BAQUIA

Las instituciones, jugando a dos bandas con el tipo de software

Los planes de desarrollo de software de las distintas comunidades autónomas son cada día más motivo de debate. Y es que la batalla software libre Vs. Software privativo afecta a numerosísimas parcelas de la actualidad que rigen las instituciones políticas, que a menudo se dedican a llevar a cabo un romance a dos bandas.

Un ejemplo claro es el de Castilla-La Mancha, que este mes firmó un contrato de colaboración con Microsoft para “potenciar el uso de las nuevas tecnologías y asentar la Sociedad de la Información en el ámbito económico y social de la región”. Sin embargo, este acuerdo tiene un telón de fondo: Castilla-La Mancha formará parte del programa Adopción Temprana de Tecnología (TAP) para Windows7, que le permitirá utilizar las versiones previas del sistema operativo antes de su lanzamiento.

Esta noticia no ha hecho demasiado gracia a los defensores del software libre de esta región, que consideran que Castilla-La Mancha se convertirá en el “conejillo de indias” del nuevo sistema operativo de Microsoft. Todas las comunidades autónomas de España potencian –no sabemos si por obligación o por convencimiento- las técnicas de investigación y potenciación del software libre. Castilla-La Mancha no es una excepción y cuenta con el Centro de Excelencia de Software Libre de Castila-La Mancha (CESLCAM) y con el colectivo CRySoL.

Otro ejemplo es Aragón, donde hay un completo Catálogo de Software Libre Educativo y un software libre creado para empresas (eBox Platform 1.0), pero esta región ha sido promotora en toda España en su adaptación al programa ‘Pizarras Digitales’ que incorporan el sistema operativo de Microsoft.

Éstos son sólo dos ejemplos del coqueteo a dos bandas que en ocasiones realizan las instituciones en cuanto a tipos de software se refiere.

Negocio por un lado; innovación por otro. ¿Quién acabará llevándose el gato al agua?


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios