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La situación en EEUU puede repercutir sobre las ventas de XP

Nadie se libra de las secuelas que los atentados terroristas de Nueva York y Washington puedan dejar. Ni siquiera el grande entre los grandes, Microsoft. A juicio de los analistas, la peor parte se la puede llevar Windows XP, el sistema operativo cuyo lanzamiento ha cuidado con toda clase de mimos el gigante de Redmond durante los últimos meses.

El principal problema reside en que la mayor parte de los viejos PCs carecen de la memoria y el procesador suficiente como para que XP funcione correctamente. \”Al menos el 70% de los consumidores necesitaría remplazar sus ordenadores para poder instalar XP\”, ha señalado Kevin McCarthy, analista de Credit Suisse. Este inconveniente se trastocó en un aspecto positivo hace menos de un mes, ya que los expertos preveían que los usuarios correrían como locos a las tiendas no sólo para adquirir Windows XP, sino también para llevarse un nuevo ordenador debajo del brazo.

Desde el pasado 11 de septiembre las previsiones no son las mismas. Los analistas consideran que los usuarios no están ahora para muchas compras, y menos aún para renovar su PCs. Esta situación, que a corto plazo no tiene visos de cambiar, provocará que las ventas de XP no sean tan elevadas como Microsoft esperaba. Ajena a todo lo que ocurre, la compañía ha segurado que XP estará en las tiendas el 25 de octubre, tal y como se había prometido desde el principio.