Nombres como PSINet, Rhythms, ICG o Covad entre otras, están con el piloto de \’warning\’ encendido. La crisis de las tecnológicas ha llevado a muchas de estas empresas, que nacieron con vocación de quitarle un bocado a las grandes, a observar impotentes como sus días de gloria en el Nasdaq desaparecen camino del desagüe, mientras intentan asirse al salvavidas que supone la protección para evitar la suspensión de pagos, con el fin de aplazar su deuda hasta lograr nuevos créditos, que nadie sabe si llegarán.
Así, los nuevos operadores de telecomunicaciones independientes, fenómeno surgido principalmente en Estados Unidos y en Europa desde la liberalización del sector, se han convertido en especie protegida en vías de extinción si su dios, el dios Nasdaq o la situación del mercado, no les salva de la quema. Según los datos de Moody\’s, la deuda total del sector asciende a 650.000 millones de dólares y solamente en Estados Unidos, muchas de las tecnológicas han dejado de pagar 6.500 millones de dólares y durante este año el ritmo de los impagos crece de modo vertiginoso.
- En la Vanguardia
Noticias relacionadas
-
¿España?: El país de nadie es profeta en su tierra.
-
¿Será 2019 un buen año para vender tu empresa?
-
Por qué la experiencia del cliente se ha convertido en una prioridad para los CIOs



