad intelectual en Internet\” coincidió con el anuncio de que China ratificará el Tratado Mundial de Derechos de Autor. Quizá la OMPI le ha dado un toque a China, adalid de la libertad en Internet, para que rebaje un poco la producción de software, música y películas piratas, que inundan el mercado occidental en franca competencia desleal. Más cerca de aquí —o por lo menos nos afecta más—, Microsoft ha anunciado el lanzamiento del programa \”Ventajas de Windows Original\”, una nueva arma para combatir la piratería consistente básicamente en que o usted demuestra que pagó por su copia de Windows o se queda sin parches y actualizaciones. No si al final vamos a tener que pagar por el software…
- El camino más corto, según el MapPoint de Microsoft
Si tiene previsto viajar entre las ciudades noruegas de Haugesund y Trondheim, haga el favor de tomar un camino alternativo al recomendado por MSN, a no ser que le sobre tiempo. Su MapPoint traza la ruta más rápida entre estas dos localidades nórdicas cruzando un par de veces el océano y atravesando Bélgica, Inglaterra, Francia, Alemania y Suecia. Un total de 2.713,2 kilómetros a recorrer en 47 horas y 31 minutos. Es poco probable que realice tal viaje, pero también lo es que esa ruta disparatada sea el único bug
del software para viajeros de Microsoft. ¿O es que alguien ha probado entre todas las ciudades europeas hasta dar con un yerro? El autor del descubrimiento sólo cuenta que “reírse de Microsoft un lunes por la mañana es una buena forma de empezar la semana laboral”. Qué mala baba… Más
Un portátil es un ordenador mucho más caro y con menos potencia que uno de escritorio que, a cambio, es capaz de viajar de un sitio a otro. En los últimos años, en paralelo a los PCs, los portátiles han ido rebajando precios y aumentando prestaciones hasta hacerse ciertamente apetitosos. Además, gracias a las redes WiFi andar con el portátil a cuestas ya no es ninguna tontería. Cada vez hay más sitios desde donde conectarse a Internet, tanto a través de redes inalámbricas públicas o instaladas en restaurantes, hoteles, aeropuertos, estaciones… como desde casi cualquier parte gracias a los miles de usuarios que, por generosidad o descuido, dejan su WiFi abierto. Compre un portátil con tarjeta WiFi, pruebe y verá (para localizar redes WiFi, basta una flor en la solapa). Si lo compra será uno de los 5 millones de españoles que tendrá portátil en 2005. A finales del año pasado, el parque portátil ya alcanzaba los 3,8 millones de unidades, según Toshiba, tras un espectacular incremento en las ventas del 40% respecto al año anterior, a pesar de que se ralentizó la tendencia a la baja en los precios registrada en los últimos años.
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