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“La última aduana de Internet es el idioma”

Fernando Rodríguez Lafuente, director del Instituto Cervantes, reflexiona sobre el español en la Red, su presente y futuro, tanto de las enormes oportunidades que brinda por el número potencial de internautas, como por el importante papel que tendrá el español en la producción de contenidos. Estas son algunas de sus principales aportaciones.

Después de tantos anuncios, parece que la vieja aldea global comienza a tomar forma gracias a los medios que proporciona una tecnología que ya es capaz de ocupar la totalidad del tiempo del ciudadano. Ya no importa donde esté la información porque desde cualquier punto se puede acceder a ella, se ha roto la ecuación entre tiempo y espacio, da igual donde se encuentre la información: de Manila a Seattle se puede acceder a la misma, en cualquier momento (24/7). Los nuevos soportes han pulverizado burocráticos límites, como por ejemplo, el horario de las bibliotecas.

Si quiere ser bilingüe, aprenda español

El Observatorio Europeo de Tecnologías de la Información resalta que España es uno de los países con mayor tasa de penetración de Internet de la UE (entre el 10 y el 14%). Para el 2003 se prevé que un 75% de los hogares españoles esté conectado, así como el 100% de las empresas. El español lo hablaban a finales del SXIX unos 60 millones de personas, frente a los 400 millones de personas que lo hacen en el 2001.

Aunque parezca mentira, en un anuncio del diario The Globe Mail en Canadá, donde la mitad de la población tiene como primer idioma el inglés y francés, ambos eligen como segundo idioma el español, y se da la paradoja de que, hace no mucho, hasta una publicidad del Globe rezaba que para ser bilingüe había que aprender español, ¿pueden imaginarlo?.

Pero aquí no queda la cosa. En China, por cada universitario que aprende español, hay una lista de espera de 60 aspirantes. Es decir, si hubiera plazas, 60.000 alumnos estudiarían español, el mismo número que estudiantes de japonés. Y no queda ahí la demanda del español: en Costa de Marfil hay 180.000 estudiantes de español.

Contenidos en español: controlar el futuro

Lo único que importa es que haya información. Si estamos en la Sociedad del Conocimiento, Sociedad Posindustrial, o Nueva Economía, lo que importa es la información. \”Los que saben de esto\” dicen que la profundidad del impacto de las NTI depende de la capacidad de penetración de la información en la estructura social. Todo sistema tecnológico conecta las funciones de los grupos sociales y los territorios dominantes de todo el mundo. La revolución tecnológica ha transformado los procesos de producción y distribución, ha creado un aluvión de nuevos productos.

Por su parte, el periódico italiano Corriere della Sera, en un reportaje sobre la utilidad del español para el trabajo, destacaba su especial importancia para trabajar en sectores como diseño, alta tecnología, banca, etc. The Economist, reflejaba en un artículo que dentro de poco el mundo comprenderá que \”globalización\” es una palabra española.

Y aunque por el momento, al hablar de español se suele pensar en principalmente en los 40 millones de personas al sur de Europa, es en Latinoamérica donde se halla el gran colectivo de hispanoparlantes (9 de cada 10), los contenidos de las industrias culturales pasarán sin lugar a duda por el español, y así, quien controle los contenidos mantendrá una posición estratégica en la Red en el futuro.

Así, según cifras de la Sociedad General de Autores (SGAE), la industria de la cultura y el ocio mueve en España un 4,5% del PIB, y tanto en países como EEUU o Alemania, los porcentajes son similares. Y como muestra, un botón. Como ejemplo de la demanda de los contenidos en español, basta analizar la trayectoria de la página del Instituto Cervantes, que a finales de 1997 tenía 200.000 visitantes frente a los 3 millones de visitas que tenía a finales del 2.000, de los que nada menos que un 40% de los visitantes procede de los EEUU. Además, por si esto fuera poco, asistimos a un enorme despegue del español como recurso económico en la Red por la gran cantidad de planes de formación y de digitalización de contenidos del patrimonio cultural que actualmente se están llevando a cabo.

La muerte del lector, un mito destronado

Y es que nunca en la historia ha existido tanta información disponible a través de tantos medios diferentes. Una edición del New York Times actual contiene más información que a la que un ciudadano ilustrado del XVIII tenía acceso en toda su vida. Y además la información se duplica cada cinco años. Esto ha provocado una gran preocupación por si se producía \”la muerte del lector\”, pero resulta que el segundo producto más vendido en la Red son los libros.

