La cooperación tecnológica entre pequeños comercios, clave de competitividad frente a las grandes superficies

Las soluciones tecnológicas colectivas pueden ser una herramienta clave como estrategia de competitividad para el pequeño comercio frente a las grandes cadenas y centros comerciales. De este modo, la cooperación empresarial se traduce en una ventaja competitiva para las pymes, que pueden ver mejorado su posicionamiento en el mercado gracias a estas estrategias.

Ésta es una de las conclusiones de un encuentro organizado en Burgos por la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León en colaboración con la fundación Fundetec dentro del proyecto ‘Dinamización TIC del Sector Comercio’. El objetivo de esta iniciativa, que se inscribe en el Programa Emprendedores promovido por esta Consejería, es impulsar el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) entre los comercios de la región castellana y leonesa para así contribuir a la mejora de su competitividad.

En el desayuno de trabajo, al que asistieron una quincena de representantes de la Administración autonómica y local, de asociaciones sectoriales territoriales y nacionales y del sector tecnológico, se analizaron algunas tecnologías disponibles para fidelizar al cliente y conocer mejor su comportamiento y sus demandas, como las soluciones para la gestión de las relaciones con el cliente (CRM) o las tarjetas de fidelización.

En este sentido, la Asociación de Concesionarios del Mercado Sur de Burgos (ACOSUR) habló del recientemente inaugurado Mercado Sur, un mercado del siglo XXI que intenta mejorar la forma de vender a través de las TIC. Para ello, están estudiando un proyecto de colaboración para conectar las balanzas de cada puesto a un mismo servidor y vincularlas con tarjetas de fidelización de clientes.

También la Asociación de Comerciantes de Aranda de Duero (ACOA) ha llevado a cabo un proyecto de tarjetas de fidelización a través de la obtención de descuentos por comprar en los establecimientos adheridos. “Las empresas del comercio tradicional han entendido que, o colaboran, o no podrán competir con las grandes cadenas o centros comerciales”, explican desde la asociación.

Estas iniciativas permiten a las empresas obtener información estadística sobre facturación por sectores, por días, por franjas horarias, grado de estacionalidad de las ventas, tipología del cliente, zona de influencia, así como la optimización de los recursos disponibles.

Situación tecnológica del sector

En lo que respecta al escaso grado de adopción de las TIC por parte del pequeño comercio, la Confederación Española de Comercio (CEC) reconoció una “falta de sensibilización en el sector de cara a la incorporación de las nuevas tecnologías, algo que puede traducirse en la desaparición de muchas empresas”. Por su parte, ACOA aseguró que los comerciantes se sienten desmotivados porque ven que, a pesar de sus esfuerzos, no pueden competir con las grandes superficies, la formación que han recibido no ha estado bien enfocada y no ven claros ni prácticos los proyectos tecnológicos que se les proponen.

Otro aspecto que se ha puesto de manifiesto en el encuentro es la falta de estandarización en las soluciones tecnológicas, lo que se traduce en dificultades para compatibilizar sus programas informáticos con los de sus proveedores y clientes. La existencia de una homologación permitiría, asimismo, que los conocimientos adquiridos pudieran aprovecharse más en los casos de movilidad laboral dentro del propio sector.

Los comerciantes también se lamentaron del hecho de que no existan aplicaciones específicas a la medida de una pyme de la distribución comercial, lo que les obliga a adquirir soluciones con más funcionalidades de las que necesitan, con su correspondiente coste, según explicaba un empresario asistente al encuentro. Ello, unido a la importante carencia de formación sobre el uso de las TIC que presentan muchos de estos profesionales, se traduce en que se sienten inseguros a la hora de invertir en tecnología.

En este sentido, se evidenció la concepción de que la tecnología es un gasto, cuando debería considerarse una inversión más del negocio, de manera que su implantación entre las pymes del sector no debería basarse en las ayudas recibidas de las Administraciones Públicas. Finalmente, se insistió en la importancia de disponer de un tejido asociativo sólido, que ejerza como tractor de las nuevas tecnologías en el sector y desarrolle proyectos singulares de mejora frente a problemas concretos que más adelante puedan trasladarse al resto de las empresas.

Este encuentro es el primero de tres desayunos de trabajo previstos dentro del proyecto de ‘Dinamización TIC del Sector Comercio’, que analizarán diferentes aspectos del comercio minorista en relación con las nuevas tecnologías. Con la información que se extraiga de todos ellos se elaborará el ‘Libro Blanco de las TIC en el Sector Comercio’, que contará con la participación de la CEC, la Confederación Regional de Asociaciones de Comercio de Castilla y León (Conferco) y el Centro de Investigación, Innovación e Información Comercial I3Com, impulsado por la Federación de Empresarios de Comercio de Burgos (FEC).


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