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La sociedad de la información: ¿inclusión o exclusión de las minorías?

Vivimos el comienzo de una nueva transformación social. La transición desde una sociedad fordista (*) hacia la sociedad de la información. Como en todos los grandes cambios sociales y tecnológicos esto tiene mayor impacto sobre unos grupos sociales que sobre otros.

Al igual que la revolución industrial afectó a las unidades familiares y a las nuevas formas de organización social, esta nueva revolución tecnológica está teniendo efectos importantes sobre ciertos sectores sociales. Uno de los más afectados, o beneficiados, son las minorías étnicas.

A nadie escapa que las características de las nuevas tecnologías son la rapidez, la informalidad, un acceso relativamente sencillo y un bajo coste. Por ello, el grado de penetración de las nuevas tecnologías en las instancias de toma de decisiones ha sido muy considerable. La información se encuentra disponible más rápidamente, los medios están mejor informados y los grupos de interés también. Sin embargo, y aunque pudiera parecer lo contrario, tanto la sociedad de la información como las nuevas tecnologías han hecho muy poco para reforzar valores democráticos, tales como la frecuencia y calidad de la participación o la transparencia en la gobernabilidad. Por otro lado, sí es cierto que se han mejorado otros pilares importantes de la democracia, tales como la equidad política, la libertad de expresión y asociación, así como el tratamiento y papel de las minorías en los órganos de toma de decisiones.

Internet facilita el acceso de los grupos minoritarios…

Así es, las nuevas tecnologías de la información hacen más rápido y sencillo el acceso, interrelaciones y comunicaciones dentro y entre los grupos minoritarios de nuestras sociedades y su integración social a mayor escala. Un hecho que no escapa a nadie es que las grandes áreas metropolitanas están cada vez más compuestas por diversos grupos étnicos, que componen comunidades minoritarias. En la nueva sociedad de la información no existirá la discriminación en función del origen étnico de las personas, sino en función de su lengua, puesto que no se debe olvidar que Internet es ciego, no entiende de colores.

Al permitir Internet el anonimato fomenta la participación en muchos más foros de los que se conocían hasta ahora. Un ejemplo claro es el gran efecto que han tenido las nuevas tecnologías de la información en el seno de la comunidad gay, un colectivo hasta ahora desarticulado por carecer del foro en el que sus miembros se pudieran comunicar, por no mencionar la capacidad de cohesión en las comunidades de inmigrantes en las sociedades avanzadas.

…pero no todo lo que brilla es democrático

Sin embargo, el impacto de la llegada de las nuevas tecnologías y la creación de la sociedad de la información no ha tenido sólo efectos positivos. No se debe caer en la tentación de pensar que la revolución de la información es, por naturaleza, profundamente democrática. El progreso tecnológico siempre ha excluido a las minorías y aquí no hay una excepción.

En un estudio realizado por el Baruch College en 1997 sobre siete países de la OCDE —Canadá, Dinamarca, Italia, Noruega, España, Suiza y Reino Unido— se llegaba a varias conclusiones al respecto. Entre ellas destaca que a las futuras posiciones de poder sólo llegara una generación que se encuentre técnicamente preparada. Es decir, que sólo aquellos que conocen la utilización de las nuevas tecnologías tendrán acceso a la Nueva Economía, lo que, es evidente, agravará las divisiones económicas de las sociedades avanzadas.

Otro estudio realizado en Julio de 1999 por el Ministerio de Comercio Norteamericano muestra las disparidades extremas en el acceso a las nuevas tecnologías en función del ingreso, la educación, la geografía y la raza. Un dato significativo de este estudio es que las posibilidades de tener un acceso a Internet en casa se reducen al 10% para el colectivo negro o hispano, mientras que más de un 25% de los blancos tienen este acceso. Lo que queda reflejado en estadísticas posteriores obre los trabajadores de varias empresas de alta tecnología de Silicon Valley, en las que las minorías no estaban representadas de manera significativa, especialmente en lo que concierne a puestos de dirección y profesionales.

Así, la aparición de las nuevas tecnologías y el nacimiento de la sociedad de la información, al mismo tiempo que ha facilitado el acceso a la información, el aumento de la participación y la integración social de los grupos minoritarios de la sociedad (gays y lesbianas, minorías étnicas, etc.), ha ampliado las distancias con respecto a los grupos más desfavorecidos en cuanto al nivel de formación y capacitación para optar a los puestos de trabajo que la nueva sociedad de la información requiere. Por supuesto, los efectos de esta división social tan brutal se pueden apreciar mucho mejor cuanto más avanzada tecnológicamente este una sociedad.

Por lo tanto, las nuevas tecnologías al tiempo que favorecen la cohesión y articulación de los grupos minoritarios, con la conservación de su cultura y tradición, si se trata de minorías étnicas, también favorecen la integración del grupo como tal en la sociedad en su sentido más amplio. Pero para eso es necesario tomar medidas concretas, sobre todo en el nivel educativo, facilitando el acceso y \”alfabetizando\” para el uso de las nuevas tecnologías a las comunidades minoritarias, que, por lo general, suelen ser las más desfavorecidas económicamente.


* El concepto de fordismo se basa en la cadena de montaje, la construcción de un sujeto uniforme y la intervención estatal Keynesiana, que produjo la conciliación entre capital y trabajo.

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