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La usabilidad en el e-learning, más necesaria que nunca

El sector de e-learning es, sin duda, uno de los de mayor potencial en Internet. El aprendizaje en Internet no significa traspasar el modelo pedagógico offline a Internet, sino que supone potenciar las ventajas que ofrece Internet para mejorar la calidad de la enseñanza y minimizar los inconvenientes que este medio tiene.

Este hecho supone que el estudiante no solamente debe aprender el contenido propio de la materia que está estudiando, sino entender una forma o manera de aprendizaje que es nueva para él y muy diferente a la que está acostumbrado.

En este contexto, las plataformas de e-learning se esfuerzan por desarrollar una amplia variedad de funcionalidades que estén al servicio de este nuevo modelo pedagógico. Así, se crean foros de discusión, agendas que integran eventos académicos introducidos por el centro de enseñanza con eventos y citas que introduce el estudiante, grupos de trabajo, materiales dinámicos y multimedia, etc.

Estos tres aspectos, aprendizaje del contenido de una materia, aprendizaje de una nueva forma de enseñanza y aprendizaje de unas funcionalidades ad hoc, dejan al campo de la usabilidad y la arquitectura de la información un reto difícil y lleno de obstáculos, que si se consigue superar, sirve de base para establecer una sólida ventaja competitiva.

Deben aunarse el aprendizaje de contenido, de una nueva forma de enseñanza y de funcionalidades ad hoc

Aspectos claves que se deben tener en cuenta

Para superar estas dificultades específicas y características del e-learning es necesario tener en cuenta en todo momento tres aspectos que son específicos de este sector y deben estar presentes a la hora de definir la interficie.

  • Situación de uso: Poco tiempo y cansancio

    Gran parte del potencial que se le atribuye al e-learning se fundamenta en la creciente necesidad en la sociedad del conocimiento de la formación continua de adultos.

    En este escenario, una situación muy habitual de uso de muchas plataformas de e-learning, es la noche. Después de una larga jornada laboral muchos usuarios aprovechan para estudiar los cursos en los que se han matriculado. En esta situación, la capacidad de concentración es muy baja, la posibilidad de equivocarse al utilizar una aplicación o buscar un tipo de información es muy alta y el nivel de frustración, que se deriva como consecuencia de todo ello, es muy elevado.

  • Tipo de usuario: Experimentados y novatos

    La variable clave en este punto es, sin duda, la intensidad de uso y el tiempo que el usuario lleva utilizando esa plataforma. Está claro que un usuario que lleva seis meses utilizando una plataforma realizará las operaciones básicas con mayor facilidad que un usuario que lo hace por primera vez. Esto lleva a que se tengan dos tipos de usuarios muy diferentes en cuanto experiencia de uso y con exigencias diferentes.

    Este hecho acostumbra a ser un arma de doble filo entre los gestores de este tipo de plataformas. Como tienen a usuarios que, en cierto modo, están cautivos, no se preocupan mucho por la usabilidad porque saben que al final los estudiantes, aunque sea con mucho esfuerzo, acabarán aprendiendo a interactuar con el Web.

    Sin embargo, hay que tener en cuenta que cada minuto que el usuario dedica a aprender cómo funciona el Web es tiempo que pierde en \”aprender cómo aprender\”, en lugar de aprender directamente lo que realmente le interesa y por lo que ha pagado.

  • Requisitos pedagógicos básicos VS Requisitos pedagógicos complementarios

He denominado requisitos pedagógicos básicos a aquellas operaciones que el centro académico considera imprescindibles que el estudiante realice para que supere la materia o aprenda el contenido de ésta.

En contraposición a los requisitos pedagógicos básicos se encuentran los requisitos pedagógicos opcionales: aquellos que, si bien no son indispensables para el aprendizaje de una materia, incrementan la calidad de ese aprendizaje, por ejemplo, lectura complementaria, investigación, participación en forums y debates, etc.

Solución de usabilidad

La solución de usabilidad para este tipo de interficies tiene que pasar necesariamente por una estructura de capas.

Es decir, se debe identificar aquellas operaciones básicas que son necesarias para que la acción formativa se lleve a cabo de forma satisfactoria. Estas operaciones serán las que el usuario realice más frecuentemente y las que el centro académico tiene más interés en que se aprendan más fácilmente y sean más visibles.

Asimismo, permitirá que el estudiante, a medida que se va sintiendo cómodo con las funcionalidades básicas, vaya experimentando con otras funcionalidades o secciones que aunque no son básicas, pueden ser un gran complemento y un elemento diferenciador entre una plataforma y otra.

La solución de usabilidad pasa por priorizar las funciones básicas por delante de las complementarias

Las operaciones básicas deben ser:

  1. Accesibles desde el primer momento: Esto quiere decir que el usuario debe poder acceder desde cualquier parte del Web a algunas secciones con un solo clic. Esto se puede materializar en la creación de un menú recursivo que contenga aquellas herramientas que el estudiante tiene que utilizar durante la acción formativa: Correo electrónico, planes de trabajo, agenda, ficheros…
  2. Fácilmente visibles: Se debe guiar al usuario, a través del diseño, hacia las opciones que son más importantes para él. Esto requiere de una priorización clara de la información que evite que el usuario tenga que pensar y leer todas las piezas de información. Para la aplicación correcta de este concepto, es necesario la involucración de un arquitecto de la información que tenga en mente en todo momento los objetivos del estudiante y los de la institución.
  3. Ejecutadas de forma rápida y en pocos clics: Si pedimos al estudiante que participe en foros de discusión con mucha frecuencia es importante que la herramienta permita leer, guardar y enviar mensajes de forma rápida y sin pasar por un calvario de pantallas y una interminable cadena de clics. De esta forma, es necesario identificar aquellas acciones que se realizan con una frecuencia mayor para acortar y agilizar el camino que lleva a ellas.

    En todo este proceso es fundamental limitar el tiempo de descarga de una página, con lo que además de limitar al máximo el peso de la página, se debe evaluar el tiempo que la llamada a diferentes bases de datos demora la carga de la página. Olvidar este último aspecto puede arruinar la experiencia formativa en Internet de un estudiante.

Las demás operaciones deben estar en un segundo plano. Una vez cubiertas las necesidades básicas, el usuario irá a necesidades superiores, para las que no requerirá esa rápida accesibilidad, visibilidad o rapidez en la realización. De esta forma, lograremos ambos objetivos, de forma secuencial, sin saturar al usuario de información y confundirle sobre cuáles son las prioridades.

Conclusión: una ventaja competitiva

La consecución de una interficie usable, amigable, que pueda ser una ventaja competitiva, es un expertise que no se crea en unos meses. Requiere de un diálogo constante con el usuario, una metodología adecuada y una organización preparada para escuchar a sus estudiantes y cambiar en función de lo que digan.

Es un camino por el que todas las plataformas tarde o temprano tendrán que pasar. Aquellas empresas que sean capaces de involucrar al usuario en el proceso de creación del web antes y puedan imbuir a la organización los conceptos de experiencia de usuario habrán puesto la primera piedra para una sólida ventaja competitiva.

Javier Darriba es consultor de Xperiencie Consulting


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