Las últraportátiles y MiniPC ganan importancia… y generan preocupación

Históricamente, la gente se ha acostumbrado a tener que actualizar su ordenador cada cierto periodo de tiempo (normalmente 1 o 2 años), debido al propio avance de la tecnología, y al \”desgaste\” que se le asociaba a los mismos.

Este año, sin embargo, todo parece empezar a cambiar, con la salida de una buena cantidad de productos que se destacan por ser ultra-pequeños, ultra-accesibles, y que cuentan con aplicaciones que se ejecutan con un tiempo de respuesta aceptable, pese a las bajas prestaciones que ofrecen.

Los ultraportátiles, por un lado, se ganan su lugar en el mercado tanto por ser pequeños, cómodos de transportar, e incluso por iniciarse en cuestión de segundos… lo que viene muy bien para trabajar cuando viajamos, o incluso para que los universitarios tomen notas en clase.

Por otro lado, los MiniPC, intentan colarse en nuestros hogares, ofreciéndonos no solo un producto pequeño, sino de tanta utilidad como lo sería un ordenador relativamente antiguo (ya que no son muy potentes) pero con acceso a la red, y todas las posibilidades que esto último nos ofrece.

Este suceso está llevando a que mucha gente prefiera hacerse con ordenadores como el Asus Eee PC, Acer Aspire o HP 2133 entre otros, en vez de optar por una opción más completa y costosa, como lo sería cualquier portátil u ordenador de sobremesa que se venden en el mercado.

Del otro lado, las empresas ya aseguran que tienen márgenes de ganancias bastante estrechos, por lo que vender productos de menor valor, podría llevarlos a una situación peor que la actual.

A su vez, los fabricantes comienzan a mostrar su preocupación, ya que la existencia de este tipo de productos ha provocado un cambio en la noción de la informática por parte del consumidor, lo que lleva a que estos ahora no vayan a comprar un ordenador volviéndose a casa con lo más potente que existe en el mercado, sino que ahora buscan uno que
les rinda para las tareas que realizan de forma cotidiana.

Según J. P. Gownder, analista de Forrester Research, el principal problema que tienen actualmente las empresas es \”como competir con estos nuevos productos (ultraportátiles), cuando simplemente ellos quieren vender
ordenadores que cuestan mucho dinero\”.

Los ordenadores de escritorio y portátiles, tal como los conocemos hoy en día podrían pasar a ser un objeto exclusivo de aquellas personas que se dedican a realizar tareas que justifiquen realmente la inversión, mientras que las empresas y particulares que aprovechan poco el actual potencial de estos productos, pasarían a ser usuarios de MiniPC o ultraportátiles.


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