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La complejidad de los móviles asusta a los usuarios

Con la mayoría de aparatos electrónicos y gadgets que nos rodean, aprendemos una serie de funcionalidades básicas y con eso vamos tirando. Casi nadie se lee completos los gruesos manuales de instrucciones, y raramente llegamos a conocer o descubrir muchas de las posibilidades que ofrecen esos aparatos.

Lo mismo empieza a suceder con los teléfonos móviles, que poco a poco se van convirtiendo en complejos artefactos. Los smartphone están ahora más cerca de parecerse a pequeños ordenadores de bolsillo que a los aparatos con las funciones de comunicación básicas (enviar y recibir llamadas y mensajes) con los que fueron inicialmente concebidos.

Dicha complejidad impide que se haga un mayor uso de aplicaciones y servicios móviles, según un estudio elaborado por Mformation entre 4.000 consumidores europeos y norteamericanos. El 95% de ellos señaló que estarían más dispuestos a probar nuevas funcionalidades de sus teléfonos si fueran más sencillos de utilizar.

En general, los usuarios estiman que el tiempo máximo para configurar un teléfono y que éste empiece a funcionar no debería sobrepasar los 15 minutos, aunque en la práctica lleva más de una hora. El 61% señala que configurar un teléfono es tan frustrante como cambiar de cuenta bancaria

La dificultad de configurar un teléfono también es un obstáculo para el 45% de los usuarios a la hora de comprarse un nuevo móvil. De hecho, un 78% afirma que cambiaría de teléfono más a menudo si la transición no fuera tan complicada.

Cuando se trata de utilizar algunos servicios basados en la telefonía 3G, una primera experiencia frustrante puede provocar que el usuario no vuelva nunca a intentarlo. El estudio señala que servicios básicos como el correo electrónico (46% de los casos), navegar por Internet (40%), mensajería instantánea (30%) o el envío imágenes (29%) no funcionan a la primera. Como consecuencia, el 61% deja de utilizar estas aplicaciones porque no es capaz de solucionar los problemas que les presentan.

Esta situación lleva a que los operadores pierdan ingresos, ya que los usuarios renuncian a utilizar algunos de los servicios que más ingresos reportan. Según Matthew Bancroft, vicepresidente de Mformation, \”Los operadores y fabricantes de dispositivos necesitan eliminar los obstáculos a los nuevos servicios. El mensaje de los consumidores es que la configuración del teléfono es demasiado compleja. Nuestra investigación muestra que la mejora de este aspecto ayudará a aumentar la rentabilidad de muchos actores en nuestra industria.\”

El estudio también sugiere algunas opciones que facilitan la transición hacia un nuevo teléfono. Lo más valorado (96% de los usuarios) sería algún tipo de aplicación que copiara automáticamente números, nombres, direcciones y otros datos de teléfono a otro, pues la pérdida de datos es la preocupación principal al realizar la transición.


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