Latitude puede ser el paraíso de los fisgones

Google presentó esta semana Latitude, un servicio para móviles y PCs que utiliza la tecnología de posicionamiento GPS para que podamos conocer sobre un mapa de Google Maps la ubicación de nuestros contactos.

Pero poco han tardado algunas asociaciones en denunciar la invasión a la intimidad que supone esta herramienta. La principal denuncia proviene de Privacy Internacional, una organización con sede en Londres y Washington, que tiene como objetivo proteger a los ciudadanos de intrusiones en su intimidad por parte de gobiernos y empresas.

En un comunicado difundido ayer, esta organización califica a Google Latitude como “un peligro innecesario para la privacidad y seguridad de los usuarios”, y un auténtico regalo para fisgones, jefes desconfiados, parejas celosas y amigos obsesivos.

Para que el servicio funcione, el usuario tiene que dar su consentimiento, aceptando las condiciones de uso. En ellas puede especificar qué personas pueden conocer su localización.

El problema, según Privacy Internacional, es que el sistema no está lo suficientemente protegido de intrusiones, y es fácil acceder sin permiso al móvil de una persona, para así conocer su paradero sin que el afectado sea consciente de que le están observando.

La única forma de remediar este riesgo sería que el usuario recibiera un alerta haciéndole saber que alguien está siguiendo su localización, el problema es que esto sólo sucede en determinadas ocasiones, según se explica en las ambiguas condiciones de uso de Latitude.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios