BAQUIA

Los pop-unders tienen dueño

Los pop-unders, esos molestos anuncios que se cuelan por debajo de una página web, pueden salirles muy caros a las compañías que los utilizan para darse a conocer en la Red. La compañía ExitExchange ha asegurado que cuenta su patente, lo que podría conllevar a que todas las compañías que echan mano de este formato publicitario tuvieran que asumir el pago de royalties.

ExitExchange es un proveedor de tecnología que asegura haber inventado los pop-unders en el año 2000 y afirma contar con la correspondiente patente registrada en la Oficina de Patentes de Estados Unidos. En caso de que la compañía demostrara la propiedad, podría cobrar por el desarrollo de una ventana lanzada después de que apareciera una primera en cualquier medio electrónico, incluido los teléfonos inalámbricos. La compañía lleva reclamando la propiedad de la patente desde mayo de 2000.

Muchas compañías utilizan este formato publicitario. La edición digital del diario The New York Times o la empresa de publicidad online Doubleclick han apostado por este modelo como forma de superar la crisis de la publicidad en Internet. Al igual que los anuncios que saltan una vez se accede a una página (pop-ups), los pop-unders poseen la ventaja de que, como poco, el usuario tiene que pinchar en él si quiere que desaparezca de la pantalla. Muchos expertos de la Red coinciden en apuntar que la eficacia de este modelo es mucho mayor que el de los tradicionales banners.

ExitExchange se defiende de la multitud de críticas que ha recibido por su intención de hacerse con este tipo de anuncios, que fue Andrew Vilcauskas, fundador y CEO de la compañía, el que inventó lo que hoy se conoce como pop-unders. Corría finales de la década de los noventa y este empresario buscó una alternativa más agradable a los anuncios que saltan a la cara cuando un usuario entra a una página web. Vilcauskas asegura que realizó las primeras pruebas en 1998 y no la lanzó en su compañía hasta dos años después.