BAQUIA

La difícil tarea de monetizar

Poco a poco, a medida que el desarrollo de Internet hizo que el número de usuarios fuera aumentando paulatinamente, se impuso en el sector la tarea de buscar un modelo capaz de monetizar, de ir haciendo rentable, un medio como la Red, que en los años 90 ya se presumía que iba a ser bastante masivo.

En este sentido, los publicitarios tenían que jugar un papel fundamental; sin embargo, es duro decir que no estuvieron a la altura de las circunstancias, pero es la verdad. Nacieron formatos como los banners, cuyos parpadeos han fracasado estrepitosamente.

Luego llegarían los pop-ups: meterles el dedo en el ojo a los usuarios vía spots animados que te interrumpían en plena lectura, muchas veces incluso tapando todo el contenido. La violencia de los pop-ups para con los internautas no tiene parangón en toda la historia de la publicidad… Y encima contraproducentes para las empresas anunciadas, que causaban entre el público más rechazo que adhesión.

En definitiva, urgía (y urge) ganar dinero: pronto, rápidamente, haciendo lo que sea, si es preciso asestando puñetazos de publicidad agresiva y no inteligente.

Público dinámico

Desgraciadamente, la situación no ha cambiado hoy tanto como sería deseable; además, Internet enfrenta un problema desconocido para la prensa, la radio, la TV: gran parte del tráfico que es tan precisamente medido por las empresas encargadas de elaborar las estadísticas de audiencias digitales procede de buscadores o de links, algo que en la práctica desvaloriza a los medios y a sus anuncios.

Los usuarios navegan de forma muy desagradecida: buscan, leen lo que quieren y enseguida lo dejan… El tiempo es oro, siempre lo fue, pero ahora, en la Economía de la Atención, más que nunca. Vivimos una época de saturación informativa, un chorreo constante de noticias, informaciones, artículos, blogs, vídeos. ¿Hay tiempo para todo? No. Y lo peor es que esta sobredosis informativa genera un cansancio sin límites. Se impone afinar mucho…

Otro aspecto importante a la hora de monetizar el tráfico es que lo importante no va a ser ya tanto la cantidad como la calidad. De hecho, empresas como Nielsen y ComScore están buscando un método innovador de contar el tráfico, que se sustente más en el tiempo que duran las visitas.

Así que el gran reto que tienen por delante los proveedores de contenidos y los publicistas es decidirse entre sumar usuarios “por sumar” (y achicharrarles con formatos de anuncios impresentables) o solidificar sus audiencias y dar una notable vuelta de tuerca a sus estrategias de marketing.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios