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La ley exime de responsabilidad a los titulares de tarjetas que hayan sido utilizadas fraudulentamente para realizar compras por Internet

Los titulares de tarjetas que hayan sido utilizadas fraudulentamente para realizar compras por Internet en ningún caso deben responder de esas operaciones porque así lo dice expresamente el artículo 46 (Pago mediante tarjeta) de la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista.

  1. Cuando el importe de una compra hubiese sido cargado fraudulenta o indebidamente utilizando el número de una tarjeta de pago, su titular podrá exigir la inmediata anulación del cargo. En tal caso, las correspondientes anotaciones de adeudo y reabono en las cuentas del proveedor y del titular se efectuarán a la mayor brevedad.
  2. Sin embargo, si la compra hubiese sido efectivamente realizada por el titular de la tarjeta y la exigencia de devolución no fuera consecuencia de haberse ejercido el derecho de desistimiento o de resolución reconocido en el art. 44 y, por tanto, hubiese exigido indebidamente la anulación del correspondiente cargo, aquél quedará obligado frente al vendedor al resarcimiento de los daños y perjuicios ocasionados como consecuencia de dicha anulación.

Esta puntualización que efectuamos es consecuencia de una reciente y brillante acción policial que ha desarticulado dos redes de estafadores que realizaban compras por Internet con datos bancarios de otras personas que conseguían de los comprobantes de pago con tarjeta que encontraban en las papeleras o en el suelo de comercios, supermercados o gasolineras. El tema no es nuevo y se sabe desde hace años que esto es posible y sin embargo no se han tomado las medidas adecuadas para mejorar el sistema. Ausbanc Consumo ha llamado la atención sobre este asunto, en más de una ocasión, como una prueba más de la inseguridad de las tarjetas como medio de pago.

En las Jornadas de Consumo celebradas por Ausbanc en el mes de marzo, Francisco Corcoles, Jefe de la Sección de Fraudes Financieros de la Brigada de Delincuencia Económica de la Comisaría General de Policía Judicial, afirmó que el fraude con tarjetas ronda en España los 12 millones de euros al mes. Sin embargo, el sector no ha reaccionado y dilata en el tiempo las mejoras anunciadas. Así, pues, resulta indignante que, actualmente, se tolere que algunas entidades continúen incluyendo en los comprobantes de las operaciones que se realizan todos los datos precisos para que una vez conocidos por bandas de delincuentes, estos datos se puedan utilizar para efectuar operaciones fraudulentas a través de Internet.

Los fraudes con tarjetas están creciendo exponencialmente, como queda demostrado con la detención en los últimos días de cuatro redes organizadas. No obstante, las entidades siguen utilizando las mismas tarjetas con banda magnetica de hace 25 años a pesar de que está comprobado que son absolutamente inseguras y susceptibles de ser copiadas.
Ausbanc Consumo, considera imprescindible que los organismos de supervision adopten posturas efectivas y reales de protección de los usuarios mediante la exigencia de que se incrementen de inmediato las medidas de seguridad de las tarjetas y se impongan sanciones ejemplares a las entidades financieras que se nieguen a asumir su indiscutible y exclusiva responsabilidad en las operaciones fraudulentas llevadas a cabo con tarjetas duplicadas.


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