La fragmentación de Android pierde importancia

FragmentacionAndroid.png

En cualquier información sobre las diferencias entre iOS y Android, siempre aparece la fragmentación de versiones del Sistema Operativo como un punto a favor de Apple. Los datos que se publican en el site de Android lo reflejan claramente. Después de casi un año del lanzamiento de la versión KitKat, tan sólo el 20,9% de los terminales lo han actualizado, siendo Jelly Bean (la versión anterior) la mayoritaria con un 54,2% de dispositivos.

b2ap3_thumbnail_FragmentacionAndroid2_20140821-070502_1.jpg

Imagen tomada de la Web de Android, datos de Agosto 2014

Se están ya rumoreando fechas para el lanzamiento de la nueva versión de Android, de momento denominada Android L, que aumentará este efecto.

En el caso de iOS, las velocidades de adopción no son comparables. Después de prácticamente el mismo tiempo en el mercado (se anunció el 18 de septiembre de 2013), iOS 7 ya se encuentra en el 90% de los dispositivos Apple. Se rumorea que iOS 8 se lanzará coincidiendo con el anuncio del iPhone 6, lo que volverá a permitir comparar las velocidades de adopción entre ambos sistemas operativos.

Esta diferencia de ritmos es natural de acuerdo a los modelos de negocio de ambos gigantes. Si bien la fragmentación es una de las razones que se utilizan para justificar la diferencia de rentabilidad de ambos ecosistemas de cara a los desarrolladores, en mi opinión es al revés, la fragmentación es uno de los efectos del modelo de negocio que aplica cada una de las empresas. El informe de VisionMobile cifra en 163Bn$ el tamaño del ecosistema Apple, frente a los 149Bn$ del ecosistema Android, a pesar de contar éste último ya con muchos más terminales (y la diferencia no para de agrandarse, el 80% de las ventas mundiales es hoy Android). La disparidad del modelo de negocio se ve sobre todo en el reparto de este negocio entre los distintos agentes. El caso más claro son los 129Bn$ que se queda Apple por HW frente a los 117Bn$ en HW de Android, que además no se queda Google, sino los fabricantes de smartphones. Y son estos fabricantes de smartphones los que deciden cómo apoyar las actualizaciones de S.O. En el caso de Apple, son ellos mismos quienes empujan y prescriben las nuevas versiones.

Google, consciente de la visión del mercado y de los desarrolladores, y consciente de su peso específico en cuanto a la actualización del Sistema Operativo, ha buscado una inteligente solución. En 2012 se introdujo Google Play Services, un conjunto de servicios necesarios para hacer funcionar las apps en dispositivos Android (y para poder usar el logo de Android, matiz éste muy importante). Y el dato relevante es que el 93% de los dispositivos Android (desde Gingerbread hasta Kitkat) tiene la misma versión de Google Play Services (que va ahora por la 5.0). Android es un S.O abierto, pero Android controla y decide qué se considera experiencia Android y qué no.

No sólo eso. Google además ha ido extrayendo funciones del SO para llevarlas a Play Services, lo que está facilitando enormemente la vida de los desarrolladores que está haciendo que algunos se decanten por hablar sobre el mito de la fragmentación en Android.

Es una buena noticia que los esfuerzos de desarrollo se reduzcan, lo que permitirá dedicar más tiempo a la funcionalidad y la experiencia de usuario, evitando tiempo de poco valor añadido dedicado a adaptaciones.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios