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Las ventajas y desafíos del Interim Management

En este sentido, determinados programas de cambio corporativo, incluidas las reorganizaciones internas, el outsourcing o la reestructuración de las plantillas, están dirigidos precisamente a lograr una transformación estratégica del negocio, así como a obtener mejoras a corto plazo que permitan aumentar los beneficios.

A los vertiginosos cambios empresariales se suma a menudo la complejidad en la gestión de múltiples proyectos, como los relacionados con las Tecnologías de la Información. En este clima de negocio orientado a costes y resultados, la optimización de los recursos resulta vital, entendiendo como tales no sólo a los empleados destinados a tareas productivas o al personal encargado de dar servicio al cliente, sino a los roles ejecutivos de más alto rango en la empresa, que, en muchas ocasiones, se encuentran desbordados ante tanto cambio.

Qué es el Interim Management

Un recurso que se está vislumbrando como muy efectivo en respuesta a esta fuerte presión competitiva, y que está siendo asumido un número cada vez mayor de empresas en nuestro país, es el Interim Management (o Gestión de Transición).

Se trata de un servicio especializado en afrontar situaciones de cambio o transición estratégica en las empresas, con el que la fortaleza del equipo interno de una compañía se intensifica mediante la incorporación a sus filas de uno o más ejecutivos experimentados.

Son los llamados Interim Managers (o Gestores Interinos), que se integran en el equipo directivo de la organización, realizando un diagnóstico de su situación actual, determinando los objetivos a alcanzar y ejecutando el plan acordado. Esta labor especializada, que puede prolongarse por un período de entre tres y nueve meses, hace que el perfil de un Interim Manager (IM) deba reunir habilidades ligadas a las funciones de un consultor, como la preparación de planes estratégicos, con cualidades propias de un directivo -liderazgo de equipos, etc-.

Una alternativa a los consultores de gestión

Los Interim Managers se están convirtiendo en una seria alternativa a los consultores de gestión, debido principalmente a su mayor rentabilidad. Otras razones por las que la incorporación de un IM a la gestión de un proceso empresarial complejo resulta ventajosa son su amplia experiencia, su enfoque único, su orientación a la gestión por objetivos, la rapidez de ejecución, su capacidad para transferir conocimientos al equipo interno, su disponibilidad inmediata, su objetividad y su flexibilidad.

Además, por su empatía y experiencia en puestos de responsabilidad, el IM ofrece la independencia y neutralidad necesarias para la eficiente resolución de conflictos en proyectos internos o con proveedores de TI externos. Todo ello hace que el Interim Manager se convierta en un valor añadido al alza en todo tipo de organizaciones, ya sean medianas empresas con pocos recursos para afrontar un proyecto interno de gran envergadura; o grandes corporaciones que, debido a su complejidad, precisan de un equipo interno que apoye a la organización en la gestión de sus proyectos.

Negocios susceptibles de contratar un Interim Manager

En general, cualquier empresa que necesite efectuar algún tipo de transformación interna es susceptible de llevar a cabo la incorporación temporal de un IM a su equipo de gestión. Tanto si el cambio a realizar consiste en la integración de una adquisición, el cierre o traslado de una planta, una transformación cultural dirigida a conseguir un código de valores más orientado al servicio o la reorganización de los roles para alinearlos con un nuevo proceso de negocio o sistema de TI, la aportación de un profesional experimentado en la gestión del cambio puede ser de gran ayuda.

Prueba de la importancia que en los últimos años está ganando el Interim Management es un estudio elaborado por la firma inglesa Sambrook en 2000, que revelaba ya entonces que el mercado del Interim Management para Reino Unido estaba valorado en 190 millones de libras al año.

El estudio predecía que dicho mercado podría alcanzar un valor de 420 millones de libras anuales en 2005, cifra que se ha superado ampliamente, creciendo incluso por encima de los 450 millones. Hoy, sólo en Reino Unido se estima que este mercado está valorado en 550 millones de libras al año, una cifra que probablemente se quede corta. La última información de mercado sugiere que el sector va a continuar su expansión manteniendo su ritmo de crecimiento, estimado en torno a un 20% anual.

Las cifras que se barajan en el mercado británico reflejan que el Interim Management es ya una metodología muy extendida en el mercado norte y centroeuropeo, que ya se está implantando en el resto del continente. Así, en España, pese a lo incipiente del sector, ya se están estableciendo compañías muy expertas en prestar estos servicios.

Su clientela objetiva en nuestro país son grandes organizaciones y medianas empresas, las cuales buscan responder con rapidez y flexibilidad al creciente ritmo del cambio sin necesidad de disparar sus gastos generales a largo plazo.


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