BAQUIA

Las tecnológicas estadounidenses: ni tanto ni tan calvo

Como profesional de Internet o persona relacionada con el sector de Internet a usted le debe de interesar (material e intelectualmente) qué sucede con las empresas tecnológicas estadounidenses. ¿Realmente son tan malos sus resultados? ¿Qué se cuece en los diferentes subsectores? Vayamos por partes…

¿Son tan malos realmente los resultados de las tecnológicas en este trimestre?

La verdad es que no: hasta ahora, de las 371 compañías cotizadas en bolsa de todos los sectores, el promedio ha registrado un crecimiento en sus beneficios del 11% respecto al mismo trimestre del año pasado. Según The Wall Street Journal Market Data Group, entre los sectores que más han crecido está el tecnológico. Por si fuera poco, las 27 compañías del sector de semiconductores que ya han comunicado sus resultados han promediado un aumento de beneficios del 162%. Lo que ocurre es que en algunos casos el aumento ha sido menor de lo que se esperaba y los diversos subsectores han tenido resultados dispares.

Pero tanto Intel como Dell insinúan que el crecimiento de la demanda de sus productos disminuye…

Sí, hay sectores que sí están pasando por dificultades. Uno de ellos es el de los fabricantes de chips para ordenadores personales (Intel) y el de los propios fabricantes de ordenadores personales (Dell, Apple, Gateway y, en menor medida, IBM). Aunque en Latinoamérica las tasas de crecimiento de ventas superan el 40% anual, en Europa y Estados Unidos padecen de cierta saturación. Sin embargo, hay muchos observadores que afirman que se trata de una falsa alarma y que, incluso en EEUU y Europa las ventas repuntarán en las próximas Navidades.

Pero hay otro problema…

Para bien o para mal, el ordenador personal se ha convertido en un \”producto mercancía\” (vamos, como si se tratara de una barra de pan). No importa de que marca es si satisface ciertas exigencias (fresca y crujiente: tarjeta gráfica, memoria RAM, un buen disco duro, módem, etc.). Todas estas empresas hacen ordenadores que no se diferencian mucho entre sí. De manera que el precio se convierte un elemento crucial en la lucha por obtener cuota de mercado. Esto estrecha aún más los márgenes operativos de empresas como Dell y Gateway, que ya de por si son bajos (en torno al 9%).

¿Se le han pasado las mejores horas a Dell y otras empresas que se basan en el PC?

Tiene toda la pinta. Para estas compañías el negocio consiste en el volumen. Es decir, grandes volúmenes originan una facturación alta. Si ésta crece menos o se estanca, los beneficios se resienten. Por ello Dell, Compaq e Intel están dirigiendo sus esfuerzos a mercados de mayores márgenes como el de los servidores para empresas.

¿Es también el caso de Microsoft?

No, Microsoft no tiene tantos problemas de márgenes. Le cuesta mucho desarrollar el software, pero una vez desarrollado no tiene problemas para distribuirlo de manera que puede disfrutar de márgenes operativos cercanos al 50%. Aunque es cierto que sus ventas dependen mucho de la demanda de ordenadores personales, en el tercer trimestre Microsoft registró un aumento del 13% en ventas de Windows 2000 Professional y Windows NT Workstation. La acción rebotó un 20% el jueves pasado y todavía cotiza a un PER (relación precios-beneficios) de (¡sólo!) 30.

¿Qué otros sectores están de capa caída?

Se podría decir que muchas empresas que se basan en la tecnología como instrumento para llegar al consumidor final están viendo que sus tasas de crecimiento ya no son tan espectaculares. Por ejemplo, los online brokers (aunque E*Trade, gracias a su creciente diversificación, tuvo buenos resultados), los cibercomercios (Amazon) y los que son más de tipo mediático (Yahoo!, Doubleclick e incluso AOL). Los brokers dependen mucho del volumen de transacciones bursátiles. Además, la economía estadounidense se está desacelerando un poco, por lo que algunos analistas pronostican ventas navideñas difíciles para Amazon y otros minoristas de comercio electrónico. Esta desaceleración podría originar menores crecimientos de ingresos de publicidad a Yahoo!, Doubleclick y AOL. Eso no quiere decir que se vayan a hundir (las tres registraron beneficios en el tercer trimestre), sino simplemente que sus beneficios podrían crecer menos en los próximos trimestres.

