La velocidad de subida, el patito feo del ADSL en España

Que España está en una preocupante brecha digital es un hecho incuestionable y que nadie se atreve a discutir. Y lo es más aún si nos fijamos en la tecnología que está alcanzando el ADSL en España, un servicio que en nuestro país ofrece unas velocidades mucho más bajas que las de otros países pero un precio bastante más caro.

Pero si los precios son altos y las velocidades bajas, la gota que colma definitivamente el vaso es la velocidad de subida, un aspecto que en nuestro país aún nos tiene condenados al ostracismo digital. Si echamos un ojo a la comparativa de operadores, observamos que la mayoría de éstos ofrecen una velocidad de subida cercana a los 500 kbps. Se lleva la palma la oferta de Dúo de hasta 1 mega de Telefónica, cuya velocidad de subida no va más allá de unos tísicos 256 kbps. Sin embargo, si esta velocidad ofrecida por Telefónica, aún más bajas son otras si las comparamos con su proporción a la de bajada: Arrakis, por ejemplo, ofrece 320 kbps de subida por cada 6 Mbps de bajada, mientras que si la bajada aumenta hasta el doble, 6 Mbps, la subida sólo asciende hasta los 512 kbps. Otros servicios que dan cuenta de esta brecha antes de llegar a 1 Mbps de subida son los de Tele 2(20 Mbps/500 kbps), Euskaltel (12 Mbps/600 kbps), Jazztel (6 Mbps/512 kbps), Telecable (20 Mbps/800 kbps), Vodafone (20 Mbps/500 kbps), Orange (10 Mbps/320 kbps) y Ya.com (10 Mbps/512 kbps).

Alcanzando ya 1 Mbps de subida tenemos varias opciones, aunque no son gran cosa si lo comparamos con la velocidad de bajada: Euskaltel (24 Mbps/1 Mbps), Jazztel (20 Mbps/1 Mbps), ONO (25 Mbps/1 Mbps), Superbanda (20 Mbps/1 Mbps) y Ya.com (20 Mbps/1 Mbps). La única compañía que ofrece un servicio de subida rápida es ONO, que llega hasta los 5 Mbps, aunque éstos se quedan en poco si los comparamos con los 100 Mbps que promete la oferta.

Símbolo del intercambio de datos
Lo cierto es que son pocos los usuarios a los que les interesa la velocidad de subida que ofrece su proveedor y muchos menos los que realmente conocen la de su servicio. La mayoría de usuarios prefieren una gran velocidad de bajada, aunque sea en detrimento de la de subida. Sin embargo, la velocidad de subida es un factor clave en la configuración de una Red en la que se intercambien datos, el principal caballo de batalla de los programas P2P. Si antiguamente no era necesario compartir datos, la llegada del eMule trajo consigo la instauración de una Red en la que para poder descargar datos, antes había que compartir. EMule se convirtió en la primera red en que la solidaridad y el intercambio altruista de archivos y datos era uno de los principales motores de existencia del propio programa, con lo que los usuarios empezaron a valorar más la velocidad de subida que le ofrecían los operadores para contribuir a la configuración de una estructura cibernética que fomente el intercambio.

Sin embargo, esta práctica es precisamente el mayor enemigo de la industria musical, cinematográfica y de software, que son las que presionan a los proveedores. El aumento en la velocidad de bajada no se puede frenar, pero si intentamos cortar la cabeza quizá acabemos con el cuerpo; es decir, si la velocidad de subida es baja, se le pondrán más trabas al intercambio de datos.

Así pues, los costes de mantenimiento de una red mayor se unen a otros factores, como la propiedad intelectual o el escaso interés real por las nuevas tecnologías para que la brecha digital cada vez sea mayor en España.


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