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Las discográficas recurren al engaño para acabar con la piratería

Bajarse música de la Red se está convirtiendo en un auténtico desafío. No sólo porque los internautas son plenamente conscientes, en la mayoría de los casos, de que están cometiendo un acto delictivo, sino porque hay que cruzar los dedos para que la canción solicitada sea realmente la que se está buscando.

Desde los últimos meses se ha convertido en algo habitual que cuando un usuario descarga un fichero de música o vídeo en programas piratas como Kazaa o Morpheus, en realidad el archivo contenga algo muy diferente a lo esperado. En el caso de la música pueden ir desde 30 segundos de silencio sepulcral al estribillo de la canción solicitada repetido hasta la saciedad durante cuatro o cinco minutos.

Los culpables de distribuir estos ficheros no son otros que las discográficas, que han decidido desplegar todas las armas que obran en su poder para erradicar ese \”cáncer\” –la piratería– que está agujereando su cuenta de resultados.

Hace poco más de un año, las plataformas musicales que actúan sin respetar los derechos de autor creían que las personas que distribuían estos ficheros de mentirijilla eran jóvenes con mucho tiempo libre y bastantes ganas de fastidiar. Grave error, ya que son las discográficas las que intentan desanimar a los piratas colgando ficheros vacíos de contenido. Así lo acaban de reconocer.

Esta actividad de las discográficas, que se ha acentuado \”en los últimos tres meses\”, ha sido bautizada con el claro y meridiano nombre de \”engaño\” y ha afectado durante el último trimestre a todas las canciones que aparecen la lista Billboard, que recopila los discos más vendidos en Estados Unidos. A esto se une que, como reconoce una persona cercana a la Industria de la música, \”muchas de las compañías está utilizando este método con cada nuevo disco que sacan a la calle\”.

Un claro ejemplo de ello son las últimas canciones del próximo trabajo de Bruce Springsteen, The Rising. Aunque el álbum no saldrá hasta el 30 de julio en todo el mundo, los temas que lo integran ya está disponibles en Kazaa. De los 14, sólo uno, el que da título al disco, es el original. El resto son interpretaciones de un grupo que dista mucho del estilo que siempre ha definido al \’Boss\’.

Esta misma fuente asegura que ninguna de las disqueras lleva a cabo esta actividad como forma de promocionar lo que serán sus próximos lanzamientos, sino un intento más de acabar con la piratería. Y es que el recurso a iniciar trámites legales contra las compañías que no respetan los derechos de autor no es suficiente para acabar con el consumo gratuito de música en la Red.

Sólo en Estados Unidos el 23% de los internautas, unos 50 millones de habitantes, ha descargado alguna canción en formato MP3 alguna vez, según ha calculado la firma Ipsos-Reid. El 59% reconoce que piensa hacerlo de nuevo en menos de un mes.