Los rumores causan hasta un 50% de pérdida de productividad

Decía la popular canción “Son rumores, no hagan caso…”. Sin embargo, se les dé o no pábulo, los rumores pueden ser una fuente de inestabilidad en la empresa y un sumidero de tiempo y productividad entre los empleados.

Eso es lo que afirma un estudio elaborado por la consultora de recursos humanos Ábaco Siglo XXI, según el cual los rumores que circulan por las empresas pueden hacer perder entre 2 y 3 horas de jornada laboral a los empleados.

En situaciones extremas, últimamente más abundantes de lo que sería deseable, en los que se habla de expedientes de regulación de empleo (ERE) o suspensiones de pagos, la productividad de la compañía puede verse mermada en un 50%.

“No todos los rumores son perjudiciales, la comunicación informal dentro de la empresa es importante para crear equipo pero siempre que se dé en su justa medida”, comenta Marta Merino, directora general de Ábaco Siglo XXI.

Aunque suene a tópico, los departamentos compuestos en su mayoría por mujeres son los más propensos a caer en el rumor. “Como consultora, siempre recomendamos formar equipos mixtos porque los extremos no son recomendables. Por ejemplo, la mujer es especialista en promover la cohesión en el equipo, pero a la hora de despertar rumores se muestra más activa que el hombre”, señala Merino.

Por otro lado, es labor del responsable de departamento darse cuenta del peso que tienen sus decisiones sobre el desarrollo y buen funcionamiento de su equipo. “Un buen gestor debe tomar sus decisiones sabiendo de antemano que, tarde o temprano, van a ser divulgadas dentro de la empresa por muy confidenciales que parezcan. Por este motivo no recomendamos llegar a acuerdos exclusivos con empleados si no se quiere que trasciendan”.

En definitiva, “la información en la empresa debe ser transparente y circular libremente, ya que promueve la integración de los empleados y crea un clima de confianza. Además, ayuda a reducir los rumores y con ello la pérdida de productividad que señalábamos al comienzo”, concluye Merino.

Así que ya lo saben, empresarios: si tienen en mente despedir a parte de la plantilla, más vale acabar con inquietudes, rumores y horas infructuosas comunicándolo abiertamente y cuanto antes a sus empleados.


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