BAQUIA

Le hago feliz y me hace rico

Podría ser el lema de eBay: más que un lugar de subastas la gran empresa de Internet es una máquina de hacer felices a sus usuarios. O mejor dicho, más que a sus usuarios -casi 100 millones de internautas- a sus verdaderos clientes, los 2 millones de personas, físicas y sociedades, que han hecho del entorno de eBay su medio de vida.

Si alguien ha sabido construir una red potente en poco tiempo, desde luego ha sido eBay. Su red es como una gran cebolla que, capa sobre capa, configura servicios de valor añadido para todos los que quieren ganarse la vida a su alrededor. Cada día son más. ¿Dónde tenemos 100 millones de clientes al alcance de la mano? ¿Dónde cualquier necesidad se convierte de forma automática en negocio? Obviamente, en eBay.

eBay, o la empresa donde todos ganan

El ecosistema de eBay es típico de la sociedad de la información. Su aproximación al negocio (\”¿qué doy a mis clientes que para ellos valga más?\”) es exclusivo del entorno de trabajo de una red y del aprovechamiento de sus sinergias para todos los que la configuran. El uso de los activos digitales que se crean de forma creciente se convierte en el flujo de negocio de todos los que constituyen el ecosistema.

Pero eBay sólo es el mejor exponente actual de lo que es posible en la sociedad de la información y de cómo los activos digitales se convierten, en poco tiempo, en un negocio inacabable.

Lo importante de una red es conocer cómo hacer felices a sus miembros. Ninguna red funciona para el lucro de una empresa a menos que, antes, mucho antes, funcione para el lucro de sus miembros. La red sólo tiene éxito si lo tienen, a nivel individual, las personas o sociedades que la configuran.

El ejemplo de eBay es extrapolable a cualquier entorno de red. Desde una humilde intranet de cualquier empresa a los negocios en red del siglo XXI que funcionan únicamente porque existe Internet. Hemos visto negocio en Internet de todo tipo. En muchos casos (la propia eBay es una demostración de ello) son negocios híbridos, todavía atados al terreno por la necesidad física de entregar un producto que mide y pesa.

La red es el futuro de los negocios

Los negocios del siglo XXI serán, como eBay, negocios en red, donde cada capa de la cebolla de la empresa que impulsa la red favorece el desarrollo de nuevos negocios y donde quienes participan cada día tienen más clientes a su alcance, mejores oportunidades y mayor necesidad de innovar para distanciarse de sus competidores.

Los negocios del siglo XXI serán, como eBay, negocios en red, o se verán condenados al ostracismo

Para mí, eBay es un gran MBA en negocios del siglo XXI y debería ser la base del aprendizaje de nuestros directivos del futuro. Quienes entiendan el poder de un negocio que hace feliz a sus partícipes serán capaces de intuir la senda que recorrerá su negocio futuro, sea cual sea su entorno de mercado.

Me imagino una empresa como El Corte Inglés que, atada de pies y manos en España por su capacidad de distribución física y por su propio éxito, sea capaz de utilizar la Red para convertirse en una potencia online en Europa, utilizando redes de asociados que se apoyen en su capacidad de compra. El negocio sólo lo es si se comparte de forma generosa.

En el mundo de la música, apenas un 5% de los artistas puede contar con la ventaja de pertenecer a una gran distribuidora. El resto, el 95%, pronto se agrupará utilizando las ventajas de la Red para generar ingresos de forma inesperada. Regalando sus canciones, generando redes de aficionados que les aplaudan y estén dispuestos a donar dinero en su favor o participar en sus conciertos, convocados por Internet, a precios asequibles y con nuevos entrantes que, como agentes especializados, iran configurando un nuevo ecosistema en el entorno musical que nada tendrá que ver con el actual y que, poco a poco, medrará en su detrimento.

En un ecosistema, todavía por construir pero probablemente posible utilizando el ya existente en eBay, aparecerán nuevos modelos de negocio para el sector del diseño, en el que diseñadores, fabricantes y clientes negociarán nuevas colecciones en base a las necesidades de un público con opinión, lejano a los circuitos establecidos y dispuesto a luchas por sus conceptos estéticos.

Nuevos emprendedores, que trabajarán desde su casa con una buen conexión de Internet, revisarán de forma habitual los ecosistemas compuestos de millones de usuarios para descubrir negocios para ellos. Negocios que les atraerán por su rapidez, pequeña inversión y capacidad de uso de su intelecto.

Estos nuevos ecosistemas conocerán el valor de generar negocio para terceros y concentrarán sus esfuerzos en facilitar la vida y los ingresos a los miembros de la comunidad. Su éxito será exponencial respecto al éxito individual de los partícipes de su red.

Cualquier negocio del siglo XXI tendrá que ser capaz de generar una red que aproveche su ecosistema, o de lo contrario estará dando la oportunidad a que lo consiga un competidor. No lo olvide: si nuestro negocio del siglo XXI no es capaz de generar un red, estará condenado al ostracismo cuando antes o después cualquier competidos invente una red en nuestro sector.


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