Pero otras empresas como eBay y Multex que han tenido muy buenos resultados…

De acuerdo. Tal vez tenga que ver con que Internet supone la médula de los modelos de negocios de estas empresas. Las dos compañías obtuvieron beneficios. Los inversores están hartos de escuchar la cantinela de los hits, las páginas vistas, usuarios únicos y demás… Quieren beneficios y estas empresas los están obteniendo. Multex registró su primer trimestre de números negros y eBay ya tuvo beneficios de 17 millones de dólares. Tim Albright, analista de Salomon Smith Barney, vaticina que los ingresos del subastero aumentarán en un 52%, a 635 millones de dólares, el año que viene.

¿Hay otros sectores tecnológicos que pujan fuerte?

Claro que sí. Por ejemplo, el sector de las empresas dedicadas al desarrollo y venta de sistemas de programación lógica (Programmable Logic Devices o PDLs). Altera y Xilinx son empresas que se dedican a este sector. ¡Ahí es nada!: los analistas les pronostican una tasa de crecimiento de beneficios anual del 30% hasta 2005.

¿Algún otro sector?

Otra industria en fuerte expansión, según los expertos, es la del almacenamiento, gestión y protección de datos (data storage). Una empresa líder en este sector es EMC Corp.

¿Y las telecos?

Están divididas entre las compañías tradicionales (ex monopolios de telefonía de larga distancia y local, tipo AT&T y Verizon, entre otras) y las que se centran en transmisión de datos como Qwest, Level 3 y Global Crossing. Las valoraciones bursátiles del primer grupo han sufrido una auténtica masacre en las últimas semanas (AT&T vale en torno a un 30% de su máximo de los últimos doce meses).

¿Por qué?

Los inversores se temen que la liberalización del sector y que la telefonía por Internet acabe por eliminar los estrechos márgenes operativos de los que aún disponen estas empresas. Además, argumentan que las empresas del segundo grupo tienen mejor tecnología para ganar cuota en el mercado de datos.

¿Por eso los precios de las acciones del segundo grupo han caído menos?

Sí, pero estas empresas aún tienen su prueba de fuego por delante. Resulta que en el último año Qwest, Level 3 y Global Crossing se han gastado la friolera de 5.000 millones de dólares (más que los ingresos conjuntos de estas tres empresas) en sistemas de interconexión y conductos de fibra óptica de vanguardia. En los próximos trimestres tendrán que mostrar con fuertes crecimientos en sus ingresos que esas inversiones han merecido la pena…

Entones, ¿sigue teniendo sentido vender las palas a los buscadores de oro?

Sí y no. Sí a juzgar por los resultados de Nortel, Cisco y Juniper Networks (proveedores de routers), que han sido, o tienen toda la pinta de ser, estelares. Pero desde luego que no por los de Lucent.

¿Qué pasa con Lucent?

Lucent está teniendo dificultades en el mercado de equipos de transmisión ópticos. Además, un número significativo de sus clientes atraviesan dificultades financieras. Resulta que muchas startups de telecomunicaciones (por ejemplo Psinet, Covad y otros ASPs, ISPs y empresas de mantenimiento de nodos) se endeudaron masivamente en el mercado de bonos basura (bonos de alto rendimiento y, cómo no, alto riesgo) para financiar su enorme expansión. Ahora, el mercado de bonos basura está por los suelos ante las dificultades que están atravesando estas empresas. Esto hace que no puedan emitir nuevos bonos para financiar su siguiente expansión, lo que, a su vez, restringe la demanda de productos de Lucent. Ésta, junto a Nortel, Cisco y otras empresas, conceden créditos a sus clientes pero cada vez tienen que maquillar más su balance y cuenta de resultados para que se les siga reconociendo como empresas tecnológicas y no como bancos.

 

De por qué invertir en valores tecnológicos se parece a subirse en una montaña rusa

Al menos en parte, la volatilidad de los valores tecnológicos tiene su explicación. Sirvámonos de este dialogo imaginario para analizar lo que está pasando…

No entiendo… Dell, Intel y muchas otras empresas ganaron mucho dinero en el último trimestre… ¿Por qué bajan los precios de sus acciones?

Recuerda. Los precios de las acciones no reflejan lo que está pasando si no lo que los inversores creen que pasará. Es decir, una relación de precios-beneficios (PER) refleja las expectativas del crecimiento de esos beneficios.

A ver, ¿qué implica un PER de 80 como el que tenía Dell hasta hace poco cuando el precio de la acción es de 80?

Pues quiere decir, ni más ni menos, que si se mantiene ese PER y si los beneficios crecen en un 80%, el precio de la acción a lo largo del año irá a 144 [(80×1,8=144 (precio) / 1×1,8 (beneficios) = PER de 80]. Hasta aquí bien. Lo que ocurre es que muchas de estas empresas cotizan a una prima muy alta sobre su tasa de crecimiento de beneficios (por ejemplo, si se estima que los beneficios en los próximos años subirán un 40% y la acción tiene un PER de 80, la prima es de 2) porque el mercado les augura tasas de crecimiento aún más altas en el futuro.

¿Qué pasa cuando los beneficios no van a crecer como se esperaba (como anunció Intel el otro día)?

Teóricamente, en un principio el precio de la acción en vez de subir de 80 a 144 (80×1,8) aumenta de 80 a 112 (80×1,4). Pero ante la decepción (¡pánico!) que provoca la perspectiva de un menor crecimiento de beneficios en el futuro, el PER se contrae, por ejemplo, a 40 (la nueva tasa esperada de crecimiento de beneficios) y la prima del PER sobre la tasa de crecimiento de los beneficios desaparece. Por tanto, el precio baja a 56 [56(precio) / 1,4(beneficios) = PER de 40]. Es decir, la acción se desploma un 30% (de 80 a 56) al mismo tiempo que se espera una tasa futura de aumento de beneficios de un 40% (!!!). Por irracional que parezca, acabamos de demostrar que el desplome de la acción puede ser el resultado de una conducta inversora relativamente lógica…

O sea que la volatilidad, al menos en parte, es comprensible…

Exactamente. Si al tema matemático se le une la enorme disponibilidad de información (rumores) y la tremenda incertidumbre que hay sobre la competencia entre diversas tecnologías y cuál será la que sobrevivirá entre ellas, la montaña rusa bursátil puede llegar a ser perfectamente comprensible…

Pero cómo es posible que muchas acciones de compañías tecnológicas coticen a una prima sobre la tasa de crecimiento de sus beneficios: están \”valoradas para la perfección\”, como dicen en Wall Street….

La historia del Nasdaq en la década de los noventa nos puede dar la respuesta. Los beneficios de las diez empresas que más se revalorizaron en la última década aumentaron, en promedio, un 61% cada año. Muchos inversores se confiaron, y se dejaron convencer por los analistas de que \’cualquier tecnológica\’ les iba a enterrar en oro, y compraron acciones cuyos PERs cotizaban muy por encima de la tasa de crecimiento de sus beneficios (es decir, con un sobreprecio). El resto es historia, sobre todo lo que ha sucedido de abril hasta ahora.

Bueno, ¿esto va de tecnología o de matemática financiera?

De las dos cosas, la matemática financiera ayuda a relacionar la economía real (tecnología) con su fuente de financiación (finanzas).


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios