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Letsbuyit.com, maltratada por sus gestores

Letsbuyit.com ha saltado ya varias veces al cuadrilátero. Enfrente siempre ha tenido un mismo contrincante: el tiempo. Hasta el momento, la compañía se ha alzado con la victoria en todas las ocasiones, aunque a veces la ha obtenido in extremis y muy tocado por los golpes recibidos.

El último asalto se libró el pasado 25 de enero. Cuando la compañía estaba tendida en el ring, inconsciente y con pocas probabilidades de levantarse, acudió en su ayuda un grupo inversor que la alzó del suelo, la despabiló y anunció a quien quisiera saberlo que aún confía en su modelo de negocio. Aunque sin demasiadas ganas, puso encima de la mesa los 48 millones de dólares necesarios para que este agregador de compras pudiera seguir operando. A esta cantidad se deben sumar los 3,7 millones de dólares que la empresa obtuvo como garantía bancaria. La hormiga, símbolo de la empresa, no había sido pisoteada.

Atrás queda la moratoria para el pago de la deuda que la firma Letsbuyit.com solicitó en Amsterdam, ciudad en la que se encuentra la sociedad inversora de la compañía. Los 48 millones de dólares han llegado, aunque se desconoce quién los ha desembolsado. Los primeros días se especulaba con la idea de que fuera el hacker Kim Schmitz, aunque todo parece indicar que la inyección de capital proviene de los inversores ya existentes y de una firma alemana de la que no se ha desvelado el nombre. Entre ambos han puesto por ahora 18,6 millones de dólares, mientras que el resto lo pagarán dentro de un año, tiempo fijado para que la empresa acometa la reestructuración necesaria.

Por ahora su website se encuentra inactivo, aunque el CEO de la empresa, John Palmer, ha anunciado que a finales de febrero los socios podrán volver a comprar en él. Un mes es el escaso tiempo que ha se ha marcado la compañía para volver a operar.

Endeble solidez

Salvada por la campana. Esta es tal vez la mejor forma de resumir lo que ha sucedido con esta empresa de B2C cuyo modelo de negocio posee una solidez fuera de duda. Su actividad: realizar compras conjuntas, por lo que cuanto mayor sea el número de personas que quiera hacerse con una determinado artículo, más barato saldrá.

De ahí que una de las prioridades de la empresa en sus primeros meses consistiera en registrar el mayor número de usuarios posibles. En este sentido, las cosas no iban nada mal: en un año de vida, Letsbuyit.com fidelizó a un millón de internautas. Gran parte de la atracción a su nodo se consiguió mediante la puesta en marcha de una costosa campaña de marketing, en la que se desembolsaron 14,6 millones de dólares, dándose a conocer la marca en vallas publicitarias, radio, televisión, taxis… El reclamo publicitario que se lanzó en España en abril, mes del desembarco, fue el de sortear entre todos sus socios un Smart Cabriolet Pasión.

Tan bien iban las cosas que en julio la compañía comenzó a cotizar en el Neuer Markt, el nuevo mercado alemán. No obstante, el precio de salida se tuvo que rebajar en un par de ocasiones y se recibió una inyección de capital menor de la esperada: 56 millones de dólares, frente a los 124 millones que teóricamente se necesitaban. En su primer día, los títulos se revalorizaron hasta un 60%.

Pero pasaba el tiempo y el negocio se iba deteriorando. La crisis que afectó a la mayoría de las empresas de Internet también dejó tocada a Letsbuyit.com. El primer día de septiembre anunció que despedía a 80 de sus 400 empleados, la mayor parte trabajadores temporales y consultores. La medida, se dijo entonces, permitiría reducir costes por valor de 1,3 millones de dólares. El primer día de febrero, con la bombona de oxigeno a la espalda, la empresa acometió una nueva tanda de despidos. En este caso se echó a más de la mitad de la plantilla: de los 300 empleados 200 se quedaron en la calle de forma fulminante. El 29 de diciembre dejaba de cotizar en el Nuevo Mercado de Frankfurt. A principios de año, el consejero delegado, Martin Coles, y todo el equipo de administración dimitían de sus cargos.

Letsbuyit.com consiguió en el último trimestre del año 16,5 millones de dólares de beneficios, lo que le permitió cerrar el ejercicio fiscal de 2000 con unos resultados positivos de 35,3 millones de dólares, bastante más que lo conseguido en 1999, cuando se tuvo que conformar con 2 millones de dólares.

Pelotazo.com

Este B2C sale, en definitiva, de una situación delicada. Se ha pisado el precipicio, aunque ha conseguido escapar de él cuando la caída era inminente. Pero, ¿de dónde ha llegado esa ayuda?, y sobre todo ¿por qué ha recibido esa mano salvadora?

