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Llegan los anuncios con captcha

¿Se ha fijado en que en esta página aparecen dos anuncios? Muchos lectores ni se habrán percatado, dado que la publicidad en páginas web se vuelve invisible para un ojo acostumbrado a ignorarla y que directamente busca el contenido, pasando por alto banners, anuncios contextuales, pop-ups y demás formatos estándar.

Por otro lado, está claro que la publicidad es un “mal necesario” para muchas páginas web, que la utilizan como principal (o única) fuente de ingresos. Por eso, es necesario establecer un límite o acuerdo entre las dos partes; hasta aquí puedo mostrarte publicidad, hasta aquí puedo tolerarla.

En este sentido, se ha inventado un nuevo formato publicitario que busca no ser intrusivo ni agresivo con el usuario, demandando de éste un tipo de consentimiento para mostrarle el mensaje publicitario. Se trata de los anuncios con captcha, esa caja que se utiliza para comprobar que es un humano y no un PC el que está realizando un registro o un comentario en una web.

El funcionamiento de los anuncios-captcha sería básicamente el mismo que ya conocemos. La diferencia fundamental es que el texto a introducir en la caja para acceder a la oferta no sería una serie de letras y números escogidos al azar, sino un texto cuidadosamente seleccionado por el anunciante.

Por ejemplo, una cadena de restaurantes de comida rápida podría anunciar una oferta de menú a un precio especial. Para acceder a la oferta se requeriría introducir una frase concreta, que podría ser su lema publicitario más conocido, con lo que se refuerza el mensaje asociado a dicha cadena, a la vez que se tiene acceso a la oferta en cuestión.

La compañía que ha inventado este sistema se llama AdCopy, con sede en Nueva York y Filadelfia. Actualmente el invento está en fase beta; cualquier empresa que quiera probar los anuncios con captcha puede solicitar una demostración y probarla utilizando la aplicación desarrollada por AdCopy.

La principal ventaja que ofrece para las empresas es evitar el sistema de pago por impresiones, que no siempre ofrece resultados cuantificables. Aquí el pago se hace por conversión (unos 10 centavos de dólar por cada una), y es muy fácil medir el ratio de impresiones/ conversiones.

Eso sí, tiene el inconveniente de que deberá enfrentarse a los programas y empresas que anulan la eficacia de los captchas, ya sea mediante programación o contratando personas que los rellenan manualmente para inundar las páginas de spam. A ninguna empresa le haría gracia pagar por ese concepto…


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