En el año 2040 habrá unos 200 millones de títulos, o lo que es lo mismo, ocuparían alineados en una estantería unos 8.000 kilómetros. La información se ha convertido en un bien en sí mismo, y de primera magnitud. Existe una marcada tendencia a que sobre la tecnología graviten los segmentos estratégicos, como por ejemplo, la cultura. Y la lengua crece porque lo hace la tecnología. Y así, los grandes grupos estratégicos se ventilan los próximos años de la industria.

Se está creando un nuevo soporte, lo que Ortega llamaría una nueva circunstancia, un nuevo \”humanismo tecnológico\”. Lo que Javier Echevarría ha dado en llamar \”el tercer entorno, donde se almacena el conocimiento digital\”. La realidad es que se está produciendo un gran cambio. Se podría decir que los medios clásicos de información han sufrido un cambio similar al del tractor respecto al arado. La imprenta transformó el mundo, y sin ella, los niños, no habrían podido acceder a los libros para educarse. Es un momento de nuevos modos de relaciones sociales, de nuevas circunstancias. Según Manuel Castells: \”Internet es la electricidad de la Era de la Información\”.

El poder de la comunidad: 400 millones de hispanoparlantes

El hecho de pertenecer a una gran comunidad lingüística supone una gran ventaja, tanto como punto de partida como de llegada; y los beneficios, que tan ávidamente buscan ahora las empresas para rentabilizar sus inversiones, vendrán por sorprendentes vías, como por ejemplo, el hecho de poner un diccionario hablado en la Red. \”Si tuviera 20 años\” recalca Lafuente, \”me dedicaría a la creación de contenidos en Internet\”. Sin duda será un elemento clave de la economía digital durante los próximos años: la televisión generalista, tiene los días contados. Se impondrá tanto la televisión a la carta, como la televisión interactiva o la WebTV, donde los contenidos serán los principales protagonistas.

La última aduana de Internet es el idioma. Por primera vez en la historia el español tiene ante sí un mercado potencial de 400 millones de personas, por eso, nada ayudará tanto a la Nueva Economía como que el español se difunda. Es un dato poco conocido que después del inglés, el idioma que más diarios tiene en la Red es el español, según el Anuario de los medios de la Comunicación del 2000.

En Iberoamérica actualmente navegan entre 10 y 13 millones de internautas, cifra que para el 2005 se estima llegará a los 77 millones de personas. El español queda en el segundo lugar de las lenguas con mayor influencia en el mundo, aunque por número de personas estaría en cuarto lugar, a saber: chino, inglés, indio y español. Hay cifras que hablan por si solas: En 1901, hablaban el idioma español unos 60 millones de personas y en 2001, 400 millones.

Sólo en España hay 41 periódicos online y 121 revistas especializadas. Según el EGM, en noviembre de 2000, 5,5 millones de españoles eran internautas, es decir, un 16% de la población, un 50% más respecto al 8% de 1999. Durante los 6 últimos meses de 2000, el número de usuarios creció en 1, 5 millones, y un 53% navegaba desde casa, aunque, según José Ignacio Wert, el ordenador es un recurso socialmente selectivo y tiene en su contra un núcleo residual de tecnófobos con mayor peso específico que el núcleo anti-televisión, que aproximadamente se cifra en un 1% en España.

De moda en USA

Y este número enorme seguirá aumentando. Asimismo se prevé que en el 2004, los hispanos sean la mayoría minoritaria con más peso en las elecciones de los Estados Unidos, por poner un ejemplo, y los hablantes de español serán el 6% de la población mundial, debido a que es un idioma homogéneo y fuertemente introducido en EEUU, Brasil, Extremo Oriente y la Unión Europea. Según IDC, EEUU es la quinta nación del mundo en ciudadanos hispanoparlantes. De los 22 millones de 1990, se ha pasado a 31 millones en el 2000, es decir, un incremento de más de 13 millones en tan sólo 10 años.

La oficina norteamericana calcula que para el 2050 lo hablará el 25% de la población y que para el 2100 lo hablará un tercio del total de habitantes de EEUU. Dos de cada tres universitarios elige aprender español como segundo idioma, y eso que en EEUU no es obligatorio el aprendizaje de una segunda lengua. De cada 10 estudiantes universitarios, 7 estudian español, y es curioso resaltar un anuncio del NewYork Times que reza: \”para hablar como un neoyorkino, aprende español\”.

Al preguntar a los estudiantes estadounidenses sobre los motivos por los cuales eligen el español responden: \”estudio español porque es una lengua práctica\”. No en vano en focos importantes de trabajo, como puede ser Silicon Valley, un licenciado bilingüe español-inglés tiene 12 oportunidades más de trabajo que uno que no lo sea\”.


Reflexiones aportadas en el Foro Complutense Telecomunicaciones, Sociedad y Cultura del Ciclo Hispasat dirigido por José Antonio Millán


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