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Los 20 mayores fracasos del capital riesgo

Hay situaciones por las que una empresa nunca querría pasar. En ocasiones, los inversores apuestan por una mala idea y, en otras, algo que apuntaba a convertirse en éxito se transforma en estrepitoso fracaso. La publicación online InsideCRM ha decidido hacer un listado de los 20 fracasos más sonados del capital riesgo.

En primer lugar se sitúa Amp’d Mobile, con una inversión de 360 millones de dólares que terminaron en bancarrota. El problema llegó cuando 80.000 de sus 175.000 clientes no pagaron las facturas.

Pets.com fue una de las empresas que quebraron con la denominada \”burbuja puntocom\” en el año 2000. Esta web vendía a través de la Red accesorios para mascotas. Hummer Winblad Venture Partners, Bowman Capital y Amazon.com invirtieron en la compañía 50 millones de dólares, y Pets.com llegó a comprar a su competidor más director, Petstore.com. Las grandes esperanzas de esta web quedaron reducidas a 19 céntimos de dólar por acción.

Otro sonado cierre de una puntocom fue el de Kozmo.com, la famosa compañía de venta de productos de supermercado a domicilio. El portal cerró en el año 2001 ante la imposibilidad de encontrar financiación para continuar. Su modelo de negocio fue criticado porque no cobraba por los repartos.

AllAdvantage no hizo honor a su nombre –\”Todo ventajas\”- y tuvo que cerrar tras una inversión de 135 millones de dólares. La idea de sus creadores era ofrecer 50 céntimos por hora a aquellos usuarios de Internet que vieran publicidad en la denominada Viewbar.

Un caso más que curioso es el de la farmacéutica Xoma, que al contrario que otras empresas del mismo sector, no ha obtenido ni un céntimo de beneficios en 26 años de historia. Sin embargo, Xoma aún tiene una oportunidad para lograr el éxito.

Los famosos también se equivocan. Buena prueba de ello es Flooz.com, que estuvo apoyada por nombres como Whoopi Goldberg y J. Crew. La empresa tuvo que cerrar en 2001, a pesar de que se invirtieron más de 50 millones de dólares en ella. Por si fuera poco, un grupo de ladrones cargaron unos 300.000 dólares a la página con tarjetas de crédito robadas.

Por último, cabe destacar el fiasco de DigiScents. La idea de sus creadores de \”oler\” Internet no fue demasiado buena. Y es que tras una inversión de 20 millones de dólares, la compañía tuvo que cerrar por falta de fondos.

Para terminar, no se puede olvidar el caso de Boo.com, que muchos exponen como ejemplo sintomático de lo que fueron los excesos de comienzos de década. La tienda virtual de venta de ropa llegó a recibir 120 millones de dólares que se fueron en apartamentos, fiestas o regalos, mientras nadie se preocupaba de cuidar la usabilidad de la web. Los prehistóricos módems de la época se quedaban tiritando cuando intentaban cargar las aplicaciones en Flash o JavaScript, o el asistente virtual que ayudaba en las compras. Tanto se habló del tema que hasta hay un libro sobre el mismo.

www.baquia.com


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