Cualquiera que eche un vistazo superficial a la historia de la compañía simplemente no entenderá nada. Ni por qué teniendo un modelo de negocio razonable ha estado a punto de cerrar por banca rota o, aún menos, por qué los bancos de inversión se siguen dejando los dólares en una empresa a la que hay que hacerle constantes masajes cardiorespiratorios para que no fallezca.

Y es que para que una empresa sea atractiva no sólo se requiere tener una buena idea. Una gestión deplorable puede echar al traste cualquier iniciativa encaminada al éxito más fulgurante. Si Letsbuyit.com fuera una persona, tendría mucho que contar acerca del trato al que ha sido sometido por parte de sus padres.

Tal y como se puede leer en los documentos que los interventores judiciales presentaron ante el tribunal holandés que debía decidir si declarar a la empresa en bancarrota o no, la gestión del agregador de compras ha sido para llevarse las manos a la cabeza o, cuando menos, para suspender de empleo y sueldo a sus responsables. Una primera conclusión que se extrae es que, desde este momento, cuanto más alejados se encuentren estos hombres de cualquier compañía, mejor para todos.

Entre otras lindezas, como asegura PriceWaterhouseCoopers, el equipo directivo puede enorgullecerse de haber recaudado 12,4 millones de dólares menos por el simple hecho de no haber reclamado algo obvio: el pago de impuestos. Letsbuyit.com contaba con 16 filiales, la mayoría de las cuales ni se molestaban en reclamar el pago de tasas en los productos que se vendían. El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) era uno de ellos.

Lógicamente, los beneficiados en esta situación eran los compradores, quienes debían dsembolsar menos dinero por los artículos que adquirían. Pero si se pone un kiosco es para cobrar por los periódicos o revistas que se lleva la gente, no para regalarlos.

Además, ¿qué se puede esperar de una equipo directivo que ya en octubre opinaba que el futuro de la compañía era bastante oscuro y que la bancarrota era algo inevitable? Pues más bien poco. Pero menos aún puede esperarse de unas personas que desconocen el grado de endeudamiento de su compañía.

La primera vez que los responsables de la empresa fueron citados para declarar ante el tribunal holandés, explicaron que la deuda era de 12,1 millones de dólares. No obstante, fueron incapaces de mostrar cualquier tipo de documento que confirmara esa cifra. Ante este hecho, la vista fue cancelada y se pospuso para unas horas más tarde.

Cuando se reanudó la sesión, los responsables presentaron papeles en los que se confirmaba que la deuda ascendía a 15 millones de dólares… en la oficina de Suecia. Era sólo la punta de un iceberg compuesto por otras 15 delegaciones.

Lo que queda claro tras estos hechos es que el dinero en las oficinas de Letsbuyit.com era tratado como cualquier cosa menos como un artículo de lujo. El auge de las empresas puntocom fue exprimido al máximo por los directivos del agregador de compras, que se autoconcedieron unos sueldos desmesurados. Así, por ejemplo, las 16 oficinas repartidas por Estados Unidos y Europa ajustaron sus nóminas a la de los responsables de las oficinas de Londres. Nada malo si no fuera porque la capital británica es una de las ciudades europeas en las que el coste de vida es más alto.

Por su puesto, la palabra bonus sonaba en cada una de las oficinas de Letsbuyit.com, porque era un incentivo que se concedía a todo el mundo. El único requisito que se debía cumplir consistía en ser empleado de la compañía. Fue el pelotazo elevado a la décima potencia. El sueldo mensual del CEO de la compañía era, según los datos proporcionados por Planet Multimedia, de 41.000 dólares (unos 8 millones de pesetas) sin incluir los bonus. Una cantidad que sirve para algo más que ir tirando todos los meses…

\”La situación administrativa de Letsbuyit.com es deplorable\”, se ha llegado a afirmar con rotundidad. Una sentencia que tal vez se queda corta a tenor de las informaciones en las que se asegura que el envío de facturas era una actividad prácticamente desconocida en la compañía y que las palabras cash flow sonaban a chino más que a un objetivo por conseguir.

\”Si Letsbuyit.com hubiera hecho las cosas tal y como se detalló en el folleto de su Oferta Pública de Venta de acciones, habría conseguido la rentabilidad en dos años y medio\”. Obviamente no se hizo así. El resultado es que sus directivos se han tenido que cerrar interminables noches en sus despachos con el fin de conseguir financiación para la compañía, que se está endeudada con 1.300 personas y compañías. El caso de Letsbuyit.com tal vez sea puesto como ejemplo en el futuro de lo mal que se puede gestionar una buena idea. Que la suerte le acompañe…


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